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"Ley de Retorsión"


Durante los últimos años, los servicios financieros que presta Panamá a la comunidad internacional han sido objeto de medidas discriminatorias por parte de algunos países que toman como base para la aplicación de estas acciones la calificación injusta y unilateral de Panamá como "paraíso fiscal", "territorio de baja imposición", "país de baja tributación" o expresiones equivalentes.
Entre esas medidas, que tienen un efecto lesivo a la competitividad de las operaciones y servicios internacionales de Panamá, se enumeran las retenciones por pagos, la aplicación de "precios de transferencia" y la eliminación de las deducciones en los pagos que hagan residentes de esos países a residentes en Panamá y, en algunos casos, a las operaciones de la Zona Libre de Colón.
Como una de las alternativas para hacer frente a estas prácticas que lesionan la economía de Panamá fueron establecidas, por medio de la Ley No. 58 de 12 de diciembre de 2002, medidas de retorsión en caso de restricciones discriminatorias extranjeras contra este país. De acuerdo con esta ley, las instituciones, empresas o ciudadanos de países a los que se les apliquen medidas de retorsión, no podrán participar en ningún acto o procedimiento de selección de contratista o concesionario de carácter nacional o internacional que se celebre en la República de Panamá, convocado por una entidad pública panameña, por sí mismos o por interpuesta persona.
Hasta donde tenemos conocimiento, el Gobierno Nacional, en su propósito de proteger y defender los servicios financieros, comerciales, profesionales y de otra naturaleza que presta la nación a la comunidad internacional, adelanta los esfuerzos necesarios para la aplicación de un trato recíproco, así como las medidas de retorsión específicas a que se refiere la Ley, a los países que en sus leyes, reglamentos, prácticas, resoluciones, fallos o sentencias, discriminan en contra de cualquier persona natural o jurídica, bien, servicio, obra pública, arrendamiento, valor, título o fondo de procedencia panameña.
Para lograr una aplicación efectiva de la ley de retorsión por parte de nuestro país, la propia ley estableció una sucesión de etapas que deben cumplirse de manera ordenada y en plazos específicos. El primer paso es la identificación de las medidas discriminatorias aplicadas contra Panamá. A continuación debe consultarse con el Gobierno que ha adoptado la medida discriminatoria y tratar de lograr una solución bilateral del caso mediante un acuerdo que elimine los efectos de la misma. Este proceso continúa con la elaboración de una lista de los países que discriminan contra Panamá y con los cuales no haya sido posible llegar a una solución bilateral, por medio de resolución interministerial motivada de Comercio e Industrias, Relaciones Exteriores, y Economía y Finanzas. La lista en mención, que debe ser actualizada cuando menos una vez al año, servirá para que el Presidente de la República y el Consejo de Gabinete decidan si se aplican o no las medidas de retorsión a los países que aplican acciones discriminatorias contra Panamá.
De manera extraoficial, es de conocimiento que entre los países que aplican medidas discriminatorias contra los servicios de procedencia panameña se encuentran Argentina, Brasil, España, Italia, México, Perú y Venezuela. Estas naciones, por ahora, sin perjuicio de que a través de fuentes diversas se proceda a recopilar información para precisar si se registran prácticas discriminatorias contra Panamá por parte de otros países.
"A la oficina venían muchas personas molestas a reclamarle, pero él nunca se encontraba, por lo que nunca podían hablar con él", reveló una de las empleadas, que se percató de la mentira cuando llamaron a la ACP y preguntaron por la señora Smith, el supuesto contacto en la institución y la responsable de colocar a las personas. Allí respondieron que en ese lugar no labora la señora Smith, ni conocían a Meneses, pese a que él alegaba ser muy reconocido y con influencias en la entidad.
La entrevistada sostiene conservar las hojas de vida de las muchachas que Meneses llamaba para cobrarles el dinero. "Las engañó, a una de ellas le quitó más de 200 dólares y después ella llegaba todos los días a la oficina en busca de respuestas". "Tenía una labia, un poder de convencimiento, porque al día siguiente le llevaban la plata", afirmó. "Hay varias personas que estaban con él en ese fraude", dijo.
El sospechoso de homicidio llevaba constantemente a la oficina diferentes mujeres, a las que presentaba como su "novia, la amante, la esposa, la querida", revelaron las entrevistadas. Pero, nunca llegó a presentar a su esposa, título que se disputaban dos señoras que llegaban a la oficina que aseguraban estar casadas con Meneses.
En testimonios a la Fiscalía Auxiliar se revela que en varias ocasiones se había observado a una persona con características similares a las de Meneses frecuentando mujeres de ocasión, lo que responde a su conducta de supuesto acosador.
Al parecer sus empleadas también fueron víctimas de esta conducta. "Yo supe que acosaba a mi compañera el día de la conciliación, porque ella lo denunció", afirmó. "Me sentí mal y me dio miedo porque él dijo delante de los funcionarios del Ministerio de Trabajo que nos esperaba abajo y que no sabíamos con quién nos metíamos", aclaró.
Dijeron que la última vez que vieron a Meneses fue el martes 13 de mayo en el Ministerio de Trabajo, es decir, dos días después del crimen de Rafaela Abrego Sánchez, y durante su comparecencia se mostró molesto, incluso violento hasta con su defensa.


