"Los hijos de la Cuenca"
Cuando la ACP solicitó al gobierno del Dr. Pérez Balladares la ampliación de la Cuenca, solicitud que originó la Ley 44, sustentaron la misma con el objetivo de controlar los ríos Coclé del Norte, Indio y Caño Sucio, para hacer con ellos un gran embalse de 44 mil hectáreas y establecer, principalmente, un combinado hidroeléctrico y luego aprovechar las aguas después que sirven a las turbinas y aumentar el caudal del lago Gatún. Para entonces los administradores de la ACP no imaginaban que el campesinado que habita en la Cuenca desde hace cien años, iba a presentar una resistencia organizada y decidida. Ante esta realidad, la ACP penetró el bloque de resistencia campesina y los divide. Sin embargo, como ha trascendido por los medios, la mayoría que aún se resiste se ha fortalecido más hoy, ya que han venido ganando otros apoyos muy valiosos de sectores de la sociedad, que tradicionalmente vivían indiferentes al drama humano de la Cuenca. Por lo expuesto, sociólogos que monitorean con regularidad el comportamiento del campesinado en la Cuenca, en sus informes han opinado: "Que el síndrome que causó el desarraigo y expulsión de los bisabuelos de estos pobladores de la vieja cuenca, cuando se inició la construcción del Canal, ¡está vivo y alerta!, dispuesto a luchar por sus tierras, tradiciones y comunidades".
Si todos leyéramos con la concentración requerida el Título XIV de nuestra Constitución Nacional, el mismo que desarrolla todo lo concerniente al Canal de Panamá, encontraremos en sus artículos 309, 310, 313 y 319, la obligatoriedad que debe asumir y ejercer la ACP, de custodia y conservación de los recursos naturales y el régimen ecológico de toda la Cuenca. De donde se desprende además, que la ACP, en reciprocidad, se le concede el derecho prioritario del usufructo de la Cuenca, o sea sus aguas. Sin embargo, ni la Constitución ni la Ley 44 convierten la Cuenca en patrimonio de la ACP, por ende, tampoco se autoriza de por sí, como lo ha venido interpretando la ACP, la desvastación de los bosques para transformarlos en lagos con fines hidroeléctricos. Por otro lado, cuando la Constitución advierte en su artículo 310 en la parte que dice... "Con arreglo a las normas constitucionales y legales vigentes", está reiterando que la ANAM, Reforma Agraria, IDAAN, ETESA, etc., no pierden ni pueden renunciar, ni delegar sus responsabilidades jurisdiccionales, adquiridas previamente en sus respectivas leyes que le crearon. Esta aclaración se hace necesaria, ya que la ACP está invadiendo o rebasando funciones que corresponden a otras instituciones y hasta asumiendo tareas que sólo son competencias del Organo Ejecutivo.
Hace un mes nuestra mandataria Doña Mireya Moscoso, al clausurar un acto eminentemente político, relacionado con una propuesta y sugerencia sobre la modernización del Canal, manifestó con evidente sinceridad y convencida de que su mensaje mitigaría las preocupaciones de los 35 mil campesinos hijos de la Cuenca, así: "su gobierno garantizaba una indemnización segura y justa, a todos aquellos que resultasen afectados y perjudicados, por la ampliación del Canal". Y reiteró lo que ya se ha repetido hasta la saciedad, ¡pero ningún funcionario cumple!... "Es hora que sentemos las bases para un diálogo nacional, entre todos los panameños y que juntos encontremos la mejor alternativa para nuestro Canal, para el bien de toda la Nación". Sin embargo, 48 horas después la dirigencia campesina que había asistido al mismo acto político en la presidencia, se reunieron en Aguadulce y emitieron un comunicado al país, en contra de todo lo actuado en aquel acto, donde ellos habían sido sorprendidos por la ACP y siete políticos. Ahora bién, ¿qué representa una indemnización para estos campesinos?... De hombres autosuficientes y orgullosos de su pobreza, los que muy poco requieren de los políticos para criar sus proles en un ambiente envidiable, la indemnización los transformaría en dependientes miserables confinados en las barriadas populares y promiscuas en las periferias de las ciudades de Panamá, Colón, San Miguelito y La Chorrera, engrosando el bolsón de desocupados y manifestantes de cierres y tranques de vías, reclamando lo que consideran les pertenece, etc. En síntesis, "Sra. Presidenta, no existe indemnización que sustituya de manera permanente, la orgullosa autosuficiencia, la que equivale a la verdadera libertad y felicidad plena de estos hijos de la Cuenca".
