default

Libre postulación


Al igual que la mayoría de las propuestas formuladas por distintas organizaciones, la libre postulación no es buena ni mala en sí misma. Su utilidad depende del contexto social, político e histórico en el que se apliquen.
En este caso, el PRD, el Foro 2020 y la Asamblea Legislativa creen que la libre postulación es una medida saludable, por lo que la incluyen entre sus propuestas de modificaciones a la Constitución. Yo no estoy tan seguro de que este sea el momento para instituirla, pues ello equivale a que la sociedad política comparta esa tarea con el ámbito privado; es decir, con la sociedad civil.
Si somos medianamente conscientes de la relación que hay entre el desmantelamiento de los Estados, la universalización del llamado neoliberalismo y el advenimiento de la sociedad civil, veríamos mejor el lugar que ocupa la libre postulación en la sociedad. Hay gente que, creyendo que hace un bien, realmente está "jugando para el inglés".
Creo que todos estamos de acuerdo en que la democracia panameña aún no se ha consolidado, pues esto depende en gran medida del afianzamiento del sistema de partidos y de la sociedad civil. Está claro que al sistema de partidos aún le falta recorrer un buen trecho para consolidarse, pero ¿qué hay de la sociedad civil?
La vía para consolidar la democracia panameña es fortalecer a sus actores. Pocas cosas debilitarían tanto y simultáneamente a la sociedad política y a la sociedad civil como el compartir la tarea de viabilizar las candidaturas a cargos públicos. La consolidación de uno no debe ir en detrimento del otro. Eso confundiría a ambos, sobre todo a la sociedad civil, la cual tiene su razón en dedicarse a temas públicos sin luchar directamente por el acceso al poder.
Al candidato "independiente" se le reviste de un virtuosismo basado en una supuesta distancia de los intereses creados. Esas presuntas virtudes del candidato independiente nacen de la desconfianza que generan en la población los partidos políticos. Pero esa independencia no es mucho más que una ilusión. Muy difícilmente un ciudadano llano, que no disponga de una considerable cantidad de dinero -propia o por el patrocinio de otros- podría postularse exitosamente en las elecciones legislativas, porque los costes para la financiación de una campaña, sobre todo en Panamá, donde el financiamiento es principalmente de índole privada, son prohibitivos para los ciudadanos de menor ingreso. Si las circunscripciones pasan a ser provinciales, aún menores serán las posibilidades de éxito electoral para un ciudadano humilde.
Siendo así, ¿acaso hay mayores diferencias entre un candidato independiente y el que postula por un partido? La gran diferencia está en que el anclaje partidista permitiría tener un mayor control institucional del candidato si resultase electo, por medio de la relación orgánica que mantiene con las bases del partido y con los simpatizantes que por él votaron. Si elegido pertenece a un partido debe tener cierto interés de dejarlo en buena posición de cara al futuro, tomando en cuenta no sólo a la elite partidista, sino también el bienestar del grueso de la ciudadanía, aunque sea para verse favorecido después con sus votos. Al independiente no lo controla nada.
Soy miembro institucionalmente de la sociedad civil, por eso me preocupa el ansia de algunos de sus miembros de valerse de ella para catapultarse a cargos públicos.
Por ahora debemos concentrarnos en fortalecer ambos ámbitos por separado, para que puedan cumplir con sus roles cabalmente. En el caso de la sociedad civil, es necesario que sea más independiente, que supere la atomización, que perfeccione su labor de control del gobierno y que incorpore orgánicamente un mayor número de ciudadanos. En los partidos, su remozamiento implica hacerlos más transparentes e inclusivos por medio de la realización de primarias y la transparencia de su financiación, entre otras cosas.
Deberíamos aceptar la indispensabilidad de los partidos políticos para la democracia. Hoy día, con la libre postulación, no sólo debilitaríamos aún más a los partidos, sino también a la sociedad civil.
(harryrba@yahoo.com)

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América