Las verdades de una caravana
El PRD y algunos de nuestros adversarios internos han coincidido en criticar una caravana que realizamos miembros del Partido Panameñista, con ocasión de la apertura del Puente Centenario.
Hay quienes afirman que nos estamos peleando la paternidad del puente. A mi entender, esa no es la razón de la controversia. Nunca he señalado que el Puente Centenario es de los panameñistas. El Puente Centenario y toda obra construida con fondos del Estado pertenecen a los panameños, sin distingo alguno. Lo que sí reivindicamos es que la obra fue concluida en su casi totalidad en una Administración panameñista. ¿Y por qué los panameñistas tenemos interés en dejar eso claro?
La respuesta es sencilla. La Administración Torrijos ha hecho hasta lo impensable con tal de restar mérito a las obras hechas en la pasada administración panameñista. En el caso del Puente Centenario, llegaron al extremo de sugerir que se podía caer y de mentir con respecto al estado de avance de las vías de acceso. Por ejemplo, en el caso de la Autopista Este, la que viene del Estadio Nacional hacia el Puente, el Ministro Vallarino ha afirmado que ésta se encontraba avanzada en un 30%. ¡Absolutamente falso! En declaraciones dadas por Rogelio Alemán, de CUSA, en mayo del año 2003, se reporta que la construcción en ese momento estaba avanzada en un 25% y que se estimaba terminada para agosto del año 2004. Quien escribe estas líneas, paso por la carretera de Chivo Chivo en media campaña electoral, ya que salí de Kuna Nega para dirigirme a una reunión en Paraíso, y pude constatar el adelanto en la construcción de dicha vía de acceso, que tengo entendido estaba lista en un 80% cuando Torrijos juramentó como Presidente.
Ahora resulta que el PRD se pudo pasar todo un año echándole lodo al Puente Centenario y al Partido Panameñista; y ahora, que es una realidad, los panameñistas no podemos públicamente manifestar que nos sentimos orgullosos de haber participado en la realización de dicha magna obra. ¿Acaso los miembros del PRD no se acuerdan cuando colocaron vallas en la Interamericana con motivo del ensanche de la misma durante la Administración de Pérez Balladares o cuando en pleno acto de la reversión del Canal se aparecieron con banderitas del PRD y con un letrero que decía "Gracias Omar", echando por el piso años de luchas reivindicativas y el sacrificio de los mártires del 9 de enero? La historia panameña nos da ejemplos de grandeza que el actual Presidente está lejos de seguir. En los 60, el Presidente Chiari invitó al ex Presidente Arnulfo Arias a la inauguración del Puente de las Américas por el papel que éste jugó al incluir su construcción como uno de sus famosos 10 puntos de exigencias a los norteamericanos. Mireya Moscoso invitó con un puesto de honor a la viuda del General Torrijos y sus hijos a participar de los actos de reversión. Torrijos no ha sido capaz de demostrar una disposición similar a reconocer los aportes de sus antecesores, así sean sus adversarios políticos.
Yo fui a la caravana porque, como panameño y panameñista, me siento satisfecho con la construcción del Puente Centenario. Allí está, se puede ver, tocar y cruzar. Contrario al puente fantasma, el puente Van Dam, que nos ha costado 55 millones de dólares a todos y nadie lo puede cruzar. El Van Dam, sí se lo llevaron para sus casas... pero no a las casas de los panameñistas, sino a las de unos cuantos bellacos del PRD.
Estados Unidos acoge favorablemente la gran diversidad en las Américas y reconoce que todos los países y culturas son únicos. Cada país tiene la responsabilidad de su propio progreso económico a través de la buena gobernabilidad, políticas acertadas y el mandato de la ley. La conferencia de ministerios de Trabajo en Ciudad de México y la próxima Cumbre de las Américas son maravillosas oportunidades para compartir nuestros valores comunes. Juntos, podemos ayudar a crear prosperidad y un futuro más prometedor para los hombres y mujeres trabajadores de las Américas.
