Limpieza de la bahía, ¿sueño político?
El Municipio de Panamá ha crecido con la ciudad y su población. Pero aún no hemos podido resolver el problema de la limpieza de la bahía, del transporte, ni el de la seguridad, entre otros.
El Municipio de Panamá es la cara directa que ofrecemos a todos aquellos turistas, comerciantes e inversionistas que llegan a incursionar en nuestro suelo. Si a nivel del Presupuesto General de la Nación no existen partidas destinadas a mejorar la imagen del lugar, debemos realizar convenios y acuerdos con otros Estados que posean fortalezas en estas áreas, y nos apoyen económica y logísticamente a cambio de acciones de producción, servicios y otros en los que tengamos, por naturaleza, fortalezas. A la vez se hace importantísimo el manejo racionalizado de los recursos asignados por el Estado en lo que haga referencia a este problema.
Con respecto al tema de la limpieza de la bahía, el gobierno ha realizado un "Plan Maestro" desde 1998 con el BID y el estudio de factibilidad para el saneamiento de la Bahía por el Consorcio CESOC. Con el apoyo del Ministerio de Salud realizó otros estudios que culminaron con la recomendación de construir nuevos alcantarillados sanitarios, y la rehabilitación de un sistema de recolección, nuevas colectoras, estaciones de bombeo y líneas de impulsión y plantas de tratamiento con nivel de depuración para el cumplimiento de las normas de fuentes residuales establecidas, lo que fue conocido como el "Plan Maestro Consolidado".
Uno de los componentes del proyecto, y que a nuestro criterio es primario y de vital importancia, es la Educación Sanitaria y Ambiental Masiva de la población. Si este componente no logra un cambio en la cultura de limpieza panameña, los demás elementos se verán afectados notablemente. Han transcurrido diez años desde la evocación de este plan y, sin embargo, no han salido señales en cuanto a su inicio, o si se pretende algún día concluirlo.
Panamá ha entrado en una etapa en la cual la inversión en el ramo turístico ha crecido y necesitamos de una bahía limpia. Debemos lograr esto, así como también alcanzar el saneamiento de muchos otros ríos que hoy se encuentran contaminados. Es una tarea compleja, pero que ya en estos momentos debe ser de vital y obligatorio cumplimiento para mejorar el nivel y la calidad de vida de todos los panameños.