Los dictadores dan risa y lástima
"Todo está "atado y bien atado" Fue la frase con la que el generalísimo Francisco Franco y Belmonde, gobernante de España "por la gracia de Dios" y por período de cuarenta años, se despidió del pueblo al que había sometido en el aspecto humano, social y político y al que le anunciaba algo para nada halagüeño, la continuación del "franquismo" aun sin Franco. Frases similares debió haber pronunciado José Stalin, criminal nato quien mediante el asesinato de 23 millones de ciudadanos soviéticos, en un período de treinta años, logró sembrar el terror, asegurándose de paso que el comité central del partido comunista, siempre lo eligiera por unanimidad. Sólo mencionar el nombre de Hitler, nos hace evocar horribles crímenes contra la humanidad. En Panamá, para no quedarnos fuera del baile macabro, proporciones guardadas, tuvimos un par de retardados morales que aterrorizaron y paralizaron al país asesinando mediante torturas a casi doscientos panameños, tal como lo ha certificado recientemente la Comisión de la Verdad.
El corolario de todo esto se condensa recordando que, no había pasado un año de la muerte de Franco, cuando España entera lo celebraba con lo que se llamó el "destape". Las cenizas de Hitler quien sabe dónde fueron a parar, mientras que el cadáver de Stalin, luego de las denuncias de sus crímenes por parte de sus propios camaradas, del mausoleo de la Plaza Roja, y aventado quién sabe dónde.
En la actualidad en Cuba se está dando una situación tragicómica, un descendiente "político y lejano" de Franco, quien durante la segunda guerra mundial era el único estudiante de su clase que admiraba a Hitler y deseaba el triunfo de las fuerzas del eje, y quien ya de adulto, y luego de haber protagonizado el engaño colosal en cuanto al rumbo tergiversado que hizo que tomara la revolución cubana cuando declaró "que toda mi vida he sido, soy y seré marxista" y por ende fiel seguidor de los métodos de terror y criminales de Stalin, como la vigilancia mutua colectiva, fusilamientos incluidos, ha proclamado "la inmovilidad del socialismo".
Vale destacar que esta situación ha surgido a consecuencia de que varios miles de ciudadanos cubanos, recientemente firmaron una carta en la que solicitaban la convocatoria a un referéndum a efectos de que el pueblo cubano manifestara qué tipo de gobierno prefiere. Esta iniciativa fundamentada en un articulado de la "constitución" cubana que supuesta y teóricamente le da esta opción al pueblo, que ha comprendido, una vez más, que mejor es no tener la osadía de pretender reclamarla, aunque estén "garantizadas en la constitución socialista". Además se corren el riesgo, como acaba de ocurrir que venga un ministro de apellido Sotolongo, a explicarles que ya en 1976 se hizo un referéndum en el que, casi por "por unanimidad", se aprobó el sistema socialista. Se necesita llamarse Sotolongo para hilvanar semejante sutileza.
Sin embargo no debe preocuparnos la suerte que correrá el análisis histórico y evaluativo de este sujeto, ni lo que hará su pueblo con su nombre, eso ya la historia nos lo ha enseñado, así como el terremoto social y político que en su momento producirá "la inmovilidad del socialismo con maracas". Lo preocupante, lo desmoralizante es ver cómo el "socialismo con área dólar", "con elecciones unánimes", con leyes propias de un apartheid en contra de los propios ciudadanos cubanos, con referéndum que no se pueden realizar, con discursos reiterativos y anulantes, haya producido "el hombre nuevo", tan proclamado y esperado, el cual evidenciando una vergonzosa degradación y simulación colectiva la cual se ha demostrado en los discursos de los representantes ante la asamblea del "poder popular" quienes fueron filmados y grabados, sin pudor alguno, realizando una feroz y humillante competencia a ver quién se arrastraba más ante el inmovilizador. "Cuba primer territorio libre de América", en donde usted puede decir lo que le dé la gana, pero probablemente sólo una vez nada más. La libertad que sí está plenamente garantizada, es la de lanzar loas al dictador.
Da tristeza recordar que el pueblo cubano fue uno de los más rebeldes y valientes de nuestra América. Algún día prevalecerán los axiomas de Martí: "sin patria, pero si amo"..., que estamos seguros ha sustentado mental y moralmente a los cubanos que viven en el exilio.
