Los campos de tiro
El Departamento de Defensa (DOD por su siglas en inglés) ha presentado un Plan de Transferencia para los Polígonos de Emperador, Piña y Balboa Oeste, que tienen hondas repercusiones para nuestro país puesto que estas áreas aparecen como ligadas al proyecto del CMA o CLN (Centro Multilateral Antidrogas o Centro de Lucha contra las Drogas); y del Centro de Pruebas Tropicales o Tropical Test Center que quiere permanecer en nuestro país como parte de la Ciudad del Saber. Presentamos algunos aspectos del análisis sobre el Plan del DOD preparado por John LindsayPoland, miembro del Fellowship of Reconciliation FOR. (Dirección: 995 Market St. # 1414 San Francisco, California 94103) de los Estados Unidos.
A. Falta de Acuerdos adicionales.
En el plan está ausente un acuerdo (memorándum, protocolo, etc.) explícito para actividades de descontaminación después de 1999 y/o que fije interpretaciones más justas del tratado de 1977.
B. Exclusión de municiones químicas.
El plan excluye específicamente la descontaminación de todo agente o arma química que pueda estar presente en los polígonos de tiro. En cambio, el plan redefine "municiones químicas" como toda química que no hace daño. Puesto que el estudio de los polígonos hace claras referencias a un historial de pruebas y prácticas con agentes químicos (gas antineurálgico, gases lacrimógenos), tanto en sitios identificados (NBC12 en Emperador) como en sitios no identificados (gas VX probado por el Tropic Test Center en Emperador), Panamá no debería aceptar esta exclusión, por violar los Tratados TorrijosCarter.
C. Exclusión total de áreas de impacto y parcial de otras áreas.
El plan excluye de su consideración todas las áreas de impacto a excepción de 13 hectáreas. Las áreas de impacto comprenden 600 hectáreas en Emperador, 2,556 hectáreas en Piña y 1,265 hectáreras en Balboa Oeste (es decir, 29% del total de los polígonos). Esta exclusión se da en tres niveles del proceso:
l. Se excluye el estudio o la caracterización de los peligros presentes en estas áreas, lo cual permitiría conocer las posibilidades y limitaciones de su saneamiento utilizando tecnología actual o futura;
2. Se excluye la descontaminación de la superficie de las áreas de impacto, la cual permitiría unos usos diferidos de esos terrenos (p.e. ecoturismo), según está contemplado en la Ley 21 sobre usos del área canalera; y
3. Se excluye la descontaminación de la subsuperficie del suelo, la cual permitiría usos menos restringidos en el futuro.
Está implícito que el plan excluye estas áreas porque no se las definen como "áreas accesibles" para los operativos de descontaminación. Una comparación minuciosa entre unos mapas confiables del terreno (indicando tanto la vegetación como topografía) y los lugares excluidos del plan nos informa qué áreas accesibles están todavía excluidas del plan. Por ejemplo, no todas las carreteras existentes y sus alrededores son incluidas en el plan. Estas carreteras, tanto como los senderos y caminos que ya hay en los polígonos, son de especial importancia para la seguridad pública, porque son los terrenos de mayor acceso humano, sea o no una entrada legal.
Además, son los lugares donde cualquier uso ecoturístico en el futuro sería más probable.
D. Duración de la limpieza y la aplicación de tecnología del futuro.
El plan excluye la aplicación de futuras tecnologías con la sencilla declaración que "No cumplirá las fechas del Tratado. Al referirse a la limpieza efectuada en Fort Ord, California, el plan afirma que la descontaminación de la subsuperficie de Emperador hasta un nivel de tres metros duraría 20 años. La idea que falta tiempo para cumplir con la descontaminación. Pero el no iniciar la limpieza hasta dos años antes de la reversión, implica una responsabilidad extendida por haber empezado tarde el proceso por parte del DOD. Además, el plan no estima cuánto tiempo requiere la descontaminación de la superficie de todo Emperador, aún con la tecnología existente.