Una entrevistada dijo haberse enterado que Meneses era requerido por la justicia a través de los periódicos, y que ahora siente "horror y temor" que sea mencionado como presunto autor de un crimen. "No era la primera que llegaba a la oficina y parecía que en la noche algo había pasado porque no estaba como la dejábamos, el baño estaba sucio y las mesas desordenadas", afirmó.
Aunque el asesinato de Rafaela fue el pitazo que alertó a las autoridades, testimonios señalan que anteriormente Meneses había apuñalado a una joven de 18 años, quien se negó a requerimientos sexuales.
Una prostituta entrevistada relató que semanas antes del crimen de Rafaela una muchacha de 18 años abordó un auto una 4x4 color negro, cuyo conductor respondía a las mismas características de Meneses, y éste la apuñaló en el pie.
La joven relató a sus compañeras que ante la negativa de mantener sexo oral el hombre le empezó a pegar, pero en un descuido de su agresor se lanzó del vehículo en marcha y logró escapar. "Quedó toda raspada y pensamos que se trata del mismo señor que mató a la compañera", expresó otra de las mujeres que aguardaban frente a la Lotería Nacional por un auto que la recogiera.
Otra de ellas acusó a Meneses de tener "la costumbre de golpearlas y tratar de apuñalar en el pie. El sabe exactamente dónde herir, porque no cualquiera te apuñala y te mata a sangre fría", dijo preocupada.
"El parece una persona que tiene plata, porque los carros en que ha venido son nuevos y parecen caros" y lo calificó como una persona "enferma", pues su manera de actuar así lo demuestra. "El viene y se lleva a una compañera; lo pensó y lo ejecutó, viene a eso porque no es la primera vez que lo hace", afirmó.


"Ese día estábamos con miedo esperando que cada una llegara, porque pensábamos que una de nosotras había sido la víctima, tu sabes la zozobra pensando que era ésta o la otra; eso es muy triste", relató la mujer al describir el día del desenlace fatal. Esa señora -Rafaela- no se metía con nadie, era tranquila, no era drogadicta ni alcohólica. Las damas de ocasión aseguraron : "No estamos aquí en la calle porque queremos" y pidieron que por favor no les hagan daño ni las lastimen.
Eran las 12:45 de la madrugada del pasado 11 de mayo, cuando un vehículo Four Runner color negro, pasó en varias ocasiones por la avenida Cuba, vía utilizada por las trabajadoras del sexo para esperar a sus posibles clientes.
Una de ellas relató que el auto se estacionó, su conductor bajó la ventana oscura y le pidió que se subiera al auto. Ella lo hizo, pero inmediatamente se bajó, pues ya le habían advertido sobre una persona a la que le gustaba golpear y quitarle el dinero a las prostitutas y el sujeto tenía las mismas características físicas que le habían mencionado.
Otra prostituta entrevistada dijo que el auto continuó su recorrido hasta el Hotel Montreal, lugar que frecuentaba Rafaela Abrego Sánchez. Allí la encontró Meneses y la invitó a subir. "Chela", como se le conocía, aceptó inmediatamente y el vehículo se retiró del área.
Esa fue la última vez que se le vio con vida. La descripción dada por ambas entrevistadas coincide con la información que manejan las autoridades sobre detalles físicos de la persona vinculada a este crimen y que los llevan a determinar que Meneses es el principal sospechoso.
La descripción habla de un sujeto de tez bastante oscura, "color canela", dijo una de ellas, cabello muy bajo y entradas pronunciadas, de aproximadamente 35 años de edad. Otra prueba que apunta directamente a Meneses, es el testimonio de una ciudadana que asegura haber visto la Four Runner por Altos de Miraflores, Betania, donde fue tirada Chela.
Esta testigo asegura que aproximadamente a las dos de la madrugada al llegar a su residencia escuchó el grito de una mujer y poco antes observó el auto negro que venía en sentido contrario hacia ellos y que se desplazaba con rapidez. Ella fue quien alertó a las autoridades, sin embargo, al llegar la policía al lugar, Rafaela había muerto desangrada.
Las investigaciones sobre este caso revelan que Rafaela fue golpeada antes de ser apuñalada y en su cuerpo se hallaron evidencias de esta agresión, por ello el interés de las autoridades policiales de precisar la escena en que se dieron los hechos y si el supuesto imputado planificó el homicidio.

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