"Los frigodólares"
Al espectáculo ya vivido de los "Afudólares" de hace unos meses, se suma el desparpajo de los " frigodólares". Prueba concreta que cada día nos acercamos más a tiempos de estremecimientos, de convulsiones, producto de la creciente degradación que padecen las instituciones y los poderes de la sociedad y del Estado. Las declaraciones de la funcionaria ahorradora son un manantial para la duda y la perplejidad. Amparada de la impunidad y con el respaldo de sus allegados colegas funcionarios, que no han tardado en justificar las pacas de billetes seriados encontrados en el ahorrativo hogar, su explicación pretende cubrir con un velo la corrupción.
Los " frigodólares" nos confirman que las cúpulas políticas perciben que están por perder su negocio, que es justamente gastarse el dinero de los ciudadanos contribuyentes en el financiamiento de sus actividades politiqueras y de sus acciones ausentes de la realidad pero, eso sí, inmersos en la danza de los millones de la mano de la corrupción y la impunidad. Por ello ni les importa confesar que no confían en los bancos y prefieren tener cerca los fajos de billetes para que no preguntemos de dónde provienen esas remesas, para que los ciudadanos no cuestionemos la ladronería institucionalizada que se ha montado y poder ellos ser quienes cuestionan la moral de los que denunciamos y responsabilizar a los medios de comunicación "por el morbo".
El desconcierto no hace más que aumentar la "fatiga democrática". El HP 1430, los laboratorios Fairfax, lo de Tito, Titi y Fito; lo del CEMIS, los "Afudólares" y sus magistrados, Panamá Ports, el contrabando de armas, el lavado de millones de dólares provenientes de Nicaragua; nos ha de seguir preparándonos para lo que viene.
Los "frigodólares" en pacas o en fajos, aparecen como un insulto en momentos que hay hombres y mujeres que trabajan, se esfuerzan, se sacrifican, luchan y ese trabajo y ese esfuerzo, ese sacrificio, esa lucha apenas les produce para su diaria subsistencia. Los " frigodólares" no es el motivo por el cual el pueblo desbordó sus entusiasmos hace tres años, pero le sirven a gente sin calidad política, hombres y mujeres sin ideales, individuos sin esfuerzo, sin lucha, sin razón y sin causa, que se corrompen y se enriquecen de la noche a la mañana y se pavonean entre ellos de sus actuaciones de improsultos.
A los sectores gobernantes en Panamá les mortifica que sepamos que ``el paciente está en coma", que vienen tiempos en los que no habrá concesión a las debilidades, que no habrá paz con la miseria. Tiempos en los que no habrá tiempo.
Los ciudadanos debemos ser más fiscalizadores de lo que se viene haciendo con las arcas públicas o terminarán como "frigodólares". Recordemos que todos están bajo sospecha, ya que como bien dice el refrán: "Llegan a ser ricos los osados y los ladrones, y en llegando ya son nobles".
(mabernal@sinfo.net)
Los " frigodólares" nos confirman que las cúpulas políticas perciben que están por perder su negocio, que es justamente gastarse el dinero de los ciudadanos contribuyentes en el financiamiento de sus actividades politiqueras y de sus acciones ausentes de la realidad pero, eso sí, inmersos en la danza de los millones de la mano de la corrupción y la impunidad. Por ello ni les importa confesar que no confían en los bancos y prefieren tener cerca los fajos de billetes para que no preguntemos de dónde provienen esas remesas, para que los ciudadanos no cuestionemos la ladronería institucionalizada que se ha montado y poder ellos ser quienes cuestionan la moral de los que denunciamos y responsabilizar a los medios de comunicación "por el morbo".
El desconcierto no hace más que aumentar la "fatiga democrática". El HP 1430, los laboratorios Fairfax, lo de Tito, Titi y Fito; lo del CEMIS, los "Afudólares" y sus magistrados, Panamá Ports, el contrabando de armas, el lavado de millones de dólares provenientes de Nicaragua; nos ha de seguir preparándonos para lo que viene.
Los "frigodólares" en pacas o en fajos, aparecen como un insulto en momentos que hay hombres y mujeres que trabajan, se esfuerzan, se sacrifican, luchan y ese trabajo y ese esfuerzo, ese sacrificio, esa lucha apenas les produce para su diaria subsistencia. Los " frigodólares" no es el motivo por el cual el pueblo desbordó sus entusiasmos hace tres años, pero le sirven a gente sin calidad política, hombres y mujeres sin ideales, individuos sin esfuerzo, sin lucha, sin razón y sin causa, que se corrompen y se enriquecen de la noche a la mañana y se pavonean entre ellos de sus actuaciones de improsultos.
A los sectores gobernantes en Panamá les mortifica que sepamos que ``el paciente está en coma", que vienen tiempos en los que no habrá concesión a las debilidades, que no habrá paz con la miseria. Tiempos en los que no habrá tiempo.
Los ciudadanos debemos ser más fiscalizadores de lo que se viene haciendo con las arcas públicas o terminarán como "frigodólares". Recordemos que todos están bajo sospecha, ya que como bien dice el refrán: "Llegan a ser ricos los osados y los ladrones, y en llegando ya son nobles".
(mabernal@sinfo.net)