Los hechos hablan por sí solos
En materia del Fondo Fiduciario (FF) los hechos hablan por sí solos y son muy reveladores. Los actores son por un lado, sobre todo, la Presidenta del PRD y algunos de sus Legisladores, con el Secretario General, en segundo plano. Por el otro lado, los actores son, sobre todo, el Ministro Juliao y los tres Legisladores arnulfistas que negociaron por cuenta propia con el PRD, con la Presidenta, en segundo plano.
El Ministro Juliao inició toda la secuencia de hechos cuando anunció su propósito de usar el capital del FF de manera a aumentar el gasto público en inversiones sociales, para las cuales, sin embargo, no tenían ningún plan preciso. Cuando la evaluadora de riesgo financiero de país Standard & Poor´s reaccionó negativamente al anuncio, el Ministro cambió su punto de vista y propuso algo completamente diferente: usar el capital del FF para retirar deuda exterior panameña y al mismo tiempo vender las acciones del Estado en Cable & Wireless para financiar el gasto público considerado "social" en los próximos presupuestos del actual Gobierno.
Esta vez fue la opinión pública nacional la que rechazó masivamente, tanto el gasto del capital del FF como la venta de las acciones de la empresa telefónica, a pesar de la campaña de propaganda publicitaria a su favor que el Gobierno financió como lo hacía Pérez Balladares.
Mientras tanto, el Legislador Varela de la Bancada Popular realizó una labor encomiable como Presidente de la Comisión de Hacienda Pública, Planificación y Política Económica, dándole oportunidad a organizaciones gremiales y a personalidades conocedoras de nuestra realidad socioeconómica para que formularan propuestas. Quien más impactó fue el Ingeniero Alberto Vallarino, al presentar el esbozo de la propuesta que luego formularon conjuntamente el PDC y Solidaridad. La clave de la misma era la intención de mantener e incrementar el FF y su rendimiento, la exigencia de que el FF fuera administrado por una Junta Directiva formada en su mayoría por personas muy capacitadas de la sociedad civil que fueran aprobadas por la Asamblea, y el propósito de usar los recursos del FF para crear empleos, aumentar la oferta de vivienda popular, promover la descentralización a través del financiamiento de proyectos municipales y de entidades autónomas y contribuir al financiamiento de la modernización del Canal de Panamá. En resumen, la propuesta ponía el FF a trabajar por Panamá y los panameños, no simplemente a ganar un interés reducido en bancos extranjeros.
En estas circunstancias, la Presidenta comprendió que era en interés del país y de su Gobierno acordar un proyecto con quienes había propuesto la alternativa más creativa. Autorizó a tres Legisladores oficialistas, Salas, Bladón y Rosas, para que negociaran con la Bancada Popular. Incluso le ofreció un almuerzo en la Presidencia a los participantes de ambas partes para agradecerles el trabajo que estaban realizando.
En el curso de las conversaciones, los representantes de la Bancada Popular plantearon que convenía integrar al PRD, porque el FF involucraba los intereses básicos del país y era deseable buscar un consenso nacional sobre el mismo. Se pensó que la metodología utilizada para lograr un verdadero consenso acerca de los Fundamentos de la Política Panameña de Seguridad con tan buenos resultados, se podría utilizar en este caso también. Pero el oficialismo rechazó esta posibilidad.
Al informar de este rechazo a un alto representante del PRD, éste propuso que los representantes de la Bancada Popular obstaculizaran las conversaciones para forzar su ingreso a las mismas. Se le dijo que era contraproducente para producir un consenso forzarle la mano al Gobierno y que, cuando el proyecto llegara a segundo debate, se podía mejorar con el aporte del PRD y de esa manera generar el entendimiento deseado.
¿Qué sucedió entonces? Tres Legisladores arnulfistas, Muñoz, Fábrega y Vásquez, posiblemente buscando protagonismo y uno de ellos buscando el apoyo del PRD para la Presidencia de la Asamblea, en desconocimiento del Pacto de la Pintada, iniciaron por su cuenta conversaciones confidenciales con el PRD. Su propósito era acordar otro proyecto sobre el FF. Para ello obtuvieron la asesoría del Ministro Juliao, quien todo indica resentía el hecho de que la propuesta del PDC y Solidaridad presentada por el Ing. Alberto Vallarino sirviera de base al proyecto que se elaboraba en la negociación autorizada por la Presidenta. Por ello estuvo proporcionando información pertinente a estos tres Legisladores, aparentemente sin que la Presidenta lo supiera.
