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Los chitreanos como el gorgojo


Desde hace más de tres años observo con preocupación, cómo la ciudad de Chitré, poco a poco se ha quedado sin agua, literalmente. Pero lo más inquietante es que, producto de la desidia de los gobernantes y locales, los chitreanos también se han ido acostumbrando a vivir con poca agua; y no estoy hablando de desperdiciar este líquido vital; sino que una buena parte de las casas tienen tanques de reserva, y los que no pueden costearse estos reservorios, pues lo hacen con tanques, cubos, etc.

Es triste ver cómo se ha ido deteriorando la calidad de vida del chitreano, en este aspecto. Para muestra, un botón: si usted está en Chitré y se levanta a las 7:00 de la mañana, pues salga corriendo hacia la ducha, porque lo más probable es que a las 8:30 a.m. sólo se podrá bañar con el viento que sale de los ductos del grifo (está en lo correcto, se fue el agua). El agua potable, con suerte, regresará después de las 6:00 de la tarde en las partes altas de la ciudad, quizás en las partes bajas llegue antes. Pero lo que es una verdad de a puño, es que una fuerte o moderada presión de agua en Chitré es historia. Si usted llama al IDAAN en Chitré para ver qué pasó, qué, cómo, cuándo, allí ni siquiera se toman la molestia de contestar el teléfono; o como hicieron para carnavales y Semana Santa, lo descuelgan.

Las frases ”Ciudad que crece sola”, “Chitré progresa” (irónicamente ícono de la ciudad de Chitré en el tanque del Acueducto, por cierto hace mucho tiempo obsoleto), y “Chitré la Berraquera”; resultan irónica, pues esta ciudad, ya ni crece sola, ni progresa, y aparentemente se le acabó la berraquera.

Esas frases, muchas veces fueron criticadas, y señaladas de poca modestia, incluso de soberbia, por foráneos; pues era parte del orgullo chitreano, del Chitré que se fue y ya no es; de los excelentes hombres y fundadores de nuestra patria chica, que ya no están y dieron un ejemplo valiente, desprendido y de patriotismo con este distrito que supieron hacer crecer y querer.

Hago un llamado a los buenos chitreanos -aún hay muchos-, para que aunemos esfuerzos para mejorar el nivel de vida de la población, sobre todo cuando se trata del suministro de agua potable, que es un derecho humano, y que, por cierto, en nuestra región es un bien muy escaso. También nos toca responsablemente seguir reforestando y conservar el recurso hídrico en la región. Al IDAAN, a este gobierno, o el que venga, que miren este problema de manera integral. No queremos excusas, sino resultados.

101 años de Panamá América

 
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