Los Censos Nacionales
Es del reconocimiento general que los problemas que más aquejan a una elevada proporción de la población de Panamá en la coyuntura actual son de carácter social, sin el menosprecio de otros, centrados en la pobreza y el desempleo. Estos, se reconoce también, están muy relacionados con la educación, la salud y la vivienda, insumos del mismo sector; que para mejorar las condiciones de vida de esa población, es indispensable mejorar su capacidad productiva. Con ello se facilita el acceso a las oportunidades de empleos mejor remunerados y se abren al país las posibilidades de penetrar mercados internacionales, altamente competitivos, para colocar nuestra producción en áreas en que estamos o estaríamos en capacidad de competir.
Con una población de apenas 2.8 millones de habitantes, el país necesita de un mercado mayor, ampliado, para generar un volumen de ingresos, que sumados a los que se generen por los esfuerzos internos - ahorro, inversión y trabajo - estimulen el crecimiento sostenido de la economía nacional. Fuentes internacionales señalan que para erradicar la pobreza y el desempleo, es necesario un nivel de crecimiento anual no menor del 6 % durante unos 15 años; que esto tiene que ser cumplido mediante el diseño y ejecución de una estrategia programática apoyada en información fidedigna y una rigurosa disciplina en la aplicación de los insumos involucrados.
Los recursos generados tiene que ser invertidos en programas y proyectos especialmente elaborados para cumplir esos objetivos, por lo que las inversiones indiscriminadas improvisadas fuera de contexto de esa estrategia no pueden ser sustitutos. Mucho menos se puede pretender alcanzar un desarrollo integral sostenido, acorde con los compromisos suscritos por Panamá contenido en la Agenda 21 de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre medio ambiente y desarrollo, sobre desarrollo humano que promueve el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), y sobre corrupción, democracia y ética en la administración pública en una de las Reuniones Cumbres de Presidentes de nuestro hemisferio.
Los señalamientos previos reafirman las siguientes realidades:
1. La pobreza y el desempleo sólo pueden ser solucionados mediante acciones continuadas, concertadas, en el largo plazo, a través de al menos tres administraciones sucesivas, de cino años cada una, ante lo inconstitucional de la reelección presidencial.
2. Educación, salud y vivienda popular son responsabilidades sociales que competen principalmente al gobierno pero, en materia de formación para el trabajo, el sector privado y las fuentes externas están mejor capacitados en conocimientos u tecnología para satisfacer objetivos puntuales.
3. Los recursos presupuestarios nacionales son insuficientes para atender la magnitud de aquellos problemas, debido a lo asfixiante de la deuda total (más de B/. 8 mil millones) que demanda una proporción significativa del presupuesto (25 a 30%) para su amortización anual, quedando pocos recursos para las inversiones de capital.
4. El sector privado es la fuente principal de generación de empleos y necesita de personal con capacidad productiva para subsistir. Conjuntamente con el capital foráneo requieren de estímulos fiscales, seguridad y estabilidad para invertir.
En reconocimiento de aquellos señalamientos el país debería revisar con carácter urgente, a estructura de la comunidad de instituciones de gobierno, para institucionalizar una mejor relación entre la programación y ejecución de sus tareas complementarias, a fin de hacerlas coherente. Panamá requiere de una organización administrativa moderna práctica, integrada por personal gerencial y de otros mandos que se distinguen por características de capacidad, dedicación y ética. En esta estructura la descentralización cuidadosa debería construir un serio compromiso político, para evitar los despilfarros, promover la participación ciudadana y democratizar la distribución de las riquezas nacionales. Tanto la estructura organizativa como el personal tienen que ser evaluados periódicamente, para verificar la eficacia de los flujos de los insumos participativos, en el cumplimiento de los objetivos institucionales y lo inherente a las responsabilidades del personal.
Una estrategia de desarrollo nacional en la coyuntura actual - escasez de recursos de capital frente a pronunciados desequilibrios socioeconómicos en todo el territorio nacional - tiene que apoyarse en información fidedigna sobre situaciones concretas y el potencial de los recursos naturales (agricultura, minería, pesca y agua), la ubicación y características de los asentamientos humanos, las áreas de biodiversidad y de potencial turístico, para orientar el diseño de la red vial nacional. Esta red tiene que servir con eficiencia a las áreas de producción, de consumo, de exportación y a los polos turísticos, como elementos integrados físico de la estrategia de desarrollo nacional.
Sin una clara definición de las áreas geográficas donde se ubican los recursos con potencial de generar riquezas y las dimensiones y características de los problemas que requieren solución, no creo que será posible establecer razonadamente las prioridades de las acciones a ser ejecutadas en el tiempo y el espacio. Todo ellos es necesario para orientar la participación institucional, la ciudadana, la del sector privado y la de otros entes de colaboración, como fuerzas conjuntas encaminadas a cumplir objetivos comunes a todos los niveles.
A disposición de las tareas anteriores serán los Censos Nacionales: El X de Población y el VI de Vivienda que se ejecutarán en mayo del presente año, el VI Agropecuario en el 2001, y el V Económicos en el 2002. La información resultante de los 4 Censos debe servir de base a la realización de estudios específicos múltiples, a la formulación de políticas sociales y económicas y a la elaboración de estrategias de desarrollo nacional y a otros niveles. La clasificación de los datos por el moderno Sistema de Información Geográfico (SIG), permitirá relacionar la información que arrojan los 4 Censos por áreas administrativas - provincia o comarca, distrito, corregimiento y barrio - y en mayor detalles geográficos por segmento, manzana, lugar poblado, calle o avenida, hasta el cuarto o apartamento en las estructuras.
