Lo que dicen los candidatos
El candidato presidencial del Partido Solidaridad, Guillermo Endara, señaló a El Panamá América que la labor de todo legislador es servir por encima de todo y tener un espíritu de sacrificio.
Además, indicó que debe tener mucha, pero mucha austeridad, y ningún privilegio como (inmunidad, impunidad, teléfonos, automóviles sin impuestos, partidas circuitales), entre otros.
El candidato presidencial de solidaridad, manifestó que no importa el grado de educación, sin embargo, debe pensar, analizar, estudiar, aconsejarse de los mejores y sobre todo, pensar en la gente y olvidarse de ellos mismos.
Todo transparente. La necesidad de secreto en cualquier arreglo "político" es señal inequívoca de traición a los intereses del pueblo.
Ricardo Martinelli, candidato a la presidencia de la República por el partido Cambio Democrático, manifestó que una forma de hacer la Asamblea más productiva es eliminar la inmunidad. De esta manera, ayudaríamos a reducir los alarmantes niveles de corrupción de los legisladores ante la posibilidad real que sus fechorías sean ventiladas en los tribunales de justicia, situación que no ocurre en la actualidad.
Además, de eliminar todas las exoneraciones y prebendas con que gozan los legisladores y reducir el número de legisladores y sus exorbitantes salarios.
Hay que realizar cambios constitucionales en la elección de los legisladores a nivel provincial y nacional. De esta manera, los legisladores se dedicarían más a la confección de leyes que beneficien al país y sus respectivas provincias, en vez de estar haciendo proselitismo político las 24 horas del día sin prestar atención a la función para la que fueron asignados: crear leyes.
Otra de las propuestas de Martinelli es que con el cambio a elección a nivel provincial y nacional, ya no serían necesarias las partidas circuitales, y las mismas se transferirían a los municipios y representantes de corregimiento.
Para el candidato por la alianza Visión de País, José Miguel Alemán, en el sistema democrático, la cámara legislativa es el órgano del Estado que representa a la Nación en la expedición de las leyes que enmarcan la vida en sociedad, en la fiscalización del funcionamiento de los demás órganos del Estado y en el nombramiento de ciertos funcionarios de alta jerarquía.
Los panameños, claramente, queremos que nuestra asamblea actúe para fortalecer el sistema democrático, no para debilitarlo. Queremos, en otras palabras, que dé frutos democráticos.
Para alcanzar este objetivo hay que llevar a cabo modificaciones significativas. Algunas de ellas son materia constitucional. Para llevar a cabo los cambios constitucionales requeridos, la vía más idónea y democrática es la Asamblea Nacional Constituyente. Por eso, desde 1991, he insistido en la necesidad de convocar una convención constituyente; por eso mi programa de gobierno incluye la convocatoria a dicha convención; y por eso firmé la petición para incluir la "quinta papeleta" en los comicios de 2004, que permita consultar directamente al electorado-que es el único soberano-si quiere que una Asamblea Constituyente redacte y apruebe una nueva constitución, democrática e incluyente, adecuada a nuestra realidad y aspiraciones.
Para el candidato por la alianza Patria Nueva, Martín Torrijos, la gestión de la Asamblea Legislativa es responsabilidad privativa de la propia Asamblea. Somos respetuosos de la separación de los poderes establecidos en la Constitución Nacional.
Sin embargo, me comprometo, como futuro Presidente de la República, a utilizar todos los instrumentos legales y administrativos para invitar y orientar a los legisladores de la República a diseñar y construir un proceso de reingeniería de la gestión de la Asamblea, que garantice mayor eficiencia y transparencia en el uso de los recursos a su cargo.
El exceso de privilegios, la existencia de personal que cobra y no trabaja o que no trabaja lo que se supone debe trabajar, el exceso de personal, el manejo no transparente en la asignación de los contratos de servicios y la adquisición de bienes de la Asamblea, son algunos de los presuntos excesos que ameritan un profundo análisis de los procesos de gestión del Organo Legislativo.