Al decidir estos Legisladores que no apoyarían el proyecto negociado con la Bancada Popular, dejaron a la Presidenta sin mayoría para el mismo y le ofrecieron a la Legisladora Presidenta del PRD la oportunidad, no sólo de integrar a su Partido en las conversaciones, sino de imponer su propio proyecto a la Presidenta de la República y al país.
El Ministro Juliao nuevamente cambió de parecer - evidentemente sin ningún escrúpulo de economista profesional- para aceptar la imposición del proyecto del PRD, distinto a los tres anteriores. El proyecto del PRD proporciona B/559 millones supuestamente de intereses adelantados, de hecho del capital, en cuatro años "para inversiones públicas de desarrollo social", para las cuales todavía no tienen planes específicos. Calculo que esta cifra sobrepasa en una cantidad considerable lo que el FF podrá recuperar a través de intereses efectivamente devengados. El texto reduce la participación de la sociedad civil a una Junta Asesora, toda escogida por el Ejecutivo sin aprobación de la Asamblea, dejando así en manos del Gobierno y del Banco Nacional -que viene a ser lo mismo- la administración del FF. Elimina el concepto de la co-inversión, que es generadora de empleos. Omite toda medida significativa para incrementar el FF. El principal control que preveía el Proyecto del PRD, a saber la autorización previa de la Comisión de Presupuesto de la Asamblea para los desembolsos, ha sido eliminado por la Presidenta del PRD a solicitud de la Presidenta Moscoso, revelando así hasta qué punto ciertos dirigentes del PRD han acomodado al Ejecutivo con tal de éste acepte darles cabida en las funciones de gobierno, sacrificando de esta manera su independencia de criterio.
La variabilidad no ha sido menos manifiesta de parte de estos dirigentes del PRD. En público y en privado algunos de ellos habían dicho que el Gobierno lo que quería era malgastar el FF. Incluso insinuaron que este uso sería doloso. La Presidenta del PRD hizo piruetas, un día en la Asamblea, invitando a un agresivo Legislador oficialista a que compartieran el Gobierno los arnulfistas y los perredistas, dejando a todos los demás por fuera, como si se tratara de un pastel por repartirse. A los poco días, al no recibir respuesta favorable, anunciaba que "estaba pintada de guerra". Todo ello mientras su Secretario General estaba en República Dominicana, ignorando el espectáculo que ella escenificaba. Para luego, al cabo de unas semanas, decidir compartir la responsabilidad por la legislación más controvertida que haya planteado el actual Gobierno.
El PRD le entrega así al Gobierno B/559 millones para gasto público con un margen muy amplio de discrecionalidad. Le deja la administración totalmente en sus manos, incluso bajo la influencia marcada de la eminencia gris del Gobierno. Además, le elimina la autorización previa por la Comisión de Presupuesto de la Asamblea. Acuerda que se estudiará la conveniencia de vender las acciones del Estado en Cable & Wireless, no una vez que éstas pertenezcan al FF y, por consiguiente, su eventual venta aumente el capital y mejore el rendimiento del mismo, sino estando las acciones aún bajo control del Ejecutivo y, por lo tanto, proporcionando su posible venta dineros adicionales para el gasto público habitual.
A pesar de que ambas partes deciden que el proyecto bajo consideración en la Asamblea retorne a primer debate para introducir el nuevo proyecto, tanto la Presidenta de la República como el Secretario General del PRD comunicaron a los Presidentes del PDC y de Solidaridad que nadie puede alterar su texto. El trámite legislativo previsto será expedito sin que se discuta ampliamente con los representantes de la sociedad civil y los partidos políticos, tal como se discutió el proyecto anterior.
