Los chinitos y sus derivaciones
"Un trepa que sube" formaron, recientemente, los norteamericanos con la llegada a Panamá de chinos procedentes de la China Continental. Se dice que de aquí inmigraban luego a los Estados Unidos. Se le imputó la responsabilidad de este presunto hecho al ex Presidente Pérez Balladares y se le canceló la Visa para entrar a los Estados Unidos. Durante mi ausencia del país se me participó de un almuerzo en su apoyo, que lamenté no poder asistir por factores de distancia, tal como se lo expresé por correo electrónico.
A mí me llama poderosamente la atención la superficialidad con que han actuado los Estados Unidos en este caso, máxime por lo formal que son cuando así lo desean. Si son ciertos los cargos que se le han formulado al ex Presidente Pérez Balladares, que presenten entonces las pruebas pertinentes. Se le atribuye a un alto funcionario norteamericano haber declarado que "si alguien merece ser felicitado de que finalmente se logró hacer lo justo y lo apropiado, fueron el embajador Simón Ferro y los funcionarios consulares de la Embajada de Panamá, quienes insistieron en que había pruebas fehacientes de que Pérez Balladares estaba involucrado en una conspiración para vender visas". Si ello es así, entonces ojalá las autoridades norteamericanas presenten esas "fehacientes e incontrovertibles pruebas", que dicen poseer, pues a los panameños, más que a nadie, nos compete conocerlas, ¿o no?
El mundo ha sido testigo de las espinosas políticas que muchas veces emplean los Estados Unidos con el objeto de lograr sus objetivos y me luce que en este caso lo que se desea, más que nada, es amedrentar mediante un mensaje "alto y claro" a todos aquellos gobernantes, sobre todo a nuestra Presidenta, para que no osen oponerse a sus designios. Y opinamos así pues es hartamente conocida la inmigración ilegal que existe en los Estados Unidos cuyas autoridades, cuando les convienen, prestan oídos sordos y ojos ciegos. Recientemente en nuestra visita a New Orleans nos llamó poderosamente la atención la cantidad de asiáticos que han emigrado a esa ciudad y que se han distinguido por su tenacidad en el trabajo lo que les ha granjeado grandes simpatías. Sería interesante saber si todos han ingresado a los Estados Unidos a través de Panamá ya que de ser así más que sanciones debería pensarse en ensalzamientos.
No creemos, además, que el gobierno norteamericano, después de haber sido los progenitores de Noriega, Montesinos y Pinochet, tres personas distintas y un solo padre verdadero, posea la suficiente entereza moral para condenar un hecho que no se ha probado, de acuerdo con los rigores que a estos efectos señalan las normas más elementales del derecho. Porque lo haya dicho el embajador Ferro, con todo el respeto que nos merece, o cualquier otro funcionario norteamericano, no es razón para prestarle credibilidad absoluta, o acaso ¿ya hemos olvidado las mentiras del ex presidente Clinton en el caso Lewinsky que le hicieron acreedor, justo al abandonar la presidencia, de una multa y la suspensión por cinco años de su licencia para ejercer la abogacía? ¿Y qué decir de los indultos que concedió a personas de muy dudosa trayectoria que han motivado una investigación del Congreso?
El suscrito escribió, hace algún tiempo, un artículo intitulado "Banderillas al Toro" y por mantener actualidad con relación al tema que nos ocupa, transcribimos algunas de sus partes:
"La inmigración china en Panamá data casi desde época de nuestra independencia y si no pregúntenle a Wong Kong Yee. ¿A quién?, me parece escuchar exclamar a algunos. Sí, a Wong Kong Yee, tendero chino que fue asesinado de un cañonazo dentro de su casa mientras dormía el 3 de noviembre de 1903, mártir de nuestra independencia y que la historia lo ha injustamente olvidado."
"Desde que tengo uso de razón, la inmigración ilegítima de chinos a Panamá siempre se ha llevado a cabo. Algunos bufetes jurídicos han hecho de esta actividad un negocio lucrativo ante la paciencia de propios y extraños. Se les ha concedido visa y hasta cédula de identidad personal a miles de asiáticos, que ha decir verdad, muchos han honrado al país con su desempeño ciudadano."
