default

Lo que sacó el agua


La tragedia nacional que vivimos a partir del 20 de noviembre, ocasionada por las lluvias producidas por un frente frío estacionario que nos visitó, precisamente cuando terminaba el mes de la patria, logró que, entre la densa capa de nubes, brillara lo mejor que tiene desde siempre el pueblo panameño, su nobleza y solidaridad frente al infortunio de los hermanos.

La movilización, procurando ayuda de carácter humanitario, fue una verdadera gesta nacional, encabezada inicialmente por las autoridades del gobierno, con el segundo vicepresidente, Rubén Arosemena, y el ministro de Obras Públicas, Benjamín Colamarco, en jornadas interminables de coordinación, evaluación y distribución de los recursos que llegaron de todas partes del país y de naciones amigas.

Tan pronto regresó de su interrumpido viaje oficial a España, el presidente Martín Torrijos y la primera dama, Vivian Fernández de Torrijos, también se pusieron al frente del operativo, produciendo una sensación de presencia y solidaridad que los damnificados requerían con tanta premura como las ayudas materiales.

Ahora toca a todos, sin distingo, emprender la tarea de reconstrucción, que no será fácil y para la que se requerirán multimillonarios recursos. Como dijo certeramente el vicepresidente Arosemena, debemos estudiar un replanteamiento del presupuesto del año 2009 y enfocarnos sólo en las prioridades.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América