Los culpables del caos
¿Será el gobierno incapaz e indeciso que tenemos el único culpable de lo que está pasando? ¿Serán los anarquistas del SUNTRACS, tratando de sembrar el caos, poniendo al país boca pa´arriba?
No estoy convencido de escoger entre uno y otro, porque hay muchas cosas en el tapete que pocos conocen y que, producto del calor de los sucesos, no hay manera de explicarlo.
Hemos padecido por casi tres meses el bendito proceso interno del PRD; como que no se dan cuenta de que están saturando a muchos con sus interioridades y bochinches internos.
El Presidente, que a veces no se sabe en qué condición nos habla, tan metido en sus elecciones internas, como Secretario General de su partido, ha dejado de preocuparse del día a día de los asuntos del país, para dedicarse a ver quién lo reemplaza al salir del poder el 1 de julio del 2009; como si quisiera seguir mandando tras bambalinas después. Ya decidió pasar para el próximo gobierno los problemas del transporte y la salud; simplemente no quiere crearle conflictos a su partido político al decidir sobre temas álgidos como esos de tanta urgencia para la población y que prometió resolver en su administración gubernamental.
Resulta increíble que entre las cosas pendientes no se haya encontrado momento para resolver la seguridad de los obreros de la construcción, tema que utilizan de bandera los dirigentes sindicales.
Por otro lado, sabiendo el gobierno que la ayuda técnica y logística que recibe el SUNTRACS y otros movimientos de protesta en el país, como los grupos universitarios, proviene del gobierno de Chávez, no hace nada para evitarlo.
En una clara intervención en los asuntos internos que ya otros países se ha denunciado; funcionarios venezolanos llegan al país para servir de apoyo a todos los actos vandálicos que se dieron recientemente, siendo uno de ellos Fernando Bossi, argentino-venezolano, que funcionarios de inteligencia de nuestro gobierno le han seguido la pista, pero sin hacer absolutamente nada. Este señor Bossi, a quien investigué en el Internet, que debe ser uno de estos marxistas o anarquistas a quien Chávez le ha otorgado la nacionalidad de su país, entra y sale de Panamá con pasaporte diplomático.
Siendo lo anterior cierto, la culpa del gobierno es doble, porque por las lisonjas que Chávez debe dar en Panamá a ciertos allegados al gobierno, éste, irresponsablemente, se hace el de la vista gorda con estas imperdonables intromisiones en nuestros asuntos internos. Ya lo he dicho antes sobre el mismo tema: No se puede con Dios y con el diablo al mismo tiempo.
Parece que Torrijos no se da cuenta el daño que le causan al país estas indecisiones.