Los efectos de la matanza en Bali
El asesinato de casi 200 turistas en Bali viene siendo presentado como el 11 de septiembre australiano. Aunque esta isla no queda en ese país, se trata de una de las mayores matanzas de civiles australianos. Las democracias prósperas del continente oceánico sienten la primera pegada de lo que es presentado como una ofensiva global del fundamentalismo islámico.
Para Blair y Bush lo acontecido obliga a endurecer su belicismo. Dentro de EE.UU. y Gran Bretaña se han levantado nuevas voces que objetan ir hacia una nueva guerra contra Irak. El asunto de la lucha contra Al Qaeda y de su incapturada dirección es presentado como un asunto pendiente. En vez de abrirse un segundo frente contra Hussein o empujar a que éste en su desesperación se vea obligado a aliarse con Bin Laden o lanzar armas de destrucción masiva contra Occidente, los demócratas estadounidenses piden que se mantenga el eje de luchar contra Al Qaeda.
Los sucesos en Indonesia muestran la fragilidad del sudeste asiático. Indonesia, el mayor país islámico, viene siendo sacudido por fuertes protestas sociales, así como por tensiones étnicas. Tras la sangrienta independencia de Timor Este (de mayoría católica y de habla portuguesa), otras provincias piden la separación (Aceh, al norte de Sumatra, y la mitad occidental de Nueva Guinea) y hay matanzas entre cristianos y mahometanos en las islas Célebres. En diversas islas de Filipinas hay guerrillas islámicas que quieren separarse del mayor estado católico asiático.
Occidente sostiene que Al Qaeda está apoyada en Indonesia por los partidarios de crear un Sultanato sud-oriental que vaya desde Malasia y Singapur hasta las islas mahometanas de Filipinas. Para los panislamistas indonesios los únicos capaces de haber hecho tan sofisticada carnicería sería EE.UU., interesado en provocar una represión.
Jakarta se encuentra bajo la presión de Washington de decretar una masiva persecución de islamitas. El gobierno teme que de hacerlo podría enajenar a su población mayoritariamente mahometana. Mas, si no muestra firmeza su economía, puede verse afectada por el retiro occidental de ayuda financiera y del flujo de turistas.
*Profesor e investigador de la London School of Economics & Political Sciences.
Para Blair y Bush lo acontecido obliga a endurecer su belicismo. Dentro de EE.UU. y Gran Bretaña se han levantado nuevas voces que objetan ir hacia una nueva guerra contra Irak. El asunto de la lucha contra Al Qaeda y de su incapturada dirección es presentado como un asunto pendiente. En vez de abrirse un segundo frente contra Hussein o empujar a que éste en su desesperación se vea obligado a aliarse con Bin Laden o lanzar armas de destrucción masiva contra Occidente, los demócratas estadounidenses piden que se mantenga el eje de luchar contra Al Qaeda.
Los sucesos en Indonesia muestran la fragilidad del sudeste asiático. Indonesia, el mayor país islámico, viene siendo sacudido por fuertes protestas sociales, así como por tensiones étnicas. Tras la sangrienta independencia de Timor Este (de mayoría católica y de habla portuguesa), otras provincias piden la separación (Aceh, al norte de Sumatra, y la mitad occidental de Nueva Guinea) y hay matanzas entre cristianos y mahometanos en las islas Célebres. En diversas islas de Filipinas hay guerrillas islámicas que quieren separarse del mayor estado católico asiático.
Occidente sostiene que Al Qaeda está apoyada en Indonesia por los partidarios de crear un Sultanato sud-oriental que vaya desde Malasia y Singapur hasta las islas mahometanas de Filipinas. Para los panislamistas indonesios los únicos capaces de haber hecho tan sofisticada carnicería sería EE.UU., interesado en provocar una represión.
Jakarta se encuentra bajo la presión de Washington de decretar una masiva persecución de islamitas. El gobierno teme que de hacerlo podría enajenar a su población mayoritariamente mahometana. Mas, si no muestra firmeza su economía, puede verse afectada por el retiro occidental de ayuda financiera y del flujo de turistas.
*Profesor e investigador de la London School of Economics & Political Sciences.