Los aditivos a la gasolina
En estos días vimos informativos televisivos sobre quejas de que el agua que se le proporcionaba a ciertos sectores de la población, sabía a metal y creían que de alguna manera el plomo de los camiones cisternas había contaminado el agua. Al conocer esta información recordé un informe que había visto meses antes, en el programa televisivo "60 minutes", en el cual encontré información que parece tener relación con lo que está ocurriendo en Panamá. Ojalá esté yo equivocado, pero todo lo que he pedido determinar hasta ahora parece apuntar en la dirección indicada.
En Estados Unidos (EE.UU.), cuando era presidente el padre del actual Bush, decidieron eliminar el plomo de la gasolina y en cambio se ordenó que se adicionara un compuesto químico denominado en ingles "chemical methyl tertiary butyl ether", conocido por sus siglas en inglés, MTBE. Lo que se buscaba era algún aditivo químico que permitiera que la gasolina se quemara más limpiamente. El MTBE resultó elegido como el más apto. Así nació el CLEAN AIR ACT de 1990. En su discurso, Bush había dicho: "Cada ciudad de EE.UU debe tener aire limpio, y con esta ley, créanme, la tendrán". Parecía el aditivo ideal. Nadie pudo decir nada en su contra y como resultado de ello, se promulgó su uso con carácter obligatorio en todo el territorio de ese país.
La alternativa era el ETHANOL que se produce por destilación del "gasohol" (combinación de gasolina con alcohol) que prefería, sin éxito, el sector agropecuario. Este compuesto, me cuenta un doctor amigo, se utiliza en Panamá para preservar órganos humanos durante el tránsito necesario entre el cuerpo del donante y el del paciente destinatario.
El MTBE empezó a utilizarse en todo Estados Unidos y, en la actualidad, se producen cuatro mil 500 millones de galones, o sea 4,5 millardos de galones. Pero el lado oscuro del MTBE no tardaría en salir a flote. Esto es lo que pasó, según un equipo periodístico de "60 Minutes". Tengo una transcripción completa de lo que se dijo en ese programa, copia que entregaré a quien lo solicite, ya sea por correo electrónico o por fax o copia impresa. Pues bien, pronto empezaron a aparecer aguas contaminadas en varios lugares de EE.UU. El agua entraba en ebullición demasiado rápido. Tenía sabor metálico y muy desagradable. En la ducha, al entrar en contacto con el aire, el MTBE se manifestaba aún más agudamente. Al principio no sabían lo que era. Algunos pensaron que era plomo, otros que era "thinner" (solvente utilizado en pinturas); otros que era turpentina, pero pronto se aclaró el misterio cuando los laboratorios determinaron que se trataba del MTBE.
¿Cómo llegó el MTBE al agua potable? Primero apareció en Santa Mónica, California. El Sr. Craig Perkins, director de Obras Públicas de Santa Mónica, dijo al reportero de 60 minutos. "La primera vez que oímos del MTBE fue en marzo de 1996, cuando mis gerentes de aguas, me notificaron que iba a ser necesario cerrar varios pozos que estaban ya contaminados con el recientemente descubierto, MTBE." Nunca lo había oído nombrar. Perkins relata que cuanto más sabía del MTBE más se enfurecía. Nadie parecía saber qué efectos podría tener para la salud humana. Una sola tasa de MTBE era suficiente para arruinar la totalidad del agua en el pozo o en los tanques. Y esa era precisamente la cantidad de MTBE que se encuentra en un solo galón de gasolina. Los técnicos de Perkins empezaron por demarcar un radio de una milla alrededor de su pozo principal. Encontraron que existían 20 estaciones de servicio que vendían gasolina en esa área. Determinaron que el MTBE se comportaba de modo diferente que cualquier otro contaminante. Este se desplazaba por la tierra hacia los depósitos de agua.
Cuenta Perkins que en un solo pozo, la cantidad de MTBE se duplicaba en el curso de una sola semana. Nadie sabía cómo eliminarlo del agua. Según los expertos, era imposible. Desde entonces (1996/97), se han tenido que clausurar todos los pozos de Santa Mónica. No existían regulaciones federales para guiarles sobre el MTBE. Los ejecutivos del lugar estaban impotentes y librados a sus propios recursos. A los pocos meses desaparecer, el agua de la ciudad tenía un fuerte olor químico, haciéndola imposible de beber o de usar para cocinar o para ducharse.