E. Descontaminación de áreas para maniobras y fuego vivo.
Estas áreas incluyen terrenos planos y de menor vegetación (paja), los cuales por su accesibilidad, se prestan fácilmente a la ubicación del UXO (explosivos no explotados) y a la descontaminación, tanto de la superficie como de la subsuperficie, con la tecnología existente. Pero aunque el plan contempla el estudio y la descontaminación de la superficie de esas áreas, no contempla una descontaminación de la subsuperficie. Tal descontaminación no implicaría un daño mayor al medio ambiente, y permitiría mayores usos de los bienes por parte de Panamá. (forestación, agroforestales, vivienda,etc). Además, el plan contempla estudios de caracterización de estas áreas, pero no señala si estos estudios tratarán de evaluar la presencia de municiones bajo la superficie de los polígonos,
F. Cambios de función o carácter de las áreas de coordinación militar.
El plan cita el Acuerdo para la Implementación del Artículo IV del Tratado del Canal de Panamá en que dice que "no se hará ningún cambio en el carácter básico y funciones de las áreas de coordinación militar..." Las implicaciones de la afirmación son que la descontaminación no puede conllevar cambios esenciales a los polígonos y que los terrenos tienen que seguir como polígonos de tiro.
G. Relación entre la descontaminación y el uso de los terrenos.
Una comparación con las situación de K"aholawe en Hawaii es muy instructiva. La isla entera de K"aholawe (10,000 hectáreas) fue utilizada por más de 50 años como un polígono de bombardeo por la Marina. Hay sitios sagrados para los pueblos indígenas en K"aholawe, y por su uso como pastura ha experimentado una erosión fuerte de su suelo. Después de muchos años de organización, en 1997 el Congreso autorizó casi $ 100 millones para descontaminar la isla y estableció una comisión controlada por los hawaianos para supervisar el proceso junto con la Marina.
"Tenemos que aceptar que vamos a vivir con algún riesgo", me dijo Keoni Fairbanks, presidente de la comisión. "Pero una vez que hayas aceptado eso, que vas a vivir con un riesgo, la idea es tener un uso significante: poder excavar en áreas limitadas, y tener corredores seguros. Es decir, buscar el equilibrio entre una descontaminación determinada solamente por los usos, y una que lleva al máximo la descontaminación posible. Quieren restaurar la interacción entre ambiente y ser humano, y evitar una situación en que nadie puede entrar la zona aún a pie sin un experto de municiones presentes. No quieren que la Marina les diga, "No pueden utilizar su propia tierra."
El marco de esta actitud es el manejo de riesgos, no su eliminación total, sino su reducción mayor para permitir el uso mayor posible.
H. Recomendaciones
Negociar un acuerdo (protocolo, memorándum) entre la República de Panamá y los Estados Unidos que establece la responsabilidad de Estados Unidos para:
actividades de descontaminación de los polígonos más allá de 1999, suficientes para desontaminar toda la superficie;
poner a la disposición de Panamá, sin costo, tecnología que actualmente está en desarrollo para la detección y descontaminación de municiones en terrenos boscosos o escarpados;
un estudio in situ de los peligros presentes en las áreas de impacto y otras áreas excluidas del Plan de Transferencia.
Hacer una comparación detallada entre los mapas topográficos y de vegetación, a un lado, y un mapa del Plan de Transferencia, para determinar cuáles áreas accesibles están excluidas del plan. Exigir que estas áreas también sean incluidas en todo Plan de Transferencia y en cualquier acuerdo que rija la descontaminación después de 1999.
Exigir a Estados Unidos la inclusión de municiones químicas en todo plan para la transferencia de los polígonos y para los acuerdos que rijan la descontaminación después de 1999.
Plantear a los Estados Unidos que haga un estudio de viabilidad de la detección y remoción de municiones en áreas inaccesibles, que incluye quemas controladas tal como se hace en Fort Ord, California, para poder detectar y remover municiones parcela por parcela, después dejando que el bosque crezca de nuevo, llevando al mínimo impactos adversos en el medio ambiente. Para un país que excavó casi 100 millones de yardas cubiertas de suelo para construir el canal, podemos esperar un compromiso de esa envergadura para restaurar un bosque lleno de explosivos, y encajarse así en la visión de un medio ambiente sano desmilitarizado.