Hay quienes afirman que nos estamos peleando la paternidad del puente. A mi entender, esa no es la razón de la controversia. Nunca he señalado que el Puente Centenario es de los panameñistas. El Puente Centenario y toda obra construida con fondos del Estado pertenecen a los panameños, sin distingo alguno. Lo que sí reivindicamos es que la obra fue concluida en su casi totalidad en una Administración panameñista. ¿Y por qué los panameñistas tenemos interés en dejar eso claro?
La respuesta es sencilla. La Administración Torrijos ha hecho hasta lo impensable con tal de restar mérito a las obras hechas en la pasada administración panameñista. En el caso del Puente Centenario, llegaron al extremo de sugerir que se podía caer y de mentir con respecto al estado de avance de las vías de acceso. Por ejemplo, en el caso de la Autopista Este, la que viene del Estadio Nacional hacia el Puente, el Ministro Vallarino ha afirmado que ésta se encontraba avanzada en un 30%. ¡Absolutamente falso! En declaraciones dadas por Rogelio Alemán, de CUSA, en mayo del año 2003, se reporta que la construcción en ese momento estaba avanzada en un 25% y que se estimaba terminada para agosto del año 2004. Quien escribe estas líneas, paso por la carretera de Chivo Chivo en media campaña electoral, ya que salí de Kuna Nega para dirigirme a una reunión en Paraíso, y pude constatar el adelanto en la construcción de dicha vía de acceso, que tengo entendido estaba lista en un 80% cuando Torrijos juramentó como Presidente.
Ahora resulta que el PRD se pudo pasar todo un año echándole lodo al Puente Centenario y al Partido Panameñista; y ahora, que es una realidad, los panameñistas no podemos públicamente manifestar que nos sentimos orgullosos de haber participado en la realización de dicha magna obra. ¿Acaso los miembros del PRD no se acuerdan cuando colocaron vallas en la Interamericana con motivo del ensanche de la misma durante la Administración de Pérez Balladares o cuando en pleno acto de la reversión del Canal se aparecieron con banderitas del PRD y con un letrero que decía "Gracias Omar", echando por el piso años de luchas reivindicativas y el sacrificio de los mártires del 9 de enero? La historia panameña nos da ejemplos de grandeza que el actual Presidente está lejos de seguir. En los 60, el Presidente Chiari invitó al ex Presidente Arnulfo Arias a la inauguración del Puente de las Américas por el papel que éste jugó al incluir su construcción como uno de sus famosos 10 puntos de exigencias a los norteamericanos. Mireya Moscoso invitó con un puesto de honor a la viuda del General Torrijos y sus hijos a participar de los actos de reversión. Torrijos no ha sido capaz de demostrar una disposición similar a reconocer los aportes de sus antecesores, así sean sus adversarios políticos.
Yo fui a la caravana porque, como panameño y panameñista, me siento satisfecho con la construcción del Puente Centenario. Allí está, se puede ver, tocar y cruzar. Contrario al puente fantasma, el puente Van Dam, que nos ha costado 55 millones de dólares a todos y nadie lo puede cruzar. El Van Dam, sí se lo llevaron para sus casas... pero no a las casas de los panameñistas, sino a las de unos cuantos bellacos del PRD.
Estados Unidos acoge favorablemente la gran diversidad en las Américas y reconoce que todos los países y culturas son únicos. Cada país tiene la responsabilidad de su propio progreso económico a través de la buena gobernabilidad, políticas acertadas y el mandato de la ley. La conferencia de ministerios de Trabajo en Ciudad de México y la próxima Cumbre de las Américas son maravillosas oportunidades para compartir nuestros valores comunes. Juntos, podemos ayudar a crear prosperidad y un futuro más prometedor para los hombres y mujeres trabajadores de las Américas.