default

Libérese del stress


El stress es una reacción del organismo a un estímulo, generalmente externo, que conduce a estar demasiado en vela o estado de lucha, tenso, a la defensiva, buscando cómo superar los problemas. La tensión invade su ser y lo rodea constantemente, dañando su reserva de energía, impulsos y entusiasmo. La persona con stress se encuentra sometida a un "estiramiento del ser", como quien estira una goma hasta que se rompe. El stress la agota lentamente y la conduce a un estado de zozobra y fatiga que eventualmente produce frustración, duda de sí misma, ansiedad y depresión.
Toda persona que lucha y trabaja para superarse experimenta stress. La que vive sin ningún tipo de tensión, sin motivaciones, ni espíritu de lucha, ni deseos de superación, se aburre y cae en inercia. Este stress, que es transitorio y no hace daño realmente, es necesario e incluso bueno.
Por otro lado, el stress nocivo o dañino puede traer malas consecuencias. Investigaciones médicas han determinado que además de contribuir a la enfermedad depresiva, el stress excesivo está directamente relacionado con muchas enfermedades como dolores de cabeza, migraña, perturbaciones digestivas y otras. También puede ser un factor predominante en la generación del cáncer y enfermedades cardiovasculares.
El stress muchas veces es inconsciente, no discrimina ni al rico, ni al científico, ni al obrero, ni al cantante de rock, ni al religioso y finalmente puede llevar a la depresión.
Aunque es definitivamente nuestro enemigo, no todo stress es malo. Se vuelve peligroso cuando toma posesión de todo el ser y lo mantiene en tensión permanente. A un nivel normal, el stress no perjudica y proporciona capacidad de desafío, acelera el pulso, da brillo a la mirada y mantiene a la persona física y mentalmente bien. El stress puede ser un medio fabuloso para mantenerse despierto, ágil y vivo, como aquellas personas que tienen trabajos que son emocionantes y apasionantes o practican algún deporte que los mantiene en una situación de continua vigilancia.
Hay que cuidarse mucho del stress dañino, tener tiempos de descanso, medir las fuerzas, hacer lo que se puede sin exagerar y estar siempre atentos para responder debidamente a situaciones excesivas de presión. Hay causas de stress que no se pueden eliminar y es necesario acondicionar la mente y aprender a reaccionar positivamente. Por ejemplo, usted sabe que es imposible que los niños no lloren, que no molesten o que no se enfermen. No se puede evitar que algunas veces los supermercados estén abarrotados de gente, que haya congestión de tráfico, que se acumule el trabajo en la oficina, que existan vecinos ruidosos y colegas difíciles. Ante estas situaciones, recuerde que usted tiene poder sobre sí mismo y sobre el modo de vivir su vida. Si cree y tiene una profunda fe en Dios, El lo ayudará a buscar un remedio efectivo para que esto no le produzca un stress nocivo.
Guarde la calma cuando tiene que confrontar a su cónyuge o a un familiar que interfiere mucho en su vida o a un compañero de trabajo que le hace la vida imposible. Utilice otra forma de transporte y no maneje su automóvil en horas cuando el tránsito está insoportable. Si no se siente bien en su trabajo, trate de encontrarle el gusto o consiga otro empleo. Recuerde además que usted no puede mantener un control sobre su mundo externo, salvo en ciertas circunstancias limitadas. Por ejemplo, en nuestro país el clima es caluroso y por más que se queje del calor, allí estará.
Las cosas "están allí" por razones que escapan a su voluntad. ¡Qué ganará con lamentarse continuamente! Definitivamente, enfrentarse al problema le ayudará a eliminar la tensión y encontrar una solución. ¡No se duerma! Para aliviar la depresión causada por el stress continuo, los psicólogos recomiendan reposo y el reposo más profundo es con Jesús. El es el único que puede calmar y aliviar su crisis y situación depresiva, sus emociones dañadas, su cansancio y caminar gastado.
Cuando esté en un momento difícil, quédese diez o quince minutos ante el Sagrario o en su habitación leyendo la Palabra de Dios, en oración profunda con fe, y Dios le calmará. Cristo es el único que le puede aliviar de su cansancio y agotamiento. Así lo ha prometido y El es el único que jamás le fallará. No olvide que el Señor está dentro de su corazón y nunca le abandona. Sólo con Dios . . . usted será ¡INVENCIBLE!

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América