Definir con mayor exactitud quá tipos de usos diferidos están contemplados para sitios dentro de los polígonos, aunque sean en un futuro lejano, para así priorizar entre las diferentes actividades para el saneamiento de las áreas.
A. Falta de Acuerdos adicionales.
En el plan está ausente un acuerdo (memorándum, protocolo, etc.) explícito para actividades de descontaminación después de 1999 y/o que fije interpretaciones más justas del tratado de 1977.
B. Exclusión de municiones químicas.
El plan excluye específicamente la descontaminación de todo agente o arma química que pueda estar presente en los polígonos de tiro. En cambio, el plan redefine "municiones químicas" como toda química que no hace daño. Puesto que el estudio de los polígonos hace claras referencias a un historial de pruebas y prácticas con agentes químicos (gas antineurálgico, gases lacrimógenos), tanto en sitios identificados (NBC12 en Emperador) como en sitios no identificados (gas VX probado por el Tropic Test Center en Emperador), Panamá no debería aceptar esta exclusión, por violar los Tratados TorrijosCarter.
C. Exclusión total de áreas de impacto y parcial de otras áreas.
El plan excluye de su consideración todas las áreas de impacto a excepción de 13 hectáreas. Las áreas de impacto comprenden 600 hectáreas en Emperador, 2,556 hectáreas en Piña y 1,265 hectáreras en Balboa Oeste (es decir, 29% del total de los polígonos). Esta exclusión se da en tres niveles del proceso:
l. Se excluye el estudio o la caracterización de los peligros presentes en estas áreas, lo cual permitiría conocer las posibilidades y limitaciones de su saneamiento utilizando tecnología actual o futura;
2. Se excluye la descontaminación de la superficie de las áreas de impacto, la cual permitiría unos usos diferidos de esos terrenos (p.e. ecoturismo), según está contemplado en la Ley 21 sobre usos del área canalera; y
3. Se excluye la descontaminación de la subsuperficie del suelo, la cual permitiría usos menos restringidos en el futuro.
Está implícito que el plan excluye estas áreas porque no se las definen como "áreas accesibles" para los operativos de descontaminación. Una comparación minuciosa entre unos mapas confiables del terreno (indicando tanto la vegetación como topografía) y los lugares excluidos del plan nos informa qué áreas accesibles están todavía excluidas del plan. Por ejemplo, no todas las carreteras existentes y sus alrededores son incluidas en el plan. Estas carreteras, tanto como los senderos y caminos que ya hay en los polígonos, son de especial importancia para la seguridad pública, porque son los terrenos de mayor acceso humano, sea o no una entrada legal.
Además, son los lugares donde cualquier uso ecoturístico en el futuro sería más probable.
D. Duración de la limpieza y la aplicación de tecnología del futuro.
El plan excluye la aplicación de futuras tecnologías con la sencilla declaración que "No cumplirá las fechas del Tratado. Al referirse a la limpieza efectuada en Fort Ord, California, el plan afirma que la descontaminación de la subsuperficie de Emperador hasta un nivel de tres metros duraría 20 años. La idea que falta tiempo para cumplir con la descontaminación. Pero el no iniciar la limpieza hasta dos años antes de la reversión, implica una responsabilidad extendida por haber empezado tarde el proceso por parte del DOD. Además, el plan no estima cuánto tiempo requiere la descontaminación de la superficie de todo Emperador, aún con la tecnología existente.