¿Pero cómo llega el MTBE a los pozos? El Dr. Bernard Goldstein -quien es un toxicólogo y director de la Environmental And Occupational Health Sciences Institute (Instituto de ciencias de la salud relativas al medio ambiente y al trabajo) explicaba al periodista que el MTBE contiene un oxígeno que lo hace más soluble en agua que ninguna otra cosa en la gasolina. Una vez derramada, se mueve rápidamente hacia el agua de la tierra. Y sabemos que se va a derramar, porque casi siempre hay una fuga en los tanques subterráneos de almacenamiento de gasolina.
Según el narrador de 60 Minutos, los ingenieros de ambiente, los reguladores gubernamentales y los científicos de la industria del petróleo han estado prediciendo durante años que el MTBE encontraría su camino hacia el agua en la tierra. La primera vez que se detectó fue en 1980, cerca de una estación Shell en Rockaway, New Jersey. Hacia fines de esa década, el MTBE había contaminado docenas de sitios en Maine.
El Dr. Peter Garrett, del Departamento de Protección Ambiental y dos de sus colegas presentaron la amenaza al American Petroleoum Institute (API) y a la National Well Water Association (Asociación Nacional de Aguas). El informe demostraba que el MTBE se movía rápidamente hacia las profundidades del agua en la tierra y era mucho más difícil de limpiar que cualquier otra contaminante en la gasolina. Ellos recomendaron que se almacene la gasolina tomando precauciones especiales o que el MTBE sea prohibido de una vez.
Los intentos de bloquear la ley que obliga al uso del MTBE fueron a su vez bloqueados por el entusiasmo de los que esperaban que la calidad del aire iba a beneficiar a la población. ¿Y qué hizo o dijo la Agencia de Protección Ambiental? (EPA por sus siglas en inglés) Cuando la ley estaba en discusión, la EPA consideraba que el MTBE era una buena solución para el problema de la polución del aire.
El Dr. Peter Garrett sostiene que tanto EPA como las compañías petroleras sabían del problema, pues un memorando previo (1987) de la EPA claramente decía: "Casos conocidos de contaminación del agua potable han sido reportados en 4 estados, afectando a 20,000 personas. Es posible que este problema pueda diseminarse como resultados de derrames en los tanques subterráneos. El problema de contaminación del agua subterránea aumenta en proporción directa de la utilización de MTBE en la gasolina aumente. " El Sr. Bob Purcheseppi, Asistente del Administrador de la agencia, admitió que se había quedado dormido cuando se hizo el cambio.
Todos los intentos de derogar la ley CLEAN AIR ACT de 1990 fracasaron hasta ahora. Siempre hay quienes, con sus intereses opuestos, tienen la fuerza de voto suficiente para evitar su derogación. Recordemos que los abusos que se cometen, por ejemplo en el caso de las reglas para comprar medicinas para MEDICARE y MEDICAID, a pesar de ser claramente perjudiciales a los intereses del Estado y de los contribuyentes, no se han podido modificar a pesar de los varios intentos que se hicieron en el Congreso de EE.UU. En esto también noto un preocupante paralelo con lo que ocurre en Panamá. Aquí también los intereses creados predominan sobre todo, aun cuando se trate de la salud del pueblo.
Lo malo es que en Panamá estamos todavía a fojas cero del problema. No hay duda, porque ya lo he verificado, que el MTBE se está adicionando a la gasolina. Y debiéramos preocuparnos de que hay agua expuesta en los lagos por estar en directo contacto con la tierra, que podrían contaminarse con relativa rapidez. Esa misma agua, como sabemos, va a parar al mar a razón de 52 millones de galones, por cada barco que cruza el Canal de Panamá. Llegando al mar, podría como mínimo, destruir la fauna y la flora marítima, o por lo menos una parte creciente de ella.
A mi modo de ver, este problema puede, con el tiempo, resultar más dañino que el PIDA. Y, sin ser demasiado pesimista, vamos a tardar mucho tiempo en lograr que las autoridades pertinentes hagan algo para evitar el uso del MTBE en la gasolina y lo sustituyan por otro aditamento menos peligroso. Lo malo es que el ETHANOL- única alternativa conocida- que es más limpio y menos agresivo, cuesta más y ya sabemos que aquí, el costo de las cosas es otra dificultad que habría que sobrepasar.