La opinión pública lo viene exigiendo con fuerza y la preservación de las instituciones democráticas del país, demandan una reforma a la gestión de la Asamblea, con urgencia.
Además, indicó que debe tener mucha, pero mucha austeridad, y ningún privilegio como (inmunidad, impunidad, teléfonos, automóviles sin impuestos, partidas circuitales), entre otros.
El candidato presidencial de solidaridad, manifestó que no importa el grado de educación, sin embargo, debe pensar, analizar, estudiar, aconsejarse de los mejores y sobre todo, pensar en la gente y olvidarse de ellos mismos.
Todo transparente. La necesidad de secreto en cualquier arreglo "político" es señal inequívoca de traición a los intereses del pueblo.
Ricardo Martinelli, candidato a la presidencia de la República por el partido Cambio Democrático, manifestó que una forma de hacer la Asamblea más productiva es eliminar la inmunidad. De esta manera, ayudaríamos a reducir los alarmantes niveles de corrupción de los legisladores ante la posibilidad real que sus fechorías sean ventiladas en los tribunales de justicia, situación que no ocurre en la actualidad.
Además, de eliminar todas las exoneraciones y prebendas con que gozan los legisladores y reducir el número de legisladores y sus exorbitantes salarios.
Hay que realizar cambios constitucionales en la elección de los legisladores a nivel provincial y nacional. De esta manera, los legisladores se dedicarían más a la confección de leyes que beneficien al país y sus respectivas provincias, en vez de estar haciendo proselitismo político las 24 horas del día sin prestar atención a la función para la que fueron asignados: crear leyes.
Otra de las propuestas de Martinelli es que con el cambio a elección a nivel provincial y nacional, ya no serían necesarias las partidas circuitales, y las mismas se transferirían a los municipios y representantes de corregimiento.
Para el candidato por la alianza Visión de País, José Miguel Alemán, en el sistema democrático, la cámara legislativa es el órgano del Estado que representa a la Nación en la expedición de las leyes que enmarcan la vida en sociedad, en la fiscalización del funcionamiento de los demás órganos del Estado y en el nombramiento de ciertos funcionarios de alta jerarquía.
Los panameños, claramente, queremos que nuestra asamblea actúe para fortalecer el sistema democrático, no para debilitarlo. Queremos, en otras palabras, que dé frutos democráticos.
Para alcanzar este objetivo hay que llevar a cabo modificaciones significativas. Algunas de ellas son materia constitucional. Para llevar a cabo los cambios constitucionales requeridos, la vía más idónea y democrática es la Asamblea Nacional Constituyente. Por eso, desde 1991, he insistido en la necesidad de convocar una convención constituyente; por eso mi programa de gobierno incluye la convocatoria a dicha convención; y por eso firmé la petición para incluir la "quinta papeleta" en los comicios de 2004, que permita consultar directamente al electorado-que es el único soberano-si quiere que una Asamblea Constituyente redacte y apruebe una nueva constitución, democrática e incluyente, adecuada a nuestra realidad y aspiraciones.
Para el candidato por la alianza Patria Nueva, Martín Torrijos, la gestión de la Asamblea Legislativa es responsabilidad privativa de la propia Asamblea. Somos respetuosos de la separación de los poderes establecidos en la Constitución Nacional.
Sin embargo, me comprometo, como futuro Presidente de la República, a utilizar todos los instrumentos legales y administrativos para invitar y orientar a los legisladores de la República a diseñar y construir un proceso de reingeniería de la gestión de la Asamblea, que garantice mayor eficiencia y transparencia en el uso de los recursos a su cargo.
El exceso de privilegios, la existencia de personal que cobra y no trabaja o que no trabaja lo que se supone debe trabajar, el exceso de personal, el manejo no transparente en la asignación de los contratos de servicios y la adquisición de bienes de la Asamblea, son algunos de los presuntos excesos que ameritan un profundo análisis de los procesos de gestión del Organo Legislativo.
La opinión pública lo viene exigiendo con fuerza y la preservación de las instituciones democráticas del país, demandan una reforma a la gestión de la Asamblea, con urgencia.