Los animales, criaturas de Dios
El 4 de octubre de cada año está destinado para conmemorar la vida, participación y convivencia de los animales: Declaración Universal de los Derechos de los animales. La RTVE Panamá Canal Once, tiene un programa muy interesante los domingos a las 2:00 p.m. denominado "Mascotas". En él se ponderan los derechos de los animales y su importancia y se enseña cómo los niños y adultos pueden cuidarlos, curarlos y vivir con ellos como personas sanas y civilizadas.
Si crees que por ser humano y pensante tienes el derecho de destruir y maltratar a algunas especies, no más voy a traerle a colación lo que dice en el libro de Eclesiastés de la Biblia, 3: 18: "También digo en cuanto a la conducta humana, que Dios está poniendo a prueba a los hombres para que se den cuenta de que también ellos son como animales. 19. En realidad hombre y animales tienen el mismo destino: unos y otros mueren por igual, y el aliento de vida es el mismo para todos. Nada de más tiene el hombre que el animal: todo es vana ilusión, 20 y todos paran en el mismo lugar; del polvo fueron hechos todos, y al polvo todos volverán ". ¡Qué les parece?
Como existen tantas especies de animales, trataremos de destacar las virtudes de por lo menos de uno de ellos.
En este caso hemos escogido al señor caballo. El caballo es un animal solípedo (sus extremidades terminan en un solo dedo) doméstico de cuello y cola poblados de largas crines y muy inteligente y útil al hombre.
De esta especie podemos observar hechos sorprendentes: se cree que su domesticación se inició en el oriente hace 4,000 años a. de J.C.. Haciendo un recorrido por la historia, lo encontramos siempre vinculado a las actividades más importantes del hombre. Es utilizado para la guerra, la caza, el trabajo, el deporte y en los torneos. Por lo menos hasta el siglo XIX, el caballo fue el principal animal de silla y de tiro de los europeos y su único compañero en la guerra. Atila, el rey de los hunos (434-453), conquistador del oriente, utilizó a este animal durante sus cruzadas. El caballo fue también fue aliado invaluable en las conquistas de Alejandro Magno, rey de Macedonia (356-323 a. de J.C.). Alejandro venció a los griegos y a los persas; sometió ciudades como Tiro y Sidón; conquistó Egipto; fundó Alejandría (ciudad y puerto de Egipto en el Mediterráneo). Fueron traídos a nuestras tierras por los españoles durante su dominación. La forma en que el caballo era adornado para la guerra, con armaduras y otros aderezos, causaba gran impresión entre los indígenas, quienes llegaron a atribuirles cualidades de dioses.
El caballo es un instrumento muy valioso para los campesinos en el campo. Como tiene gran resistencia, es capaz de transportar a cada lado de sus lomos, un quintal de arroz, maíz, frijoles o verduras, recorriendo grandes distancias sin detenerse a descansar. También se utiliza en la molienda de la caña de azúcar para obtener el caldo, que luego el campesino transforma en miel y otros subproductos necesarios para la alimentación.
Hoy día el caballo es el centro de atención en la hípica, en la equitación o torneos ecuestres. Ya no es atravesado, como ocurría antiguamente por dardos, flechas y lanzas, ni tampoco es víctima de los cazadores furtivos en las llanuras. Ahora es foco de atención; se estima su extirpe, su raza o su "sangre pura". Sin duda el equipo tiene hoy día un mejor trato; hay mozos de corral que los cepillan y lo bañan; también tiene médicos veterinarios a su orden. Aquí ya podemos empezar a tener envidia de este animal. Pero no es lo que queremos destacar; este es el animal, que dentro de las centurias, ha evolucionado mejor y a la par del hombre. Es también, el que mejor representa la virilidad del hombre. Lo digo sin menor atisbo de morbo -no me malinterprete-.
Dios nos ha entregado a los animales para que aprendamos a convivir con ellos; para recrearnos y divertirnos en su compañía. De la observancia de su conducta, podemos obtener interesantes enseñanzas para la vida terrena.
Si crees que por ser humano y pensante tienes el derecho de destruir y maltratar a algunas especies, no más voy a traerle a colación lo que dice en el libro de Eclesiastés de la Biblia, 3: 18: "También digo en cuanto a la conducta humana, que Dios está poniendo a prueba a los hombres para que se den cuenta de que también ellos son como animales. 19. En realidad hombre y animales tienen el mismo destino: unos y otros mueren por igual, y el aliento de vida es el mismo para todos. Nada de más tiene el hombre que el animal: todo es vana ilusión, 20 y todos paran en el mismo lugar; del polvo fueron hechos todos, y al polvo todos volverán ". ¡Qué les parece?
Como existen tantas especies de animales, trataremos de destacar las virtudes de por lo menos de uno de ellos.
En este caso hemos escogido al señor caballo. El caballo es un animal solípedo (sus extremidades terminan en un solo dedo) doméstico de cuello y cola poblados de largas crines y muy inteligente y útil al hombre.
De esta especie podemos observar hechos sorprendentes: se cree que su domesticación se inició en el oriente hace 4,000 años a. de J.C.. Haciendo un recorrido por la historia, lo encontramos siempre vinculado a las actividades más importantes del hombre. Es utilizado para la guerra, la caza, el trabajo, el deporte y en los torneos. Por lo menos hasta el siglo XIX, el caballo fue el principal animal de silla y de tiro de los europeos y su único compañero en la guerra. Atila, el rey de los hunos (434-453), conquistador del oriente, utilizó a este animal durante sus cruzadas. El caballo fue también fue aliado invaluable en las conquistas de Alejandro Magno, rey de Macedonia (356-323 a. de J.C.). Alejandro venció a los griegos y a los persas; sometió ciudades como Tiro y Sidón; conquistó Egipto; fundó Alejandría (ciudad y puerto de Egipto en el Mediterráneo). Fueron traídos a nuestras tierras por los españoles durante su dominación. La forma en que el caballo era adornado para la guerra, con armaduras y otros aderezos, causaba gran impresión entre los indígenas, quienes llegaron a atribuirles cualidades de dioses.
El caballo es un instrumento muy valioso para los campesinos en el campo. Como tiene gran resistencia, es capaz de transportar a cada lado de sus lomos, un quintal de arroz, maíz, frijoles o verduras, recorriendo grandes distancias sin detenerse a descansar. También se utiliza en la molienda de la caña de azúcar para obtener el caldo, que luego el campesino transforma en miel y otros subproductos necesarios para la alimentación.
Hoy día el caballo es el centro de atención en la hípica, en la equitación o torneos ecuestres. Ya no es atravesado, como ocurría antiguamente por dardos, flechas y lanzas, ni tampoco es víctima de los cazadores furtivos en las llanuras. Ahora es foco de atención; se estima su extirpe, su raza o su "sangre pura". Sin duda el equipo tiene hoy día un mejor trato; hay mozos de corral que los cepillan y lo bañan; también tiene médicos veterinarios a su orden. Aquí ya podemos empezar a tener envidia de este animal. Pero no es lo que queremos destacar; este es el animal, que dentro de las centurias, ha evolucionado mejor y a la par del hombre. Es también, el que mejor representa la virilidad del hombre. Lo digo sin menor atisbo de morbo -no me malinterprete-.
Dios nos ha entregado a los animales para que aprendamos a convivir con ellos; para recrearnos y divertirnos en su compañía. De la observancia de su conducta, podemos obtener interesantes enseñanzas para la vida terrena.