Lo bueno, lo malo y lo feo
El comentarista Juan Carlos Tapia, uno de los más escuchados del país, en un reciente programa televisivo que tituló “Lo Bueno, lo Malo y lo Feo” haciendo en él un análisis muy objetivo de las actuaciones del nuevo gobierno que preside Don Ricardo Martinelli. En posterior programa el Sr. Tapia mencionó que el Presidente de la República le había manifestado sin enojo alguno que compartía sus comentarios. Esto indica muy claramente que el Presidente de la República escucha y atiende lo que respetuosamente y con ánimo constructivo le señalan de las acciones que él ha tomado. El Sr. Tapia manifestó, como un acierto, el que el gobierno obligue a cumplir sus obligaciones fiscales a todos quienes, por distintas razones, no lo han hecho. Citó, como ejemplo, los casos de Amador. Criticó el señor Tapia también el que la opinión pública desconozca los arreglos que se han dado en estos casos y catalogó como feo que el Sr. Presidente se haya convertido en un corregidor de barrio cerrando un prostíbulo.
Vale la pena ahora analizar lo que ha hecho el gobierno desde esos días hasta el presente.
El asunto de la adquisición de un avión presidencial ha creado gran revuelo en la opinión pública. No es, piensa mucha gente, que no se necesita un avión presidencial, sino que se recuerda las reiteradas palabras del Sr. Martinelli durante la campaña oponiéndose al mismo. Tal vez, se me ocurre, que la salida a todo este asunto sería la adquisición de un avión de propela, por ejemplo un King Air de último modelo, que es muy inferior en su costo y que le permitiría al Mandatario tanto hacer viajes locales como internacionales de mediano alcance y alquilar un jet que lo lleve de ser necesario a distancias largas.
También sería conveniente el que se explicara con la claridad requerida los casos en que el gobierno ha hecho contrataciones por vía directa y no por licitación. También se ha criticado reiteradamente que el Sr. Presidente y el Sr. Vicepresidente hagan viajes juntos.
Me he referido en estos comentarios a la parte negativa que se ha comentado en la comunidad y que podría afectar el prestigio político del Presidente de la República. Sus acciones positivas –las del gobierno- en cuanto a la seguridad, el problema educativo, la salud y el transporte son asuntos en el cual se está actuando con decisión y los resultados se darán a muy corto plazo y otros a mediano y largo. Lo importante es que el gobierno está trabajando con ahínco en la dirección correcta y eso lo comprende y lo aplaude perfectamente bien el panameño. A la fecha el país ha presenciado complacido como el Mandatario ha puesto los intereses del país por encima de cualquier otra consideración y con su estilo muy propio está actuando de buena fe buscando la solución a los muchos problemas que aquejan al país.