Los 25 años del PRD
Hoy se cumplen 25 años de la fundación, por decisión del General Omar Torrijos Herrera, del PRD. Esta ocasión es propicia para realizar un balance del ya largo camino recorrido hasta el presente. La decisión del General Torrijos de crear un brazo político del proceso revolucionario respondió a su genuino compromiso de conducir al país por los senderos de una democracia plena y perfeccionada. Luego de culminar exitosamente la lucha de liberación nacional con la firma de los Tratados Torrijos-Carter, Panamá debía concentrarse en los problemas de lo que Torrijos denominaba, "La Patria doméstica".
Torrijos concebía al Partido como el primer eslabón en la lucha por solucionar los grandes problemas nacionales. Convencidos de lo acertado de sus posiciones políticas y de su liderazgo, miles de panameños nos aprestamos desde muy temprano, ese 11 de marzo de 1979, para cumplir la meta de inscripción de adherentes que requería la Ley Electoral para la constitución de un partido político. Tal fue nuestro entusiasmo que a las pocas horas de iniciada la recepción de firmas, rebasamos la cantidad necesaria requerida por la Ley. Emocionado, Torrijos ordenó detener la recolección de firmas, "dije que inscribieran un partido, no que realizaran un censo nacional", bromeó complacido por la extraordinaria proeza realizada en tan breve plazo.
Nuestro partido continúa siendo el instrumento fundamental que posee el pueblo panameño para enfrentar los problemas del desarrollo y de la modernidad. Ni las más agudas crisis nacionales, como la invasión de 1989, ni los vaivenes políticos han podido destruir la voluntad y lealtad de ese núcleo duro de panameños que bajo las consignas de liberación nacional y social que alienta el torrijismo, continúan dando pruebas cotidianas de abnegación y entrega a las mejores causas de nuestro pueblo.
El presente nos encuentra bajo un nuevo liderazgo nacional representado en nuestro actual candidato presidencial Martín Torrijos Espino, quien en esta nueva etapa histórica y con condiciones muy diferentes a la época de nuestra fundación, ha sabido forjarse su propia identidad política refundando desde sus cimientos la base ideológica, orgánica y hasta material de nuestro partido.
Martín logró recomponer ideológicamente al partido mediante la realización de un Congreso Extraordinario, el cual definió un programa de desarrollo humano integral, sostenible e incluyente que hoy es la esencia de nuestra propuesta electoral, la que es apoyada por la inmensa mayoría de panameños que votará por el PRD y la Alianza Patria Nueva en las próximas elecciones.
Ha sabido construir una alianza política estratégica con el Partido Popular que será garantía de nuestra victoria electoral. Los enconados adversarios de ayer han renunciado a vivir anclados en el pasado y se han sumado al proyecto que lidera Martín, con la convicción de que este nuevo estilo de hacer política es el único capaz de realizar las transformaciones integrales que demanda con urgencia la nación panameña. También supo reestructurar orgánicamente las estructuras del partido para convertirlo en el instrumento más democrático, abierto y cercano a los ciudadanos que ha existido en la historia republicana, tal como lo confirman el casi medio millón de adherentes con que contamos actualmente.
Además, logró en oposición lo que no quisieron o no pudieron realizar anteriores direcciones del partido: dotar a nuestra membresía de un local digno, moderno y adecuado para la realización de las múltiples labores inherentes a una organización política que es permanente y no meramente de carácter electorero.
Por todo lo que hemos sabido construir y aguantar durante estos difíciles años, mi respeto y reconocimiento infinito para aquellos panameños que fundaron el partido hace 25 años, quienes se han mantenido firmes y leales con su partido y con los valores que representan el ideario torrijista. Tenemos ahora el gran reto de lograr una gran victoria electoral el 2 de mayo y demostrar que con Martín y el PRD sí se pueden realizar los cambios que necesitamos para salir de la pobreza, el desempleo y la falta de equidad. *Miembro fundador de PRD.
El Estado debe brindar más atención a estos indicadores sociales. Panamá ha confirmado, con la actitud esforzada de sus mujeres ante la vida, que el ADN mitocondrial, esa fracción del código genético que sólo es transmitido por la vía materna, contiene la savia más noble y fuerte de la población panameña.