La actitud compartida entre los principales actores perredistas y arnulfistas ha sido impositiva y excluyente. Revela una dejación de liderazgo por parte tanto de la Presidenta Moscoso como del Secretario General Torrijos. Su carencia actual invita a quienes favorecen una tercera fuerza a integrarla más coherentemente. Los hechos no sólo hablan. A veces gritan. (ariyan@sinfo.net)
El Ministro Juliao inició toda la secuencia de hechos cuando anunció su propósito de usar el capital del FF de manera a aumentar el gasto público en inversiones sociales, para las cuales, sin embargo, no tenían ningún plan preciso. Cuando la evaluadora de riesgo financiero de país Standard & Poor´s reaccionó negativamente al anuncio, el Ministro cambió su punto de vista y propuso algo completamente diferente: usar el capital del FF para retirar deuda exterior panameña y al mismo tiempo vender las acciones del Estado en Cable & Wireless para financiar el gasto público considerado "social" en los próximos presupuestos del actual Gobierno.
Esta vez fue la opinión pública nacional la que rechazó masivamente, tanto el gasto del capital del FF como la venta de las acciones de la empresa telefónica, a pesar de la campaña de propaganda publicitaria a su favor que el Gobierno financió como lo hacía Pérez Balladares.
Mientras tanto, el Legislador Varela de la Bancada Popular realizó una labor encomiable como Presidente de la Comisión de Hacienda Pública, Planificación y Política Económica, dándole oportunidad a organizaciones gremiales y a personalidades conocedoras de nuestra realidad socioeconómica para que formularan propuestas. Quien más impactó fue el Ingeniero Alberto Vallarino, al presentar el esbozo de la propuesta que luego formularon conjuntamente el PDC y Solidaridad. La clave de la misma era la intención de mantener e incrementar el FF y su rendimiento, la exigencia de que el FF fuera administrado por una Junta Directiva formada en su mayoría por personas muy capacitadas de la sociedad civil que fueran aprobadas por la Asamblea, y el propósito de usar los recursos del FF para crear empleos, aumentar la oferta de vivienda popular, promover la descentralización a través del financiamiento de proyectos municipales y de entidades autónomas y contribuir al financiamiento de la modernización del Canal de Panamá. En resumen, la propuesta ponía el FF a trabajar por Panamá y los panameños, no simplemente a ganar un interés reducido en bancos extranjeros.
En estas circunstancias, la Presidenta comprendió que era en interés del país y de su Gobierno acordar un proyecto con quienes había propuesto la alternativa más creativa. Autorizó a tres Legisladores oficialistas, Salas, Bladón y Rosas, para que negociaran con la Bancada Popular. Incluso le ofreció un almuerzo en la Presidencia a los participantes de ambas partes para agradecerles el trabajo que estaban realizando.
En el curso de las conversaciones, los representantes de la Bancada Popular plantearon que convenía integrar al PRD, porque el FF involucraba los intereses básicos del país y era deseable buscar un consenso nacional sobre el mismo. Se pensó que la metodología utilizada para lograr un verdadero consenso acerca de los Fundamentos de la Política Panameña de Seguridad con tan buenos resultados, se podría utilizar en este caso también. Pero el oficialismo rechazó esta posibilidad.
Al informar de este rechazo a un alto representante del PRD, éste propuso que los representantes de la Bancada Popular obstaculizaran las conversaciones para forzar su ingreso a las mismas. Se le dijo que era contraproducente para producir un consenso forzarle la mano al Gobierno y que, cuando el proyecto llegara a segundo debate, se podía mejorar con el aporte del PRD y de esa manera generar el entendimiento deseado.
¿Qué sucedió entonces? Tres Legisladores arnulfistas, Muñoz, Fábrega y Vásquez, posiblemente buscando protagonismo y uno de ellos buscando el apoyo del PRD para la Presidencia de la Asamblea, en desconocimiento del Pacto de la Pintada, iniciaron por su cuenta conversaciones confidenciales con el PRD. Su propósito era acordar otro proyecto sobre el FF. Para ello obtuvieron la asesoría del Ministro Juliao, quien todo indica resentía el hecho de que la propuesta del PDC y Solidaridad presentada por el Ing. Alberto Vallarino sirviera de base al proyecto que se elaboraba en la negociación autorizada por la Presidenta. Por ello estuvo proporcionando información pertinente a estos tres Legisladores, aparentemente sin que la Presidenta lo supiera.