"Nuevamente ha surgido ante la comunidad el escándalo de los chinos y digo "nuevamente" porque en el gobierno del ex presidente Endara, miles de chinos invadieron el suelo patrio a tal punto que cundió la alarma nacional, pues se estimó que podían desplazar a nacionales de sus oportunidades de trabajo. Recordamos que el Director de Inmigración de aquél entonces se le hicieron imputaciones, nunca debidamente comprobadas, de que era el responsable de esa situación y que pingues ganancias había obtenido con esa actividad."
"Hoy surge un nuevo escándalo en torno a las visas de los chinos, sólo que ya no en la administración del ex presidente Endara, sino en la del actual presidente Ernesto Pérez Balladares. Pensamos que otras son las connotaciones que presenta la denuncia que se ha formulado y creemos que pudiera tratarse de banderillas que se desean colocar al Presidente para desprestigiarlo y restarle credibilidad ante la próxima lucha nacionalista que muy pronto los panameños nos veremos abocados con lo de las bases militares y limpieza de los diferentes polígonos revertidos."
"Es conocida la posición del actual gobierno en torno a estos dos temas y también la postura del gobierno entrante, de la Sra. Moscoso, cuyo Canciller designado ha declaro, de acuerdo con el diario The Dallas Morning News del 10 de agosto de 1999, que "Panamá está anuente a reabrir las conversaciones con los Estados Unidos con relación al uso del territorio nacional para operaciones militares y contra el narcotráfico y que el gobierno de Mireya Moscoso desea cooperar en los esfuerzos regionales y ayudar a los Estados Unidos en asuntos relacionados con su defensa: "Panamá tiene una significante relación histórica, sociológica y económica con los Estados Unidos y en consecuencia desea mantener excelentes relaciones con los Estados Unidos y ayudar en cualquier asunto a los Estados Unidos en sus intereses nacionales". El nuevo Canciller ha puesto en duda también la necesidad real de que los polígonos revertidos sean necesarios limpiarlos, como ha insistido la presente administración."
"El presidente Pérez Balladares, en días pasados, advirtió a la nueva administración de la Sra. Moscoso que de accederse a la instauración de bases militares en Panamá el PRD estaría en las calles lo que parece ha disgustado a los norteamericanos y sin interesarles la suerte de quien fue su socio económico, han hecho de un problema inmigratorio, que es una decisión netamente soberana de cada país, un escándalo internacional. Lo curioso es que cuando el criminal tráfico de cubanos que se dio a fines de la dictadura, en el que se vieron involucrados un ex Coronel retirado que resultó confeso y otros que han pasado agachados, los EEUU mantuvieron total mutismo, al menos públicamente."
A mí me llama poderosamente la atención la superficialidad con que han actuado los Estados Unidos en este caso, máxime por lo formal que son cuando así lo desean. Si son ciertos los cargos que se le han formulado al ex Presidente Pérez Balladares, que presenten entonces las pruebas pertinentes. Se le atribuye a un alto funcionario norteamericano haber declarado que "si alguien merece ser felicitado de que finalmente se logró hacer lo justo y lo apropiado, fueron el embajador Simón Ferro y los funcionarios consulares de la Embajada de Panamá, quienes insistieron en que había pruebas fehacientes de que Pérez Balladares estaba involucrado en una conspiración para vender visas". Si ello es así, entonces ojalá las autoridades norteamericanas presenten esas "fehacientes e incontrovertibles pruebas", que dicen poseer, pues a los panameños, más que a nadie, nos compete conocerlas, ¿o no?
El mundo ha sido testigo de las espinosas políticas que muchas veces emplean los Estados Unidos con el objeto de lograr sus objetivos y me luce que en este caso lo que se desea, más que nada, es amedrentar mediante un mensaje "alto y claro" a todos aquellos gobernantes, sobre todo a nuestra Presidenta, para que no osen oponerse a sus designios. Y opinamos así pues es hartamente conocida la inmigración ilegal que existe en los Estados Unidos cuyas autoridades, cuando les convienen, prestan oídos sordos y ojos ciegos. Recientemente en nuestra visita a New Orleans nos llamó poderosamente la atención la cantidad de asiáticos que han emigrado a esa ciudad y que se han distinguido por su tenacidad en el trabajo lo que les ha granjeado grandes simpatías. Sería interesante saber si todos han ingresado a los Estados Unidos a través de Panamá ya que de ser así más que sanciones debería pensarse en ensalzamientos.