El grado de detalle en que se presentará la información sobre población, migración, vivienda, educación, salud, trabajo, actividad industrial y comercial, suministro de energía y de agua, facilitará la planificación de un desarrollo estratégico que servirá para orientar mejor la distribución de los recursos nacionales. Con la información disponible, hoy, sería posible trazar una estrategia preliminar.
Con una población de apenas 2.8 millones de habitantes, el país necesita de un mercado mayor, ampliado, para generar un volumen de ingresos, que sumados a los que se generen por los esfuerzos internos - ahorro, inversión y trabajo - estimulen el crecimiento sostenido de la economía nacional. Fuentes internacionales señalan que para erradicar la pobreza y el desempleo, es necesario un nivel de crecimiento anual no menor del 6 % durante unos 15 años; que esto tiene que ser cumplido mediante el diseño y ejecución de una estrategia programática apoyada en información fidedigna y una rigurosa disciplina en la aplicación de los insumos involucrados.
Los recursos generados tiene que ser invertidos en programas y proyectos especialmente elaborados para cumplir esos objetivos, por lo que las inversiones indiscriminadas improvisadas fuera de contexto de esa estrategia no pueden ser sustitutos. Mucho menos se puede pretender alcanzar un desarrollo integral sostenido, acorde con los compromisos suscritos por Panamá contenido en la Agenda 21 de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre medio ambiente y desarrollo, sobre desarrollo humano que promueve el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), y sobre corrupción, democracia y ética en la administración pública en una de las Reuniones Cumbres de Presidentes de nuestro hemisferio.
Los señalamientos previos reafirman las siguientes realidades:
1. La pobreza y el desempleo sólo pueden ser solucionados mediante acciones continuadas, concertadas, en el largo plazo, a través de al menos tres administraciones sucesivas, de cino años cada una, ante lo inconstitucional de la reelección presidencial.
2. Educación, salud y vivienda popular son responsabilidades sociales que competen principalmente al gobierno pero, en materia de formación para el trabajo, el sector privado y las fuentes externas están mejor capacitados en conocimientos u tecnología para satisfacer objetivos puntuales.
3. Los recursos presupuestarios nacionales son insuficientes para atender la magnitud de aquellos problemas, debido a lo asfixiante de la deuda total (más de B/. 8 mil millones) que demanda una proporción significativa del presupuesto (25 a 30%) para su amortización anual, quedando pocos recursos para las inversiones de capital.
4. El sector privado es la fuente principal de generación de empleos y necesita de personal con capacidad productiva para subsistir. Conjuntamente con el capital foráneo requieren de estímulos fiscales, seguridad y estabilidad para invertir.
En reconocimiento de aquellos señalamientos el país debería revisar con carácter urgente, a estructura de la comunidad de instituciones de gobierno, para institucionalizar una mejor relación entre la programación y ejecución de sus tareas complementarias, a fin de hacerlas coherente. Panamá requiere de una organización administrativa moderna práctica, integrada por personal gerencial y de otros mandos que se distinguen por características de capacidad, dedicación y ética. En esta estructura la descentralización cuidadosa debería construir un serio compromiso político, para evitar los despilfarros, promover la participación ciudadana y democratizar la distribución de las riquezas nacionales. Tanto la estructura organizativa como el personal tienen que ser evaluados periódicamente, para verificar la eficacia de los flujos de los insumos participativos, en el cumplimiento de los objetivos institucionales y lo inherente a las responsabilidades del personal.
Una estrategia de desarrollo nacional en la coyuntura actual - escasez de recursos de capital frente a pronunciados desequilibrios socioeconómicos en todo el territorio nacional - tiene que apoyarse en información fidedigna sobre situaciones concretas y el potencial de los recursos naturales (agricultura, minería, pesca y agua), la ubicación y características de los asentamientos humanos, las áreas de biodiversidad y de potencial turístico, para orientar el diseño de la red vial nacional. Esta red tiene que servir con eficiencia a las áreas de producción, de consumo, de exportación y a los polos turísticos, como elementos integrados físico de la estrategia de desarrollo nacional.
Sin una clara definición de las áreas geográficas donde se ubican los recursos con potencial de generar riquezas y las dimensiones y características de los problemas que requieren solución, no creo que será posible establecer razonadamente las prioridades de las acciones a ser ejecutadas en el tiempo y el espacio. Todo ellos es necesario para orientar la participación institucional, la ciudadana, la del sector privado y la de otros entes de colaboración, como fuerzas conjuntas encaminadas a cumplir objetivos comunes a todos los niveles.
A disposición de las tareas anteriores serán los Censos Nacionales: El X de Población y el VI de Vivienda que se ejecutarán en mayo del presente año, el VI Agropecuario en el 2001, y el V Económicos en el 2002. La información resultante de los 4 Censos debe servir de base a la realización de estudios específicos múltiples, a la formulación de políticas sociales y económicas y a la elaboración de estrategias de desarrollo nacional y a otros niveles. La clasificación de los datos por el moderno Sistema de Información Geográfico (SIG), permitirá relacionar la información que arrojan los 4 Censos por áreas administrativas - provincia o comarca, distrito, corregimiento y barrio - y en mayor detalles geográficos por segmento, manzana, lugar poblado, calle o avenida, hasta el cuarto o apartamento en las estructuras.
El grado de detalle en que se presentará la información sobre población, migración, vivienda, educación, salud, trabajo, actividad industrial y comercial, suministro de energía y de agua, facilitará la planificación de un desarrollo estratégico que servirá para orientar mejor la distribución de los recursos nacionales. Con la información disponible, hoy, sería posible trazar una estrategia preliminar.