Al decidir estos Legisladores que no apoyarían el proyecto negociado con la Bancada Popular, dejaron a la Presidenta sin mayoría para el mismo y le ofrecieron a la Legisladora Presidenta del PRD la oportunidad, no sólo de integrar a su Partido en las conversaciones, sino de imponer su propio proyecto a la Presidenta de la República y al país.
El Ministro Juliao nuevamente cambió de parecer - evidentemente sin ningún escrúpulo de economista profesional- para aceptar la imposición del proyecto del PRD, distinto a los tres anteriores. El proyecto del PRD proporciona B/559 millones supuestamente de intereses adelantados, de hecho del capital, en cuatro años "para inversiones públicas de desarrollo social", para las cuales todavía no tienen planes específicos. Calculo que esta cifra sobrepasa en una cantidad considerable lo que el FF podrá recuperar a través de intereses efectivamente devengados. El texto reduce la participación de la sociedad civil a una Junta Asesora, toda escogida por el Ejecutivo sin aprobación de la Asamblea, dejando así en manos del Gobierno y del Banco Nacional -que viene a ser lo mismo- la administración del FF. Elimina el concepto de la co-inversión, que es generadora de empleos. Omite toda medida significativa para incrementar el FF. El principal control que preveía el Proyecto del PRD, a saber la autorización previa de la Comisión de Presupuesto de la Asamblea para los desembolsos, ha sido eliminado por la Presidenta del PRD a solicitud de la Presidenta Moscoso, revelando así hasta qué punto ciertos dirigentes del PRD han acomodado al Ejecutivo con tal de éste acepte darles cabida en las funciones de gobierno, sacrificando de esta manera su independencia de criterio.
La variabilidad no ha sido menos manifiesta de parte de estos dirigentes del PRD. En público y en privado algunos de ellos habían dicho que el Gobierno lo que quería era malgastar el FF. Incluso insinuaron que este uso sería doloso. La Presidenta del PRD hizo piruetas, un día en la Asamblea, invitando a un agresivo Legislador oficialista a que compartieran el Gobierno los arnulfistas y los perredistas, dejando a todos los demás por fuera, como si se tratara de un pastel por repartirse. A los poco días, al no recibir respuesta favorable, anunciaba que "estaba pintada de guerra". Todo ello mientras su Secretario General estaba en República Dominicana, ignorando el espectáculo que ella escenificaba. Para luego, al cabo de unas semanas, decidir compartir la responsabilidad por la legislación más controvertida que haya planteado el actual Gobierno.
El PRD le entrega así al Gobierno B/559 millones para gasto público con un margen muy amplio de discrecionalidad. Le deja la administración totalmente en sus manos, incluso bajo la influencia marcada de la eminencia gris del Gobierno. Además, le elimina la autorización previa por la Comisión de Presupuesto de la Asamblea. Acuerda que se estudiará la conveniencia de vender las acciones del Estado en Cable & Wireless, no una vez que éstas pertenezcan al FF y, por consiguiente, su eventual venta aumente el capital y mejore el rendimiento del mismo, sino estando las acciones aún bajo control del Ejecutivo y, por lo tanto, proporcionando su posible venta dineros adicionales para el gasto público habitual.
A pesar de que ambas partes deciden que el proyecto bajo consideración en la Asamblea retorne a primer debate para introducir el nuevo proyecto, tanto la Presidenta de la República como el Secretario General del PRD comunicaron a los Presidentes del PDC y de Solidaridad que nadie puede alterar su texto. El trámite legislativo previsto será expedito sin que se discuta ampliamente con los representantes de la sociedad civil y los partidos políticos, tal como se discutió el proyecto anterior.
La actitud compartida entre los principales actores perredistas y arnulfistas ha sido impositiva y excluyente. Revela una dejación de liderazgo por parte tanto de la Presidenta Moscoso como del Secretario General Torrijos. Su carencia actual invita a quienes favorecen una tercera fuerza a integrarla más coherentemente. Los hechos no sólo hablan. A veces gritan. (ariyan@sinfo.net)