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Los bagazos de la Ley


LOS que hemos nacido o, de algún modo, conocemos la campiña interiorana, sabemos de la ardua labor de nuestros campesinos y de cómo, a través de herramientas rudimentarias, la mayoría de ellos, logran ganarse el sustento diario y a veces hasta el de varias semanas para, según dicen, "campear los temporales". Es el caso del famoso trapiche. Cuando llega la época de la molienda los vemos, de modo afanoso, cocinando la miel que luego se convierte en raspadura. Previo a ello, el caballo da vueltas y vueltas entre tanto un eje con diente, todo de hierro, muele la caña y sale el dulce y exquisito jugo cual gustoso almíbar de los dioses. Al pie o en el entorno del trapiche se va formando un pequeño cerro de bagazo que da muestras fieles de que las cañas han sido bien exprimidas. Sólo queda, en la basura, eso, el bagazo.
Esta fue la anécdota que, en el día de ayer, me sirvió para ilustrar a mis estudiantes de Filosofía del Derecho en la Universidad de Panamá cómo ha venido funcionando, a mi juicio, la aplicación del Derecho en nuestro medio. Les advertí que la mayoría de los jueces y fiscales, en principio, deben estar regidos por los mandatos imperativos de la Ley; que pocos son los que tutelan los derechos naturales a través de la correcta interpretación de la Ley positiva. Añadí que he venido observando, últimamente, también cómo no se aplica ni siquiera la Ley Positiva -la actual, vigente y eficaz- como tampoco la Ley o el Derecho Natural que algunos autores llaman Derecho Natural Positivado, y ellos cuestionaron luego: Entonces, Profesor ¿qué es lo que aplican? Fue en ese momento en que traje a mi memoria los recuerdos de la molienda en el trapiche y dije: Lo que acontece es que se tuerce la Ley y el Derecho; ya no se busca por parte del aplicador del derecho el real y verdadero espíritu de la Ley -labor de integración o hermenéutica jurídica que se hace siempre dentro del texto y contexto de la norma jurídica y no fuera de ella-; sino que se tergiversa los presupuestos normativos de la ley; lo que se hace es un bagazo de la norma jurídica y con tal actuar el ordenamiento jurídico va perdiendo consistencia, validez y coherencia lógica. ¡Qué terrible resulta todo esto!: de cómo no pocos jueces y fiscales hacen interpretaciones erróneas, indebidas, inapropiadas, inadecuadas del Derecho; se salen de sus conceptos y de sus dimensiones axiológicas o valorativas; y es así que se producen sentencias que son verdaderos entuertos jurídicos y vistas fiscales que están huérfanas de esencia jurídica. Esto es muy delicado. Los costos y sus efectos son, entre otros, los siguientes: incertidumbre y desconfianza por el Derecho; incredulidad ciudadana en los operadores del sistema judicial y del Ministerio Público; burla de la Ley y el Derecho; desestabilización y descomposición social; autocomposición violenta de conflictos por parte de la sociedad; mora judicial; que la Ley se convierta en un bagazo. Todo acontece cuando jueces y fiscales se quitan la venda de los ojos para mirar a las partes y favorecer, con el arbitrio personal, divorciado del derecho y de la justicia, a una de las partes aún contra la razón. Al final, qué triste que tengamos que decir: ¡Tenemos un cerro de bagazos de leyes! Pero, aún queda un remanente de hombres y mujeres, fiscales y jueces, que pueden salvar al sistema judicial del colapso que se le vaticina. En ellos confiamos
abog27172010@hotmail.com
Este puente tendrá dos rampas de acceso de 34 metros de largo y dos elevadores, con iluminación para su uso en la noche.
El paso peatonal permitirá el acceso a las paradas del Hospital San Miguel Arcángel y del almacén El Machetazo, agilizando el flujo vehicular y lo más importante, protegiendo la vida de sus usuarios.
La obra ha sido valorada en B/. 1.5 millón, beneficiará a más de 300 mil habitantes del distrito de San Miguelito.
Damaris Perea: "Es muy bueno la construcción del puente aquí en el Hospital, porque esta calle es muy peligrosa, así que sí estoy contenta por lo que están haciendo".
Cipriano Moreno: "Si es beneficioso porque aquí se necesita un puente para no estar esperarando que el policía te de el pase y no te mate un carro, es bueno".
Lucinda Pimentel: "Si es bueno la construcción del puente porque une dos áreas importantes y además, en este lugar circulan muchos peatones y así se evitan más accidentes".
Santola Pérez: "Es un peligro estar pasando í por esta calle a cuatro vías. Si está el puente es mejor cruzar por allí, así nos evitamos accidentes en el lugar".

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