E. Descontaminación de áreas para maniobras y fuego vivo.
Estas áreas incluyen terrenos planos y de menor vegetación (paja), los cuales por su accesibilidad, se prestan fácilmente a la ubicación del UXO (explosivos no explotados) y a la descontaminación, tanto de la superficie como de la subsuperficie, con la tecnología existente. Pero aunque el plan contempla el estudio y la descontaminación de la superficie de esas áreas, no contempla una descontaminación de la subsuperficie. Tal descontaminación no implicaría un daño mayor al medio ambiente, y permitiría mayores usos de los bienes por parte de Panamá. (forestación, agroforestales, vivienda,etc). Además, el plan contempla estudios de caracterización de estas áreas, pero no señala si estos estudios tratarán de evaluar la presencia de municiones bajo la superficie de los polígonos,
F. Cambios de función o carácter de las áreas de coordinación militar.
El plan cita el Acuerdo para la Implementación del Artículo IV del Tratado del Canal de Panamá en que dice que "no se hará ningún cambio en el carácter básico y funciones de las áreas de coordinación militar..." Las implicaciones de la afirmación son que la descontaminación no puede conllevar cambios esenciales a los polígonos y que los terrenos tienen que seguir como polígonos de tiro.
G. Relación entre la descontaminación y el uso de los terrenos.
Una comparación con las situación de K"aholawe en Hawaii es muy instructiva. La isla entera de K"aholawe (10,000 hectáreas) fue utilizada por más de 50 años como un polígono de bombardeo por la Marina. Hay sitios sagrados para los pueblos indígenas en K"aholawe, y por su uso como pastura ha experimentado una erosión fuerte de su suelo. Después de muchos años de organización, en 1997 el Congreso autorizó casi $ 100 millones para descontaminar la isla y estableció una comisión controlada por los hawaianos para supervisar el proceso junto con la Marina.
"Tenemos que aceptar que vamos a vivir con algún riesgo", me dijo Keoni Fairbanks, presidente de la comisión. "Pero una vez que hayas aceptado eso, que vas a vivir con un riesgo, la idea es tener un uso significante: poder excavar en áreas limitadas, y tener corredores seguros. Es decir, buscar el equilibrio entre una descontaminación determinada solamente por los usos, y una que lleva al máximo la descontaminación posible. Quieren restaurar la interacción entre ambiente y ser humano, y evitar una situación en que nadie puede entrar la zona aún a pie sin un experto de municiones presentes. No quieren que la Marina les diga, "No pueden utilizar su propia tierra."
El marco de esta actitud es el manejo de riesgos, no su eliminación total, sino su reducción mayor para permitir el uso mayor posible.
H. Recomendaciones
Negociar un acuerdo (protocolo, memorándum) entre la República de Panamá y los Estados Unidos que establece la responsabilidad de Estados Unidos para:
actividades de descontaminación de los polígonos más allá de 1999, suficientes para desontaminar toda la superficie;
poner a la disposición de Panamá, sin costo, tecnología que actualmente está en desarrollo para la detección y descontaminación de municiones en terrenos boscosos o escarpados;
un estudio in situ de los peligros presentes en las áreas de impacto y otras áreas excluidas del Plan de Transferencia.
Hacer una comparación detallada entre los mapas topográficos y de vegetación, a un lado, y un mapa del Plan de Transferencia, para determinar cuáles áreas accesibles están excluidas del plan. Exigir que estas áreas también sean incluidas en todo Plan de Transferencia y en cualquier acuerdo que rija la descontaminación después de 1999.
Exigir a Estados Unidos la inclusión de municiones químicas en todo plan para la transferencia de los polígonos y para los acuerdos que rijan la descontaminación después de 1999.
Plantear a los Estados Unidos que haga un estudio de viabilidad de la detección y remoción de municiones en áreas inaccesibles, que incluye quemas controladas tal como se hace en Fort Ord, California, para poder detectar y remover municiones parcela por parcela, después dejando que el bosque crezca de nuevo, llevando al mínimo impactos adversos en el medio ambiente. Para un país que excavó casi 100 millones de yardas cubiertas de suelo para construir el canal, podemos esperar un compromiso de esa envergadura para restaurar un bosque lleno de explosivos, y encajarse así en la visión de un medio ambiente sano desmilitarizado.
Definir con mayor exactitud quá tipos de usos diferidos están contemplados para sitios dentro de los polígonos, aunque sean en un futuro lejano, para así priorizar entre las diferentes actividades para el saneamiento de las áreas.