Las viudas y ex-viudas en democracia
En países con alto índice de Desarrollo Humano (UDH), medición que ha desarrollado el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) combinando los niveles promedio de escolaridad-alfabetismo, longevidad e ingreso per cápita, la decisión electoral suele apoyarse en la situación económica y cualidades intelectuales, morales, políticas y culturales de los candidatos; mientras que en los de más bajo IDH (subdesarrollados) con altos niveles de pobreza y desigualdades socioeconómicas estáticas o descendentes, la decisión suele basarse en sentimentalismos o identificaciones inconsecuentes.
Panamá se mantiene dentro de los países subdesarrollados, lo que no extraña que la emotividad y manipulación en lugar del razonamiento abriguen la decisión electoral de muchos. Es impensable que en países desarrollados como Alemania, Francia, Bélgica, Holanda, Suecia, etc., la viuda de un carismático ex-mandatario o dirigente político, por el sólo hecho de la relación conyugal suplante su posición política y resalte popularmente elegida.
La historia revela que la suerte electoral favoreció a las viudas de líderes asesinados en Filipinas, Sri Lanka, Nicaragua y Bangladesh, países que destacan bajísmos índices de desarrollo humano. Solamente en Guyana la viuda de un mandatario que falleció por muerte natural, logró ganar las elecciones; mientras que en Argentina alcanzó la magistratura tras la muerte natural de su esposo por haber sido incluida como vicepresidenta en la nómina. En ninguno las viudas contrajeron segundas nupcias, en cuyo caso cesa la viudez; de allí que la señora Mireya Moscoso es uno de esos casos donde solamente oportunistas e incautos pueden explicar su encumbramiento como presidenta de un partido, bajo el único amparo de una finiquitada viudez pues no advierte cualidades que acrediten su aspiración de ocupar el más alto cargo de la nación.
Las gestiones de las viudas estuvieron muy lejos de ser satisfactorias. Isabel de Perón se convirtió en la marioneta de un íntimo que llevó al país a una crisis que forzó un golpe de Estado; en Bangladesh, dos viudas se han alternado en la jefatura de los partidos y gobiernos, las rivalidades entre ambas han conducido al país a un caos socioeconómico y político que todavía perdura; Violeta de Chamorro, delegó las decisiones a su yerno, su régimen fue tan sólo medianamente aceptable si lo comparamos con las ruinosas gestiones del sandinismo; en Sri Lanka, el ascenso al poder de la viuda tan sólo ha recrudecido la guerra étnica; en Filipinas, Aquino resultó con la mejor calificación entre las bajas alcanzadas por las viudas gracias a que el poder lo ejerció el general Ramos; en Guyana, país que no avanza, fue elegida una viuda extranjera por el voto de la etnia mayoritaria de su esposo.
Es tiempo que la ex-viuda local demuestre en debates con los otros dos candidatos sus conocimientos y propuestas, a fin de aclararnos sus recónditas cualidades. No basta que Juliao, Quintero Luna, Eisemann, Sánchez Borbón Endara, Isabelito, las dos Glorias y animados del oportunismo político se jacten de que está dispuesta a debatir con Martín (Lo que a última hora evitarán, pues el neófito delfín de Pérez B., saldrá como un Einstein). Rehuyen el debate con Alberto, indiscutiblemente el que presenta el mejor cartel, bajo la ya agotada excusa que perdió en las primeras manipuladas, olvidándose que durante esos comicios la ex-viuda huyó al debate que la pondría en la misma aula que la de Isabelita Perón.
Panamá se mantiene dentro de los países subdesarrollados, lo que no extraña que la emotividad y manipulación en lugar del razonamiento abriguen la decisión electoral de muchos. Es impensable que en países desarrollados como Alemania, Francia, Bélgica, Holanda, Suecia, etc., la viuda de un carismático ex-mandatario o dirigente político, por el sólo hecho de la relación conyugal suplante su posición política y resalte popularmente elegida.
La historia revela que la suerte electoral favoreció a las viudas de líderes asesinados en Filipinas, Sri Lanka, Nicaragua y Bangladesh, países que destacan bajísmos índices de desarrollo humano. Solamente en Guyana la viuda de un mandatario que falleció por muerte natural, logró ganar las elecciones; mientras que en Argentina alcanzó la magistratura tras la muerte natural de su esposo por haber sido incluida como vicepresidenta en la nómina. En ninguno las viudas contrajeron segundas nupcias, en cuyo caso cesa la viudez; de allí que la señora Mireya Moscoso es uno de esos casos donde solamente oportunistas e incautos pueden explicar su encumbramiento como presidenta de un partido, bajo el único amparo de una finiquitada viudez pues no advierte cualidades que acrediten su aspiración de ocupar el más alto cargo de la nación.
Las gestiones de las viudas estuvieron muy lejos de ser satisfactorias. Isabel de Perón se convirtió en la marioneta de un íntimo que llevó al país a una crisis que forzó un golpe de Estado; en Bangladesh, dos viudas se han alternado en la jefatura de los partidos y gobiernos, las rivalidades entre ambas han conducido al país a un caos socioeconómico y político que todavía perdura; Violeta de Chamorro, delegó las decisiones a su yerno, su régimen fue tan sólo medianamente aceptable si lo comparamos con las ruinosas gestiones del sandinismo; en Sri Lanka, el ascenso al poder de la viuda tan sólo ha recrudecido la guerra étnica; en Filipinas, Aquino resultó con la mejor calificación entre las bajas alcanzadas por las viudas gracias a que el poder lo ejerció el general Ramos; en Guyana, país que no avanza, fue elegida una viuda extranjera por el voto de la etnia mayoritaria de su esposo.
Es tiempo que la ex-viuda local demuestre en debates con los otros dos candidatos sus conocimientos y propuestas, a fin de aclararnos sus recónditas cualidades. No basta que Juliao, Quintero Luna, Eisemann, Sánchez Borbón Endara, Isabelito, las dos Glorias y animados del oportunismo político se jacten de que está dispuesta a debatir con Martín (Lo que a última hora evitarán, pues el neófito delfín de Pérez B., saldrá como un Einstein). Rehuyen el debate con Alberto, indiscutiblemente el que presenta el mejor cartel, bajo la ya agotada excusa que perdió en las primeras manipuladas, olvidándose que durante esos comicios la ex-viuda huyó al debate que la pondría en la misma aula que la de Isabelita Perón.