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Lo único que me falta: "Ser presidente"


Creo que no ha pasado mucho tiempo, aún en tiempos de campaña política, para que el pueblo panameño se haya podido percatar de las grandes mentiras que se encuentran manifiestas en la propuesta del cambio. El gendarme de dicho colectivo ha denunciado lo que él llama posibilidades de fraude electoral, lo cual deviene en un terrible contrasentido por parte de quien dice contar con el respaldo de las grandes mayorías nacionales para arribar al solio presidencial. Amén de que tras el avance tecnológico que tenemos en el mundo de la informática y del cual dispone el Tribunal Electoral panameño, es casi imposible que se pueda dar fraude alguno en las elecciones de mayo de 2009.

Todo esto demuestra una inconsistencia en el programa triunfalista del cambio. Si supuestamente marcan como primeros en todas las encuestas; si en menos de un mes lograron rebasar a la candidatadel pueblo, Balbina Herrera, ¿cuál es el miedo luego al supuesto fraude? ¿No será todo esto indicativo de que hay efectiva conciencia de la fortaleza de Balbina como una candidata a la presidencia que echa sus raíces en el pueblo mismo y, por otra parte, que la propuesta del cambio ha venido desarticulándose tras la vertiginosa caída de las máscaras?

He aquí algunas de las grandes verdades y mentiras que han sido puestas de manifiesto: Es gran verdad que el programa del cambio añora el pasado tormentoso de inequidad y desigualdad que reinó antes de los cuarenta años, por eso quieren retornar a antes de 1969: a partidos de monagales y finqueros. Es mentira que son una nueva sangre política; se han conjugado los intereses de un rancio grupito de la oligarquía panameña con uno de los más conspicuos representantes de la clase empresarial para pretender frustrar la propuesta del pueblo panameño: Balbina Herrera.

Es una gran verdad que el discurso de los zapatos del pueblo ha logrado poner de relieve a Balbina como la mejor intérprete de las necesidades populares. Se trata de una candidata que no se fabrica pautas publicitarias plagadas de fingimientos: aún tengo vivos los recuerdos de aquella mujer -Balbina- que aferrada a un muchacho del pueblo, impedía que lo detuvieran tras la presencia de George Bush padre en Panamá; recientemente la vimos cruzar un caudaloso río llevando a apartadas regiones del país ayuda y asistencia a los pobres.

¿Es una mentira que el representante del cambio quedó pobre tras la invasión. Preguntamos: ¿Y qué de los cientos de millones de dólares que se habían hecho años atrás? ¿Es una verdad que los agricultores y productores no quieren saber nada del cambio. ¿Quiénes mejor que ellos para saber cómo no debe tratarse al campesino o al agricultor cuando trata de vender sus productos?

Es una verdad enorme que salta a la vista que haber estado en todos los gobiernos de los cuarenta años ha sido fructífero para la empresa privada, pues ha sido en estos años que los comercios del cambio han descollado permitiéndole al candidato de dicha propuesta decir: "Lo que único que me falta es ser Presidente".

101 años de Panamá América

 
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