Anticipo que se me ha de calificar de alarmista, no calificado para opinar en esta clase de temas, y vaya a saber qué más. Pero yo sostengo que nada de lo que he escrito aquí me lo he inventado. Mi única prueba es el informe de "60 Minutes", cuya transcripción pongo a disposición de quien la requiera. jmhandal@cableonda.net
En Estados Unidos (EE.UU.), cuando era presidente el padre del actual Bush, decidieron eliminar el plomo de la gasolina y en cambio se ordenó que se adicionara un compuesto químico denominado en ingles "chemical methyl tertiary butyl ether", conocido por sus siglas en inglés, MTBE. Lo que se buscaba era algún aditivo químico que permitiera que la gasolina se quemara más limpiamente. El MTBE resultó elegido como el más apto. Así nació el CLEAN AIR ACT de 1990. En su discurso, Bush había dicho: "Cada ciudad de EE.UU debe tener aire limpio, y con esta ley, créanme, la tendrán". Parecía el aditivo ideal. Nadie pudo decir nada en su contra y como resultado de ello, se promulgó su uso con carácter obligatorio en todo el territorio de ese país.
La alternativa era el ETHANOL que se produce por destilación del "gasohol" (combinación de gasolina con alcohol) que prefería, sin éxito, el sector agropecuario. Este compuesto, me cuenta un doctor amigo, se utiliza en Panamá para preservar órganos humanos durante el tránsito necesario entre el cuerpo del donante y el del paciente destinatario.
El MTBE empezó a utilizarse en todo Estados Unidos y, en la actualidad, se producen cuatro mil 500 millones de galones, o sea 4,5 millardos de galones. Pero el lado oscuro del MTBE no tardaría en salir a flote. Esto es lo que pasó, según un equipo periodístico de "60 Minutes". Tengo una transcripción completa de lo que se dijo en ese programa, copia que entregaré a quien lo solicite, ya sea por correo electrónico o por fax o copia impresa. Pues bien, pronto empezaron a aparecer aguas contaminadas en varios lugares de EE.UU. El agua entraba en ebullición demasiado rápido. Tenía sabor metálico y muy desagradable. En la ducha, al entrar en contacto con el aire, el MTBE se manifestaba aún más agudamente. Al principio no sabían lo que era. Algunos pensaron que era plomo, otros que era "thinner" (solvente utilizado en pinturas); otros que era turpentina, pero pronto se aclaró el misterio cuando los laboratorios determinaron que se trataba del MTBE.
¿Cómo llegó el MTBE al agua potable? Primero apareció en Santa Mónica, California. El Sr. Craig Perkins, director de Obras Públicas de Santa Mónica, dijo al reportero de 60 minutos. "La primera vez que oímos del MTBE fue en marzo de 1996, cuando mis gerentes de aguas, me notificaron que iba a ser necesario cerrar varios pozos que estaban ya contaminados con el recientemente descubierto, MTBE." Nunca lo había oído nombrar. Perkins relata que cuanto más sabía del MTBE más se enfurecía. Nadie parecía saber qué efectos podría tener para la salud humana. Una sola tasa de MTBE era suficiente para arruinar la totalidad del agua en el pozo o en los tanques. Y esa era precisamente la cantidad de MTBE que se encuentra en un solo galón de gasolina. Los técnicos de Perkins empezaron por demarcar un radio de una milla alrededor de su pozo principal. Encontraron que existían 20 estaciones de servicio que vendían gasolina en esa área. Determinaron que el MTBE se comportaba de modo diferente que cualquier otro contaminante. Este se desplazaba por la tierra hacia los depósitos de agua.
Cuenta Perkins que en un solo pozo, la cantidad de MTBE se duplicaba en el curso de una sola semana. Nadie sabía cómo eliminarlo del agua. Según los expertos, era imposible. Desde entonces (1996/97), se han tenido que clausurar todos los pozos de Santa Mónica. No existían regulaciones federales para guiarles sobre el MTBE. Los ejecutivos del lugar estaban impotentes y librados a sus propios recursos. A los pocos meses desaparecer, el agua de la ciudad tenía un fuerte olor químico, haciéndola imposible de beber o de usar para cocinar o para ducharse.
