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Llegó el momento...


Le llegó la hora de abandonar los barrotes al ex hombre fuerte de Panamá. La cercanía de la fecha sorprendió a muchos que ya les tiemblan las piernas. Otros, a última hora, todavía no deciden si van a seguir siendo amigos o no de quien en su momento los puso a vivir. Algunos más, la mayor parte de la población joven sobre todo, están más preocupados por conseguir empleo o llevar los frijoles a la casa, por lo que la noticia les es indiferente.
Quien sí está seguro de sus sentimientos y deseos es el "hombre del machete" que manifestó su intención de regresar a la tierra que lo vio nacer. Sus abogados, ante la amenaza de un supuesto bloqueo para su repatriación, interpusieron ante el Estado norteamericano un Hábeas Corpus, y la prohibición de extradición a Francia. La defensa alega que su cliente es un "prisionero de guerra" y en efecto, así lo refleja el documento 1704 de su expediente, por el cual responde el Estado a las antes mencionadas solicitudes de los litigantes, y del cual, con el mayor respeto traduzco extraoficialmente para ilustrar el artículo: "El gobierno de Estados Unidos, a través de su representación legal, no concede el recurso de Hábeas Corpus que solicitó la defensa". El documento con fecha 26 de julio, considera prematura la petición de los abogados, razón por la que no accede a la petición de la defensa.
La Corte del Distrito Sur de Florida también respondió que la petición al cese del proceso de extradición de Manuel Antonio Noriega a Francia es inmadura y que intervendrá con su decisión una vez que se cumpla el término de la sentencia. Por lo tanto, el trámite debe continuar y será el juez quien determine en su momento si el defendido es extraditable o no.
El siguiente párrafo sigue más o menos así; "nótese que el gobierno (refiriéndose al norteamericano) concuerda con esta Corte de que el defendido es un Prisionero de Guerra y ha sido tratado bajo los mandatos de la Convención de Ginebra. Sin embargo, ésta situación, no impide que pueda ser extraditado a Francia en cumplimiento con las Tratados de Extradición bilaterales que mantiene los Estados Unidos basados en el Título 18 del Código de los Estados Unidos, sección 3184". Es decir, para Estados Unidos la Convención de Ginebra no es un impedimento, como afirma la defensa, para extraditar a Noriega a Francia, pues en ese caso, los intereses bilaterales mantienen rango constitucional.
Esta decisión motivó a los litigantes de Noriega a elevar la petición ante el Juez William Hoeveler, quien fijó audiencia para el 10 de agosto a las 11 de la mañana.
Noriega pasó 17 años encerrado. No conozco de ningún funcionario de alto rango o mandatario que haya pasado aunque sea una noche, o un mes en la cárcel. Es más, el ex gerente del Banco Nacional Rafael Arosemena, también requerido por la justicia panameña, pasó el mismo tiempo que Noriega fuera del país, pero con una gran diferencia: en libertad y tan solo a tres horas de avión de Panamá.
De manera que muchos empresarios podrán seguir respirando tranquilos hasta conocer el paradero de Noriega, hombre que en su momento, hizo "tratos hablados" y concedió favores a ciertos corbatudos y políticos, que tal vez a su regreso, les hará cumplir con algunas promesas.
No deje entre renglones que el ex hombre fuerte de Panamá sabe mucho, y la información es sinónimo de poder. Noriega se conoce la vida íntima, cuasi secreta de algunos de sus seguidores. Hoy unos ocupan puestos en el gobierno, como por ejemplo, el ministro de Obras Públicas Benjamín Colamarco, en su momento Jefe de los famosos "Batallones de la Dignidad". Así respondió a los medios al preguntarle cuál era su relación con Noriega: "el hombre es quien es en sus circunstancias". ¿Qué habrá querido decir con esto?
Tembladera o no, la figura de Manuel Antonio Noriega es controversial, especialmente porque durante su gestión como jefe de las ex Fuerzas de Defensa se cometieron abusos, muertes y extorsiones que a nivel legal le han responsabilizado.
Un episodio de la historia nacional que hace necesaria la reflexión sobre uno de los más graves problemas en Panamá; el deber básico de impartir justicia. Hace poco se instituyó la figura, para muchos cuestionada, de "casa por cárcel".
Los abogados de Noriega en Panamá me comentaron que su cliente quiere venir a vivir la democracia, si ésta y la justicia dicen que debe pagar un destino adverso, pues lo aceptará; pero si tiene derechos, recurrirá a ellos. Con la posibilidad de que Noriega, debido a sus 72 años biológicos, pueda pagar su condena en casa, el ex presidente Guillermo Endara, me comento: "yo creo suponer que la preocupación de la aplicación del principio de "casa por cárcel", no es que sea la "comodidad", sino la casi certeza que no habrá tal confinamiento en su casa, sino que todos -me incluyó yo- sabemos que terminaremos viendo a Noriega paseándose por el "causeway" de Amador o en plena Avenida Balboa".
No pierda de vista que la democracia se sustenta en la institucionalidad. La debilidad de las instituciones del Estado es una alarma que a todos nos debería hacer temblar, pero de miedo.

101 años de Panamá América

 
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