¡Loor al Cuerpo de Bomberos de Panamá!
La determinación de crear un grupo de voluntarios encargados de velar por la seguridad ciudadana en cuanto al asedio de constantes incendios, se sitúa entre los años de 1870 a 1880. Se construyeron los primeros cuarteles cercanos a la Iglesia de Santa Ana, en el lugar aproximado donde se erige hoy el monumento a la insigne poetisa Amelia Denis de Icaza, y otro se habilitó adoptando una cisterna antigua que existía frente al Palacio Episcopal en la Plaza de la Catedral. Se imponía así la creación de una institución de bomberos organizada y disciplinada al servicio de la población.
Con el transcurrir de los años, la institución fue sacudida por circunstancias en su entorno que consecuentemente llegaron a provocar su disolución.
Pero la historia afianzó el verdadero espíritu de los bomberos enalteciendo su propio valor como lo han hecho durante estos años de grandes glorias.
Panamá tiene hombres y mujeres que se sacrifican para salvar las vidas de otras personas en el Benemérito Cuerpo de Bombeos, entidad que enfrenta duros retos y recursos económicos limitados. Los verdaderos bomberos son los que han dado lo mejor de sí profesionalmente, contribuyendo con una sociedad cambiante y transformadora. Estos hombres y mujeres celebran hoy, 120 años de aporte significativos a Panamá. Felicidades en este glorioso día.