Mientras tanto, la ACP hace esfuerzos por evitar la confrontación con otros profesionales capaces y duchos, para discutir dentro de los siguientes parámetros: A- Si tenemos aún suficiente agua en la cuenca original, tanta es que se fuga por el vertedero de la presa Gatún hacia el Atlántico, el 40% cada año y en sus años muy húmedos como el actual, tenemos que dejar fugar hasta el 70% del mismo total. Estos volúmenes impresionantes y desaprovechados desde 1914 ocurren, primero, porque el viejo diseño del Canal no cuenta con suficiente capacidad de almacenamiento, y segundo, porque hasta hoy el agua que se almacena, incluyendo la que desaprovechamos que escapa, es suficiente para que la vía interoceánica funcione eficientemente. B-Si el desperdicio de agua no admite dudas, ¿cómo justificar canalizar volúmenes adicionales de agua al gran lago Gatún, de los ríos Coclé del Norte, Indio y Caño Sucio? C-Todo lo anterior sugiere que deberíamos modernizar nuestro Canal, por fases o etapas. Siendo la inicial el perfeccionamiento u optimización del sistema original. D-Para ello, los norteaméricanos proyectaron la construcción de la represa "Trinidad" con capacidad de bombeo, la que garantizaría el almacenamiento de ese 40% o más de agua que perdemos anualmente. Esta presa que fue estudiada, calculada y diseñada por la transnacional de ingeniería "Tudor", vendría a ser físicamente casi una gemela de "Madden". E-El presupuesto, planos y diseños de esta presa, reposan en la división de ingeniería de la ACP, y de realizarse, garantizaría suficiente agua para el funcionamiento del Canal y un nuevo juego de esclusas como las actuales, (para barcos "Panamax") para los próximos cien años. F-Surge la pregunta ¿por qué razón los actuales administradores de la ACP y su Junta Directiva, miran con desdén la alternativa "Presa Trinidad? La respuesta es compuesta: Primero, porque no ofrece suficiente caída para desarrollar un proyecto hidroeléctrico, y segundo, quizás más importante que lo anterior, porque quedaría en evidencia que la sustentación para lograr del gobierno anterior la Ley 44, no es real ni legítima. En otras palabras, ¡no hay justificación para el crimen ecológico de devastar 44 mil hectáreas de bosques vírgenes; como igual, no existe la necesidad de desarraigar a los bisnietos, de los que sí fueron expulsados de la Cuenca hace cien años!.
Finalmente, si reconocemos que cien años después Panamá ha dejado de ser una mera servidumbre poblada en las riberas del Canal, lo menos que podemos exigir hoy es que el Canal se acople o integre a los planes del desarrollo nacional. De ser esto así, más que retórica política y si la ACP mantiene su interés en proyectos hidroeléctricos, sería conveniente sugerirle a su Junta Directiva, unan esfuerzos de inversión con la empresa privada, con miras al "Plan de Expansión del Sistema de Generación Eléctrica 1999-2015", el que supervisa y adjudica ETESA. En este plan encontramos varios proyectos por desarrollar, cuyas aguas de ser necesario podrían canalizarse hacia el lago Gatún, sin despojar del derecho a la vida de 35 mil campesinos, ni amputarle a la capital su pulmón boscoso de 44 mil hectáreas.
Si todos leyéramos con la concentración requerida el Título XIV de nuestra Constitución Nacional, el mismo que desarrolla todo lo concerniente al Canal de Panamá, encontraremos en sus artículos 309, 310, 313 y 319, la obligatoriedad que debe asumir y ejercer la ACP, de custodia y conservación de los recursos naturales y el régimen ecológico de toda la Cuenca. De donde se desprende además, que la ACP, en reciprocidad, se le concede el derecho prioritario del usufructo de la Cuenca, o sea sus aguas. Sin embargo, ni la Constitución ni la Ley 44 convierten la Cuenca en patrimonio de la ACP, por ende, tampoco se autoriza de por sí, como lo ha venido interpretando la ACP, la desvastación de los bosques para transformarlos en lagos con fines hidroeléctricos. Por otro lado, cuando la Constitución advierte en su artículo 310 en la parte que dice... "Con arreglo a las normas constitucionales y legales vigentes", está reiterando que la ANAM, Reforma Agraria, IDAAN, ETESA, etc., no pierden ni pueden renunciar, ni delegar sus responsabilidades jurisdiccionales, adquiridas previamente en sus respectivas leyes que le crearon. Esta aclaración se hace necesaria, ya que la ACP está invadiendo o rebasando funciones que corresponden a otras instituciones y hasta asumiendo tareas que sólo son competencias del Organo Ejecutivo.