No creemos, además, que el gobierno norteamericano, después de haber sido los progenitores de Noriega, Montesinos y Pinochet, tres personas distintas y un solo padre verdadero, posea la suficiente entereza moral para condenar un hecho que no se ha probado, de acuerdo con los rigores que a estos efectos señalan las normas más elementales del derecho. Porque lo haya dicho el embajador Ferro, con todo el respeto que nos merece, o cualquier otro funcionario norteamericano, no es razón para prestarle credibilidad absoluta, o acaso ¿ya hemos olvidado las mentiras del ex presidente Clinton en el caso Lewinsky que le hicieron acreedor, justo al abandonar la presidencia, de una multa y la suspensión por cinco años de su licencia para ejercer la abogacía? ¿Y qué decir de los indultos que concedió a personas de muy dudosa trayectoria que han motivado una investigación del Congreso?
El suscrito escribió, hace algún tiempo, un artículo intitulado "Banderillas al Toro" y por mantener actualidad con relación al tema que nos ocupa, transcribimos algunas de sus partes:
"La inmigración china en Panamá data casi desde época de nuestra independencia y si no pregúntenle a Wong Kong Yee. ¿A quién?, me parece escuchar exclamar a algunos. Sí, a Wong Kong Yee, tendero chino que fue asesinado de un cañonazo dentro de su casa mientras dormía el 3 de noviembre de 1903, mártir de nuestra independencia y que la historia lo ha injustamente olvidado."
"Desde que tengo uso de razón, la inmigración ilegítima de chinos a Panamá siempre se ha llevado a cabo. Algunos bufetes jurídicos han hecho de esta actividad un negocio lucrativo ante la paciencia de propios y extraños. Se les ha concedido visa y hasta cédula de identidad personal a miles de asiáticos, que ha decir verdad, muchos han honrado al país con su desempeño ciudadano."
"Nuevamente ha surgido ante la comunidad el escándalo de los chinos y digo "nuevamente" porque en el gobierno del ex presidente Endara, miles de chinos invadieron el suelo patrio a tal punto que cundió la alarma nacional, pues se estimó que podían desplazar a nacionales de sus oportunidades de trabajo. Recordamos que el Director de Inmigración de aquél entonces se le hicieron imputaciones, nunca debidamente comprobadas, de que era el responsable de esa situación y que pingues ganancias había obtenido con esa actividad."
"Hoy surge un nuevo escándalo en torno a las visas de los chinos, sólo que ya no en la administración del ex presidente Endara, sino en la del actual presidente Ernesto Pérez Balladares. Pensamos que otras son las connotaciones que presenta la denuncia que se ha formulado y creemos que pudiera tratarse de banderillas que se desean colocar al Presidente para desprestigiarlo y restarle credibilidad ante la próxima lucha nacionalista que muy pronto los panameños nos veremos abocados con lo de las bases militares y limpieza de los diferentes polígonos revertidos."
"Es conocida la posición del actual gobierno en torno a estos dos temas y también la postura del gobierno entrante, de la Sra. Moscoso, cuyo Canciller designado ha declaro, de acuerdo con el diario The Dallas Morning News del 10 de agosto de 1999, que "Panamá está anuente a reabrir las conversaciones con los Estados Unidos con relación al uso del territorio nacional para operaciones militares y contra el narcotráfico y que el gobierno de Mireya Moscoso desea cooperar en los esfuerzos regionales y ayudar a los Estados Unidos en asuntos relacionados con su defensa: "Panamá tiene una significante relación histórica, sociológica y económica con los Estados Unidos y en consecuencia desea mantener excelentes relaciones con los Estados Unidos y ayudar en cualquier asunto a los Estados Unidos en sus intereses nacionales". El nuevo Canciller ha puesto en duda también la necesidad real de que los polígonos revertidos sean necesarios limpiarlos, como ha insistido la presente administración."
"El presidente Pérez Balladares, en días pasados, advirtió a la nueva administración de la Sra. Moscoso que de accederse a la instauración de bases militares en Panamá el PRD estaría en las calles lo que parece ha disgustado a los norteamericanos y sin interesarles la suerte de quien fue su socio económico, han hecho de un problema inmigratorio, que es una decisión netamente soberana de cada país, un escándalo internacional. Lo curioso es que cuando el criminal tráfico de cubanos que se dio a fines de la dictadura, en el que se vieron involucrados un ex Coronel retirado que resultó confeso y otros que han pasado agachados, los EEUU mantuvieron total mutismo, al menos públicamente."