Liderazgos en lucha y pugna
La palabra líder, liderazgo o dirigencia a menudo aflora en los labios de cualquier ciudadano. Aparece todos los días en los medios de comunicación: los periódicos, la radio, la televisión y las revistas. Este tópico es motivo de discusión en otros niveles más depurados de nuestra sociedad. Trabajadores, estudiantes, políticos y empresarios. Más el significado inmediato de lo que es ser líder muy a menudo es confundido al grado que esta categoría social tan útil e imprescindible -diría yo- puede presentarse a los espectadores como una parodia o imitación burlesca de una cosa, que ya tiene su razón de ser.
Los diccionarios de nuestra lengua definen al líder así: "El impulsor o iniciador de una conducta social. Dirigente, jefe con la aceptación voluntaria de sus seguidores. También, el que va en cabeza de una clasificación". Es decir, líder o dirigente es aquel o aquella que tiene seguidores; tiene la aprobación o legitimidad, de la sociedad o de un segmento de ella. Se incluye además el hecho de que el líder lucha por una causa y sus intereses en pro de esta causa, son los mismos intereses que el resto de sus seguidores. El jefe de una banda de asaltantes es un líder, a este nivel. El dictador de una nación -en Africa por ejemplo- a quien la tropa le sigue y obedece fielmente, no importa si el pueblo es subyugado, adquiere categoría de líder. Más hay que saber distinguir entre los líderes que responden a las fuerzas del atraso o de la destrucción y de aquellos que trabajan por el engrandecimiento de la sociedad. Estos últimos son líderes de avance, cambio y progreso. Los mencionados anteriormente representan el atraso de la sociedad a cambio de sus intereses mezquinos; son estos los agentes del miedo, que a menudo se apoderan de los países -Colombia, por ejemplo- condenando a la sociedad al caos, la muerte, la inseguridad y la desesperanza.
Más, ¿qué cualidades mantienen el líder luchando por una causa?. Me atrevo a señalar las más importantes: entereza, carácter, honestidad, valentía, responsabilidad, fidelidad, don de mando y visión del futuro.
El líder debe ser estudioso, trabajador y respetuoso; debe ser considerado con el prójimo - otros dicen que debe demostrar amor para el prójimo- y debe tener valores éticos. Se me olvidaba, ¡Cómo puede ser!, el líder debe tener respeto y temor a Dios..
Como podrás ver, hay un sinnúmero de cualidades que están alrededor del líder. De hecho no todos pueden ser líderes.
Otro hecho controversial alrededor del líder es su edad cronológica. ¡No tiene nada que ver! Pueden haber líderes a temprana edad, (hablo aquí del líder en términos positivos). En el deporte hay líderes a temprana edad. Dentro de las expresiones artísticas, también. En el campo de la economía y política tenemos otros ejemplos muy importantes, para los que creen que el liderazo sólo es tema de gente joven y madura; Joaquín Balaguer (nacido en 1906), tiene 94 años. Es un político dominicano; presidente de la República en 1960-1062. Fue sucesivamente reelegido entre 1966 y 1978, entre 1986 y 1990. Su último período fue de 1994 hasta 1998.
El hombre casi ni ve y hace poco dirigía y coordinada los destinos de su país. Para el caso de la madre Teresa de Calcuta, tenemos que esta santa fue guía y líder espiritual hasta su muerte y al día de hoy parece irremplazable. Es muy obvio que su ejemplo seguirá influyendo en el pensamiento cristiano por mucho tiempo.
Estimado lector, en lo que quiero concluir es que para ser líder se requiere algo más que carne y hueso.
Dentro de la problemática de este país, existen muchos problemas de liderazgo. Sin líderes cualquier actividad humana que se realice sin su orientación, anda a la deriva, así como el barco que ha perdido su ruta o destino. Confiamos que la neblina o la oscuridad que se cierne sobre los legítimos líderes de nuestro país, se despeje para dar paso al escrutinio de lo verdadero sobre lo falso, de lo legítimo sobre lo ilegítimo, de lo útil sobre lo inútil, de la decencia sobre la vulgaridad y la necesidad de ser gente de bien sobre las debilidades de la naturaleza humana.
Los diccionarios de nuestra lengua definen al líder así: "El impulsor o iniciador de una conducta social. Dirigente, jefe con la aceptación voluntaria de sus seguidores. También, el que va en cabeza de una clasificación". Es decir, líder o dirigente es aquel o aquella que tiene seguidores; tiene la aprobación o legitimidad, de la sociedad o de un segmento de ella. Se incluye además el hecho de que el líder lucha por una causa y sus intereses en pro de esta causa, son los mismos intereses que el resto de sus seguidores. El jefe de una banda de asaltantes es un líder, a este nivel. El dictador de una nación -en Africa por ejemplo- a quien la tropa le sigue y obedece fielmente, no importa si el pueblo es subyugado, adquiere categoría de líder. Más hay que saber distinguir entre los líderes que responden a las fuerzas del atraso o de la destrucción y de aquellos que trabajan por el engrandecimiento de la sociedad. Estos últimos son líderes de avance, cambio y progreso. Los mencionados anteriormente representan el atraso de la sociedad a cambio de sus intereses mezquinos; son estos los agentes del miedo, que a menudo se apoderan de los países -Colombia, por ejemplo- condenando a la sociedad al caos, la muerte, la inseguridad y la desesperanza.
Más, ¿qué cualidades mantienen el líder luchando por una causa?. Me atrevo a señalar las más importantes: entereza, carácter, honestidad, valentía, responsabilidad, fidelidad, don de mando y visión del futuro.
El líder debe ser estudioso, trabajador y respetuoso; debe ser considerado con el prójimo - otros dicen que debe demostrar amor para el prójimo- y debe tener valores éticos. Se me olvidaba, ¡Cómo puede ser!, el líder debe tener respeto y temor a Dios..
Como podrás ver, hay un sinnúmero de cualidades que están alrededor del líder. De hecho no todos pueden ser líderes.
Otro hecho controversial alrededor del líder es su edad cronológica. ¡No tiene nada que ver! Pueden haber líderes a temprana edad, (hablo aquí del líder en términos positivos). En el deporte hay líderes a temprana edad. Dentro de las expresiones artísticas, también. En el campo de la economía y política tenemos otros ejemplos muy importantes, para los que creen que el liderazo sólo es tema de gente joven y madura; Joaquín Balaguer (nacido en 1906), tiene 94 años. Es un político dominicano; presidente de la República en 1960-1062. Fue sucesivamente reelegido entre 1966 y 1978, entre 1986 y 1990. Su último período fue de 1994 hasta 1998.
El hombre casi ni ve y hace poco dirigía y coordinada los destinos de su país. Para el caso de la madre Teresa de Calcuta, tenemos que esta santa fue guía y líder espiritual hasta su muerte y al día de hoy parece irremplazable. Es muy obvio que su ejemplo seguirá influyendo en el pensamiento cristiano por mucho tiempo.
Estimado lector, en lo que quiero concluir es que para ser líder se requiere algo más que carne y hueso.
Dentro de la problemática de este país, existen muchos problemas de liderazgo. Sin líderes cualquier actividad humana que se realice sin su orientación, anda a la deriva, así como el barco que ha perdido su ruta o destino. Confiamos que la neblina o la oscuridad que se cierne sobre los legítimos líderes de nuestro país, se despeje para dar paso al escrutinio de lo verdadero sobre lo falso, de lo legítimo sobre lo ilegítimo, de lo útil sobre lo inútil, de la decencia sobre la vulgaridad y la necesidad de ser gente de bien sobre las debilidades de la naturaleza humana.