Hace un mes nuestra mandataria Doña Mireya Moscoso, al clausurar un acto eminentemente político, relacionado con una propuesta y sugerencia sobre la modernización del Canal, manifestó con evidente sinceridad y convencida de que su mensaje mitigaría las preocupaciones de los 35 mil campesinos hijos de la Cuenca, así: "su gobierno garantizaba una indemnización segura y justa, a todos aquellos que resultasen afectados y perjudicados, por la ampliación del Canal". Y reiteró lo que ya se ha repetido hasta la saciedad, ¡pero ningún funcionario cumple!... "Es hora que sentemos las bases para un diálogo nacional, entre todos los panameños y que juntos encontremos la mejor alternativa para nuestro Canal, para el bien de toda la Nación". Sin embargo, 48 horas después la dirigencia campesina que había asistido al mismo acto político en la presidencia, se reunieron en Aguadulce y emitieron un comunicado al país, en contra de todo lo actuado en aquel acto, donde ellos habían sido sorprendidos por la ACP y siete políticos. Ahora bién, ¿qué representa una indemnización para estos campesinos?... De hombres autosuficientes y orgullosos de su pobreza, los que muy poco requieren de los políticos para criar sus proles en un ambiente envidiable, la indemnización los transformaría en dependientes miserables confinados en las barriadas populares y promiscuas en las periferias de las ciudades de Panamá, Colón, San Miguelito y La Chorrera, engrosando el bolsón de desocupados y manifestantes de cierres y tranques de vías, reclamando lo que consideran les pertenece, etc. En síntesis, "Sra. Presidenta, no existe indemnización que sustituya de manera permanente, la orgullosa autosuficiencia, la que equivale a la verdadera libertad y felicidad plena de estos hijos de la Cuenca".
Mientras tanto, la ACP hace esfuerzos por evitar la confrontación con otros profesionales capaces y duchos, para discutir dentro de los siguientes parámetros: A- Si tenemos aún suficiente agua en la cuenca original, tanta es que se fuga por el vertedero de la presa Gatún hacia el Atlántico, el 40% cada año y en sus años muy húmedos como el actual, tenemos que dejar fugar hasta el 70% del mismo total. Estos volúmenes impresionantes y desaprovechados desde 1914 ocurren, primero, porque el viejo diseño del Canal no cuenta con suficiente capacidad de almacenamiento, y segundo, porque hasta hoy el agua que se almacena, incluyendo la que desaprovechamos que escapa, es suficiente para que la vía interoceánica funcione eficientemente. B-Si el desperdicio de agua no admite dudas, ¿cómo justificar canalizar volúmenes adicionales de agua al gran lago Gatún, de los ríos Coclé del Norte, Indio y Caño Sucio? C-Todo lo anterior sugiere que deberíamos modernizar nuestro Canal, por fases o etapas. Siendo la inicial el perfeccionamiento u optimización del sistema original. D-Para ello, los norteaméricanos proyectaron la construcción de la represa "Trinidad" con capacidad de bombeo, la que garantizaría el almacenamiento de ese 40% o más de agua que perdemos anualmente. Esta presa que fue estudiada, calculada y diseñada por la transnacional de ingeniería "Tudor", vendría a ser físicamente casi una gemela de "Madden". E-El presupuesto, planos y diseños de esta presa, reposan en la división de ingeniería de la ACP, y de realizarse, garantizaría suficiente agua para el funcionamiento del Canal y un nuevo juego de esclusas como las actuales, (para barcos "Panamax") para los próximos cien años. F-Surge la pregunta ¿por qué razón los actuales administradores de la ACP y su Junta Directiva, miran con desdén la alternativa "Presa Trinidad? La respuesta es compuesta: Primero, porque no ofrece suficiente caída para desarrollar un proyecto hidroeléctrico, y segundo, quizás más importante que lo anterior, porque quedaría en evidencia que la sustentación para lograr del gobierno anterior la Ley 44, no es real ni legítima. En otras palabras, ¡no hay justificación para el crimen ecológico de devastar 44 mil hectáreas de bosques vírgenes; como igual, no existe la necesidad de desarraigar a los bisnietos, de los que sí fueron expulsados de la Cuenca hace cien años!.
Finalmente, si reconocemos que cien años después Panamá ha dejado de ser una mera servidumbre poblada en las riberas del Canal, lo menos que podemos exigir hoy es que el Canal se acople o integre a los planes del desarrollo nacional. De ser esto así, más que retórica política y si la ACP mantiene su interés en proyectos hidroeléctricos, sería conveniente sugerirle a su Junta Directiva, unan esfuerzos de inversión con la empresa privada, con miras al "Plan de Expansión del Sistema de Generación Eléctrica 1999-2015", el que supervisa y adjudica ETESA. En este plan encontramos varios proyectos por desarrollar, cuyas aguas de ser necesario podrían canalizarse hacia el lago Gatún, sin despojar del derecho a la vida de 35 mil campesinos, ni amputarle a la capital su pulmón boscoso de 44 mil hectáreas.