También dijo Martí: "Cuando muchos hombres pierden su dignidad, hay unos pocos que preservan la dignidad de muchos", estamos seguros que algún día nos percataremos que está en el fondo es la realidad que vive el pueblo cubano. Alguien, con gran sentido descriptivo, dijo que, "la diferencia que existe entre una democracia y una democracia popular, es la misma que existe entre una camisa y una camisa de fuerza ... ".
El corolario de todo esto se condensa recordando que, no había pasado un año de la muerte de Franco, cuando España entera lo celebraba con lo que se llamó el "destape". Las cenizas de Hitler quien sabe dónde fueron a parar, mientras que el cadáver de Stalin, luego de las denuncias de sus crímenes por parte de sus propios camaradas, del mausoleo de la Plaza Roja, y aventado quién sabe dónde.
En la actualidad en Cuba se está dando una situación tragicómica, un descendiente "político y lejano" de Franco, quien durante la segunda guerra mundial era el único estudiante de su clase que admiraba a Hitler y deseaba el triunfo de las fuerzas del eje, y quien ya de adulto, y luego de haber protagonizado el engaño colosal en cuanto al rumbo tergiversado que hizo que tomara la revolución cubana cuando declaró "que toda mi vida he sido, soy y seré marxista" y por ende fiel seguidor de los métodos de terror y criminales de Stalin, como la vigilancia mutua colectiva, fusilamientos incluidos, ha proclamado "la inmovilidad del socialismo".
Vale destacar que esta situación ha surgido a consecuencia de que varios miles de ciudadanos cubanos, recientemente firmaron una carta en la que solicitaban la convocatoria a un referéndum a efectos de que el pueblo cubano manifestara qué tipo de gobierno prefiere. Esta iniciativa fundamentada en un articulado de la "constitución" cubana que supuesta y teóricamente le da esta opción al pueblo, que ha comprendido, una vez más, que mejor es no tener la osadía de pretender reclamarla, aunque estén "garantizadas en la constitución socialista". Además se corren el riesgo, como acaba de ocurrir que venga un ministro de apellido Sotolongo, a explicarles que ya en 1976 se hizo un referéndum en el que, casi por "por unanimidad", se aprobó el sistema socialista. Se necesita llamarse Sotolongo para hilvanar semejante sutileza.
Sin embargo no debe preocuparnos la suerte que correrá el análisis histórico y evaluativo de este sujeto, ni lo que hará su pueblo con su nombre, eso ya la historia nos lo ha enseñado, así como el terremoto social y político que en su momento producirá "la inmovilidad del socialismo con maracas". Lo preocupante, lo desmoralizante es ver cómo el "socialismo con área dólar", "con elecciones unánimes", con leyes propias de un apartheid en contra de los propios ciudadanos cubanos, con referéndum que no se pueden realizar, con discursos reiterativos y anulantes, haya producido "el hombre nuevo", tan proclamado y esperado, el cual evidenciando una vergonzosa degradación y simulación colectiva la cual se ha demostrado en los discursos de los representantes ante la asamblea del "poder popular" quienes fueron filmados y grabados, sin pudor alguno, realizando una feroz y humillante competencia a ver quién se arrastraba más ante el inmovilizador. "Cuba primer territorio libre de América", en donde usted puede decir lo que le dé la gana, pero probablemente sólo una vez nada más. La libertad que sí está plenamente garantizada, es la de lanzar loas al dictador.
Da tristeza recordar que el pueblo cubano fue uno de los más rebeldes y valientes de nuestra América. Algún día prevalecerán los axiomas de Martí: "sin patria, pero si amo"..., que estamos seguros ha sustentado mental y moralmente a los cubanos que viven en el exilio.
También dijo Martí: "Cuando muchos hombres pierden su dignidad, hay unos pocos que preservan la dignidad de muchos", estamos seguros que algún día nos percataremos que está en el fondo es la realidad que vive el pueblo cubano. Alguien, con gran sentido descriptivo, dijo que, "la diferencia que existe entre una democracia y una democracia popular, es la misma que existe entre una camisa y una camisa de fuerza ... ".