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Los desafíos de la clase obrera


EL DR. RAVI BATRA, profesor de Economía en la Universidad Methodist Meridional, Dallas, en su libro "La Gran Depresión de 1990", hace referencia a la teoría de P. R. Sarkar, y menciona la existencia de cuatros clases sociales que poseen objetivos, pensamientos y actúan de manera diferente según la característica individual de cada ser humano. Si llevamos este concepto a las organizaciones empresariales sin ver en qué sector de la economía están vinculadas, todas están manejadas por personas.
Estas clases sociales las define como: Los obreros menesterosos, que se dedican a actividades manuales, son artesanos u obreros comunes con pocos estudios. El obrero guerrero es el colaborador que posee aptitudes de fortaleza física; su trabajo es realizado con vigor por su naturaleza. Tenemos también al obrero colaborador, que sólo piensa en lucrar; su motivación es el dinero. Y por último, el obrero intelectual, cuyo intelecto lo puede aplicar de manera positiva o negativa en beneficio o en contra de la organización.
En la naturaleza humana hay colaboradores que pasan por cada una de estas cuatro etapas buscando su superación; mientras que otros entran a la organización como artesanos no calificados y se jubilan de la misma manera por diferentes motivos o circunstancia de la vida.
El guerrero, por su nombre, es sólo fuerza y pericia, pero carece de calidad en lo que hace; no se le toma mucho en cuenta por no cumplir con los estándares de la organización.
El logrero sólo está pensando en obtener aumento salarial, le hace mucho daño a la organización porque su mente está pensando en solucionar sus deudas con los bancos, financieras o los prestamistas; no existe en él un compromiso de responsabilidad con la organización. La mayoría de los trabajadores en este país están bajo este estatus; en cambio, el obrero intelectual positivo se preocupa por la empresa, vive comprometido, es dinámico y pro-activo.
Con lo expuesto, me pregunto: ¿Qué tipo de perfil de colaboradores se debe requerir en el nuevo orden de la competencia laboral? ¿Cuál es la estrategia para reducir el desempleo en este mundo tecnológico? ¿Qué clase de gremios, asociaciones, sindicatos y líderes necesitamos? Estos serán los nuevos desafíos de las clases obreras que tendrán que asumir desde el primero de mayo, cuando se conmemora el día de los trabajadores.
Además, deben estar listos para convivir con los TLC, el proyecto de la ampliación de Canal, velar por la equidad, ética, salud, seguridad, educación, tecnología; promover el papel social de la empresa, así como otros puntos.
Con estos argumentos expuestos, por lo menos sabemos que existe una herramienta que identifica a cada colaborador, en la cual se puede capacitar según la necesidad y llevarlo de la mano hasta que sean obreros intelectuales positivos.
Lo ideal sería que la mayor parte de población de trabajadores fuera obreros intelectuales, tanto en el gobierno y en las empresas privadas, para llevar al país al primer mundo.
Con los avances tecnológicos que mejoran los procesos productivos en las organizaciones, fusiones y adquisiciones está ocurriendo el fenómeno de pérdidas de empleos, ocasionando que la economía informal aumente. Esos trabajadores despedidos irán a buscar el sustento a las calles y avenidas de nuestro país, en donde participan las cuatros clases sociales obreras que brindarán sus servicios y precios creando competencia en el libre mercado. El gobierno, con la empresa privada, debe preparar un plan nacional a corto, mediano y largo plazo para lograr que esto se convierta en una economía formal.
Las nuevas negociaciones colectivas, en vez de negociar por aumento de salarios, que no es malo, deben buscar otros beneficios como: capacitación, planes de salud, facilidades para obtener financiamiento de hipotecas, ahorros, adquirir porcentajes de acciones, becas para beneficiarios, y que las empresas participen activamente en la comunidades.
Los obreros del Estado tienen el desafío de lograr que se ejecute o implemente la carrera administrativa. Para que haya un crecimiento sostenible, las organizaciones empresariales deben participar activamente en la parte social. Pero los obreros deben facilitar las condiciones laborales para que eso ocurra sin desmejorar sus conquistas obtenidas de luchas históricas.
Celebremos el día del trabajo con visión de futuro.
(*) MBA Administración Marítima
tsalazar@cableonda.net

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