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Los candidatos y el Canal


Muy pocas referencias hemos escuchado de los candidatos a la Presidencia de la República para mayo próximo respecto al Canal de Panamá y eso, a primera vista, nos parece bueno. Y es positivo porque podría significar un compromiso de los cuatro aspirantes a no hacer del Canal un tema de la actual campaña política. Es, si se quiere, una muestra más de madurez de Panamá como nación frente al mundo que observa con agrado cómo este pequeño país ha asumido con plena responsabilidad y eficiencia su compromiso de administrar la estratégica vía.
Aún así, no estaría de más que los candidatos reiteraran su compromiso tácito de respetar el consenso nacional de mantener los asuntos del Canal lo más alejados posibles de la política partidista y de sus muchos vicios. Porque, de otro modo, bastaría con una primera vez para romper el encanto. A lo más que han llegado los presidentes hasta ahora ha sido a nombrar allegados suyos en su Junta Directiva, ratificados por el Legislativo, y a tratar al ministerio que lleva su nombre con el mismo criterio partidista de siempre aunque sin inmiscuirse en la planilla ni asuntos concernientes a la administración de la vía.
La separación entre administración técnica y administración política, se logró mediante Ley 19 de 11 de junio de 1997 que creó la Autoridad del Canal en desarrollo de lo dispuesto por el artículo 317 de la Constitución, cuyo objetivo es "hacer del Canal una empresa eficiente y rentable, pilar de desarrollo humano y socioeconómico del país", la cual tiene como órgano supremo a la Junta Directiva, cuyo presidente es el ministro del Canal. Pero ese "ministro" no administra la vía; lo hace un Administrador, condición que ostenta Alberto Alemán Zubieta, quien debe rendir cuentas a la directiva, organismo que lo nombra.
De ese modo, los vasos comunicantes entre los políticos que controlan el Gobierno y los técnicos que administran la vía acuática son muchos e inevitables como para ser ignorados. Y por esa razón es que se requiere de mucho sentido de madurez y responsabilidad patriótica para asimilar el concepto de un Canal ajeno a la política partidista y mantenerlo a salvo de tentaciones y malas prácticas usuales en todas las demás entidades autónomas y semiautónomas del Estado. Para lograrlo a plenitud es indispensable que, llegado el momento, vuelva a nombrar como administrador de la vía a una persona con sobrados quilates morales, éticos y profesionales y que, con igual criterio, ponga igual empeño en la composición de la Junta Directiva de la Autoridad del Canal.
El restante partido, Solidaridad, en las elecciones anteriores logró menos votos que sus adherentes inscritos. Con su movida política, con toda seguridad subsistirá, pero debe mirarse en lo acontecido a las denominadas "terceras fuerzas" en las dos últimas elecciones.
Las encuestas estarán a la orden a medida que cobre intensidad la campaña electoral. Y, como consecuencia, también abundarán las proyecciones electorales, pero éstas, en mi opinión, no deben pasar por alto las constantes de nuestra historia electoral.

101 años de Panamá América

 
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