Siete de cada diez mujeres en Panamá luchan solas con sus hijos. Esto explica la profunda veneración de la nación por sus madres y el hecho de que la verdadera fiesta nacional se celebre el 8 de diciembre.
Torrijos concebía al Partido como el primer eslabón en la lucha por solucionar los grandes problemas nacionales. Convencidos de lo acertado de sus posiciones políticas y de su liderazgo, miles de panameños nos aprestamos desde muy temprano, ese 11 de marzo de 1979, para cumplir la meta de inscripción de adherentes que requería la Ley Electoral para la constitución de un partido político. Tal fue nuestro entusiasmo que a las pocas horas de iniciada la recepción de firmas, rebasamos la cantidad necesaria requerida por la Ley. Emocionado, Torrijos ordenó detener la recolección de firmas, "dije que inscribieran un partido, no que realizaran un censo nacional", bromeó complacido por la extraordinaria proeza realizada en tan breve plazo.
Nuestro partido continúa siendo el instrumento fundamental que posee el pueblo panameño para enfrentar los problemas del desarrollo y de la modernidad. Ni las más agudas crisis nacionales, como la invasión de 1989, ni los vaivenes políticos han podido destruir la voluntad y lealtad de ese núcleo duro de panameños que bajo las consignas de liberación nacional y social que alienta el torrijismo, continúan dando pruebas cotidianas de abnegación y entrega a las mejores causas de nuestro pueblo.
El presente nos encuentra bajo un nuevo liderazgo nacional representado en nuestro actual candidato presidencial Martín Torrijos Espino, quien en esta nueva etapa histórica y con condiciones muy diferentes a la época de nuestra fundación, ha sabido forjarse su propia identidad política refundando desde sus cimientos la base ideológica, orgánica y hasta material de nuestro partido.
Martín logró recomponer ideológicamente al partido mediante la realización de un Congreso Extraordinario, el cual definió un programa de desarrollo humano integral, sostenible e incluyente que hoy es la esencia de nuestra propuesta electoral, la que es apoyada por la inmensa mayoría de panameños que votará por el PRD y la Alianza Patria Nueva en las próximas elecciones.
Ha sabido construir una alianza política estratégica con el Partido Popular que será garantía de nuestra victoria electoral. Los enconados adversarios de ayer han renunciado a vivir anclados en el pasado y se han sumado al proyecto que lidera Martín, con la convicción de que este nuevo estilo de hacer política es el único capaz de realizar las transformaciones integrales que demanda con urgencia la nación panameña. También supo reestructurar orgánicamente las estructuras del partido para convertirlo en el instrumento más democrático, abierto y cercano a los ciudadanos que ha existido en la historia republicana, tal como lo confirman el casi medio millón de adherentes con que contamos actualmente.
Además, logró en oposición lo que no quisieron o no pudieron realizar anteriores direcciones del partido: dotar a nuestra membresía de un local digno, moderno y adecuado para la realización de las múltiples labores inherentes a una organización política que es permanente y no meramente de carácter electorero.
Por todo lo que hemos sabido construir y aguantar durante estos difíciles años, mi respeto y reconocimiento infinito para aquellos panameños que fundaron el partido hace 25 años, quienes se han mantenido firmes y leales con su partido y con los valores que representan el ideario torrijista. Tenemos ahora el gran reto de lograr una gran victoria electoral el 2 de mayo y demostrar que con Martín y el PRD sí se pueden realizar los cambios que necesitamos para salir de la pobreza, el desempleo y la falta de equidad. *Miembro fundador de PRD.
El Estado debe brindar más atención a estos indicadores sociales. Panamá ha confirmado, con la actitud esforzada de sus mujeres ante la vida, que el ADN mitocondrial, esa fracción del código genético que sólo es transmitido por la vía materna, contiene la savia más noble y fuerte de la población panameña.
Siete de cada diez mujeres en Panamá luchan solas con sus hijos. Esto explica la profunda veneración de la nación por sus madres y el hecho de que la verdadera fiesta nacional se celebre el 8 de diciembre.