default

Los dueños de la democracia


Después de años vividos, ricos en experiencias, ataques y contraataques, nos confirman que la mejor democracia es donde predomina la tolerancia, la crítica constructiva, el derecho a disentir, la libertad y el respeto a la dignidad e integridad del ser humano.

Son elementos esenciales de la vida en democracia, que siempre están en proceso de realización, dado su alcance ético y trascendental para el desarrollo de la vida humana en sociedad.

No hay peor anatema para la vida en democracia, pretender, como ocurre a menudo, con algunos individuos y colectivos, que actúan con un sentido de propiedad de la democracia, que los lleva o los vuelve intolerantes, al absurdo que derechos tan esenciales como la libertad de expresión, quedan sujetos a enfoques y opiniones que se dan como absolutos, donde no se admite criterios y opiniones contradictorias y, en consecuencia, lo que pudiera ser rico en ideas, cede el paso a la diatriba, la ofensa, al denominado argumento ad hóminen, haciéndose gala de aquella mala práctica "de ataca al hombre y derrumba sus ideas". Eso es fascismo y funesto para la vida en democracia.

Con relación al debate en torno a los decretos ley de seguridad, reconozco que muy a pesar de la opinión editorial de los diarios de EPASA y otros, sus páginas de opinión siempre han estado abierta a ideas y opiniones, no necesariamente coincidentes. Sin embargo, no todo los medios escritos obran con tales niveles de consecuencia con la democracia, tolerancia y el respeto a las opiniones, que no tienen por qué ser coincidentes.

Nos referiremos en vía de reflexiones, al concepto de la acción ciudadana en el contexto del Estado de Derecho Constitucional,

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América