¿Pero cómo llega el MTBE a los pozos? El Dr. Bernard Goldstein -quien es un toxicólogo y director de la Environmental And Occupational Health Sciences Institute (Instituto de ciencias de la salud relativas al medio ambiente y al trabajo) explicaba al periodista que el MTBE contiene un oxígeno que lo hace más soluble en agua que ninguna otra cosa en la gasolina. Una vez derramada, se mueve rápidamente hacia el agua de la tierra. Y sabemos que se va a derramar, porque casi siempre hay una fuga en los tanques subterráneos de almacenamiento de gasolina.
Según el narrador de 60 Minutos, los ingenieros de ambiente, los reguladores gubernamentales y los científicos de la industria del petróleo han estado prediciendo durante años que el MTBE encontraría su camino hacia el agua en la tierra. La primera vez que se detectó fue en 1980, cerca de una estación Shell en Rockaway, New Jersey. Hacia fines de esa década, el MTBE había contaminado docenas de sitios en Maine.
El Dr. Peter Garrett, del Departamento de Protección Ambiental y dos de sus colegas presentaron la amenaza al American Petroleoum Institute (API) y a la National Well Water Association (Asociación Nacional de Aguas). El informe demostraba que el MTBE se movía rápidamente hacia las profundidades del agua en la tierra y era mucho más difícil de limpiar que cualquier otra contaminante en la gasolina. Ellos recomendaron que se almacene la gasolina tomando precauciones especiales o que el MTBE sea prohibido de una vez.
Los intentos de bloquear la ley que obliga al uso del MTBE fueron a su vez bloqueados por el entusiasmo de los que esperaban que la calidad del aire iba a beneficiar a la población. ¿Y qué hizo o dijo la Agencia de Protección Ambiental? (EPA por sus siglas en inglés) Cuando la ley estaba en discusión, la EPA consideraba que el MTBE era una buena solución para el problema de la polución del aire.
El Dr. Peter Garrett sostiene que tanto EPA como las compañías petroleras sabían del problema, pues un memorando previo (1987) de la EPA claramente decía: "Casos conocidos de contaminación del agua potable han sido reportados en 4 estados, afectando a 20,000 personas. Es posible que este problema pueda diseminarse como resultados de derrames en los tanques subterráneos. El problema de contaminación del agua subterránea aumenta en proporción directa de la utilización de MTBE en la gasolina aumente. " El Sr. Bob Purcheseppi, Asistente del Administrador de la agencia, admitió que se había quedado dormido cuando se hizo el cambio.
Todos los intentos de derogar la ley CLEAN AIR ACT de 1990 fracasaron hasta ahora. Siempre hay quienes, con sus intereses opuestos, tienen la fuerza de voto suficiente para evitar su derogación. Recordemos que los abusos que se cometen, por ejemplo en el caso de las reglas para comprar medicinas para MEDICARE y MEDICAID, a pesar de ser claramente perjudiciales a los intereses del Estado y de los contribuyentes, no se han podido modificar a pesar de los varios intentos que se hicieron en el Congreso de EE.UU. En esto también noto un preocupante paralelo con lo que ocurre en Panamá. Aquí también los intereses creados predominan sobre todo, aun cuando se trate de la salud del pueblo.
Lo malo es que en Panamá estamos todavía a fojas cero del problema. No hay duda, porque ya lo he verificado, que el MTBE se está adicionando a la gasolina. Y debiéramos preocuparnos de que hay agua expuesta en los lagos por estar en directo contacto con la tierra, que podrían contaminarse con relativa rapidez. Esa misma agua, como sabemos, va a parar al mar a razón de 52 millones de galones, por cada barco que cruza el Canal de Panamá. Llegando al mar, podría como mínimo, destruir la fauna y la flora marítima, o por lo menos una parte creciente de ella.
A mi modo de ver, este problema puede, con el tiempo, resultar más dañino que el PIDA. Y, sin ser demasiado pesimista, vamos a tardar mucho tiempo en lograr que las autoridades pertinentes hagan algo para evitar el uso del MTBE en la gasolina y lo sustituyan por otro aditamento menos peligroso. Lo malo es que el ETHANOL- única alternativa conocida- que es más limpio y menos agresivo, cuesta más y ya sabemos que aquí, el costo de las cosas es otra dificultad que habría que sobrepasar.
Anticipo que se me ha de calificar de alarmista, no calificado para opinar en esta clase de temas, y vaya a saber qué más. Pero yo sostengo que nada de lo que he escrito aquí me lo he inventado. Mi única prueba es el informe de "60 Minutes", cuya transcripción pongo a disposición de quien la requiera. jmhandal@cableonda.net