Los estímulos o impulsos a la corrupción
Tras el “descubrimiento” hace unas semanas que el llamado “Fondo para la Transformación Agropecuaria” ha sido usado para regalar grandes sumas de dineros a acaudalados empresarios afectos al gobierno, le sigue otra “joya” parecida, “Impulso Panama”, que es otra noticia hoy día.
Pero esto no tiene nada que ver con utilizar fondos del tesoro nacional para darle generosos regalos a grandes empresas y empresarios, muchos de ellos millonarios ya, con empresas modernas, y que no lo necesitan. Pero como dijo Rico MacPato, “Las mejores cosas de la vida son las gratis”. Y este “Fondo de Transformación Agropecuaria”, e “Impulso Panama” a manera de un Robin Hood al revés, (que robaba a los ricos para darles a los pobres), roban a los pobres para darles a los ricos. Porque este dinero malgastado sale de los impuestos de todos nosotros.
He quedado estupefacto al escuchar a otro funcionario decir que la plata se les da a los empresarios ricos, porque los pobres no tienen capacidad para transformarse (o “impulsarse”). Esta explicación trespatinesca raya en el cinismo más grosero y es un insulto al ciudadano panameño.
La verdad es que, cuando el próximo gobierno investigue el manejo de estos “Fondo”, descubrirá “bellezas increíbles”. Por ejemplo: la mayoría de los empresarios o agricultores que se le ha dado este dinero, se lo ha gastado en cualquier cosa menos la “transformación” o el “impulso” de su empresa. Siguen igual o peor que antes, o se han cambiado a otros negocios fuera del sector agropecuario. Otros, se les ha dado dinero a ellos y a empresas a nombre de familiares, a pesar de que estas empresas son multi-millonarias. Otros que se les ha dado dinero, a pesar de que nunca fueron agricultores y otros crearon las empresas exclusivamente para recibir los fondos. Al menos que se considere, dentro de este programa, transformar su BMW 4x4 en una Porshe Cayene, como “impulso” válido.
También sería recomendable investigar las denuncias de “amarres” de las jugosas consultorías y empresas que darían el servicio a estos proyectos, que serían de los mismos funcionarios y socios del gobierno.
Lo primero que debe hacer el nuevo gobierno es efectuar, a cada caso, una auditoria técnica y financiera independiente, y en caso de que la persona beneficiaria no necesitara el dinero, o que no se haya utilizado el dinero, para lo que fue dado, exigir su devolución integra o denunciar y sancionar al sujeto por el delito que aplique en este caso, fraude, estafa, malversación, lesión patrimonial, etc.
Si bien, como alegaba un funcionario relacionado con esto, la Soberanía y la seguridad alimentaria es una meta loable, a esta nunca se va a llegar, incentivando a sectores privilegiados, a través de la corrupción y el mal manejo de los fondos públicos. Defender esto, aun por un salario, es inmoral, y peor aún, convertirse en cómplice del delito.
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