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Leyendo al general


Estoy seguro de lo que están pensando… Se equivocan, no se trata de Carmelo, el que está en el cielo, como le decía el recordado Mario J. de Obaldía a Omar Torrijos. Me refiero a la última columna del General (R) Rubén Darío Paredes, titulada "Libertad".

El Gral. Paredes ha llevado posiciones al debate de gran importancia, en gran parte, presumo yo, por el conocimiento que tiene del tema, por haber sido protagonista de la historia en cuanto a lo que fue el período militar que le tocó vivir y dirigir y por lo que entiende debe ser el balance de poder en una democracia entre las autoridades civiles y las policiales, entre otras cosas. Hace un análisis interesante del tema. Deja planteadas opiniones que favorecen una mejor consulta del asunto y advierte sobre los peligros de volver a caer, so pretexto del narcotráfico y de la inseguridad pública que se vive y sufre, en la creación de los nuevos "hombres fuertes" del futuro, a través de la creación de estructuras jurídico-políticas que se pueden salir de madre eventualmente, quizás más temprano que tarde.

Hay un planteamiento que resume bien el General y que transcribo, por compartirlo, al referirse a las nuevas fuerzas:"…..la imprudencia con características de bomba de tiempo que consiste en la excesiva e inexplicable concentración de fuerza policial, militar, inteligencia y poder de fuego de las armas, bajo el control de funcionarios poderosos con investiduras de ministros hacia el futuro, ¡con sus virtudes y debilidades humanas! que tiende a fracturar el equilibrio constitucional y debilita nuestra coexistencia política armoniosa y pacífica". Sugiere además la posibilidad de crear un Ministerio de Seguridad Pública y ubicar bajo el mismo la Fuerza Pública, con sus respectivos mandos y escalafones separados de acuerdo al Art. 310 de la Constitución Nacional, misma con la cual colisionan varios de los decretos en gestación. El fondo que propone el General de mantener las fuerzas y los mandos divididos es vital. El sabe y entiende bien las consecuencias de la concentración de poder y hasta dónde puede llegar. Honesto de su parte al advertirlo.

El gobierno Torrijos ha fracasado, entre otros temas, en el de seguridad nacional y ciudadana. A menos de un año de dejar el poder, con ese récord de fracaso, pretende dejarnos una bomba de tiempo, como otro legado de su incapacidad. Si gana la oposición, como debe ser, se deberá derogar todo, entonces sí por razones de "seguridad democrática". Pero si repite el PRD en cabeza de Balbina Herrera, como casi segura triunfadora de sus primarias, estamos en problemas todos. Ella y los Delgado Diamantes que la rodean, siguen y apoyan, fieles norieguistas y batalloneros "de corazón", se verán como pez en el agua y se reiniciará otra pesadilla con casi los mismos actores de antes, bajo mantos de manipulada legalidad.

¡Preocupa el rumbo de nuestra democracia!

101 años de Panamá América

 
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