default

Liderazgo universitario a la palestra


La Universidad de Panamá es sin duda alguna la principal casa de estudios del país. Es la que concentra la mayor cantidad de profesionales y tiene el mayor impacto sobre las nuevas generaciones. Aporta todos los años al mercado laboral panameño nuevos recursos humanos calificados y presta servicios profesionales desde las propias instalaciones universitarias. La pregunta que cabe hacer no es cómo se compara con las universidades privadas, entre las cuales hay entidades muy serias y responsables, pero incomparablemente pequeñas en sus dimensiones, sino cómo se compara la UP consigo misma. ¿Por qué la calidad de la educación no es la misma en la Facultad de Medicina que en la de Administración de Empresas? En una época de rápidos cambios y avances tecnológicos ¿Tiene la Universidad de Panamá mecanismos eficientes de evaluación de desempeño y selección de docentes que la abran a la riqueza del conocimiento que se genera fuera de sus muros? o es más bien una estructura cerrada destinada a proteger a quienes ya dieron lo mejor de sí, y no representan hoy la vanguardia del saber y de la ciencia, en detrimento de la formación académica y científica de las nuevas generaciones. ¿Están satisfechos los estudiantes, administrativos y profesores, con los procesos internos que se dan en esa institución? ¿Están las autoridades universitarias debidamente limitadas por normas claras? ¿O es que ley y reglamento universitarios se prestan al juega-vivo? ¿Goza la vida universitaria de los beneficios del acceso libre a la información, la transparencia en la gestión, los canales óptimos para exigir responsabilidad por conductas inapropiadas de profesores y altos funcionarios, acordes con la democracia? ¿O será más bien que la otrora "conciencia crítica de la nación" se ha quedado rezagada y no le exige a sus autoridades lo que de modo tumultuoso e inapropiado frecuentemente demandan en la vía pública de los gestores de la política nacional? Próximamente, serán elegidos el rector y los decanos. ¿Qué es lo que se discute en la definición de los más altos responsables de tan importante institución? ¿Es una disputa de personas o de contenidos? ¿Tienen esos debates algo que comunicarle a la sociedad? ¿Cuál es el compromiso de los universitarios con el país? ¿Cabe decir aquí "por su liderazgo los conoceréis"?
Ni qué decir de las niñas y niños que son explotados cada día mediante el comercio sexual.
La humanidad entera tiene una delicada e impostergable tarea pendiente. En Panamá hemos logrado avanzar, aún con la incomprensión de muchos, que consideran que el trabajo infantil en áreas rurales hace parte de la cultura propia de nuestras poblaciones campesinas. Todavía nos queda mucho por hacer.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América