Los inscritos: ¿se esfumaron?
El Partido Panameñista, después de gastar entre 5 y 10 millones en propaganda y movilización durante seis meses, en los que 3,000 candidatos, "motivaron" a sus copartidarios, se dice, logró una participación del 60%.
El pasado 27 de julio, otro partido "de oposición", Unión Patriótica, surgido de la unión Solidaridad y el Liberal Nacional, sólo consiguió la participación del 13,000 de sus inscritos. Justificaron tan paupérrima participación en que como no escogían candidato propio (apoyan a CD), sus adherentes se "desmotivaron". La explicación, pobre consuelo y excusa para la exportación, debe, y no es para menos, haber privado del sueño a los dirigentes de UP.
El pasado 3 de agosto, tocó el turno a Cambio Democrático. Por ser carrera de un solo caballo, su resultado era obvio: el señor Martinelli fue ungido por sus correligionarios, pues para eso es el dueño de su partido. El ejercicio interno de CD, buscaba dar a su candidatura apariencia de "escogimiento democrático"; pero, aunque el ungido y varios miles de candidatos a diputados, alcaldes, concejales y representantes, se gastaron varios millones en costosas propagandas y en movilización para demostrar fuerza electoral, al igual que a UP, el tiro les salió por la culata.
Según las últimas cifras del Tribunal Electoral, CD tiene 130,000 inscritos; pero como ocurrió en las primarias de UP, la participación fue muy pobre. Los malabares justificativos no cambiarán la verdad, comprobada por los hechos, de que las cifras de inscritos son solo números en un papel y de que, hasta ahora, los partidos de la oposición, tienen una muy pobre capacidad de convocatoria.
Todavía faltan el PRD y Molirena. Este último, por no poder ni soñar con una candidatura propia, tal vez, opte, "astutamente", por no celebrar primarias para ocultar su patética debilidad.
A los "aliados" del PRD: El partido Popular, que de tal solo tiene el nombre, y el partido Liberal, si se les ocurriera celebrar primarias, harían un histórico ridículo. Juntos, apenas llegan a la mitad de un partido.
Su máxima aspiración es ponerse a la cola del PRD; no pueden aspirar a más.
Si los arnulfistas gastaron cantidades escandalosas para sus primarias, el partido oficial los quintuplica, holgadamente. ¿Cuántos de sus miembros acudirán a los comicios internos del 7 de septiembre, próximo? Mi vaticinio es que rondará el 40%.
Al final de las cuentas, resultará que todos los partidos, los de gobierno y los de la llamada oposición, después de toda la alharaca que han montado y de los muchos, pero muchos millones gastados, del 1,300.000 inscritos que afirman tener, si acaso, en el mejor de los casos, solo movilizaron un 30 ó 35 % de ellos. En otras palabras, que no son tan fieros cómo ellos se pintan.
La moraleja de este relato es que si los partidos que participarán en las próximas elecciones, apenas logran movilizar para sus primarias al 30 ó el 35 % de sus inscritos, es porque sus dirigencias, con o sin candidaturas presidenciales de por medio, han perdido credibilidad y carecen de atractivo hasta para la que se supone es su clientela electoral cautiva. Y si eso ocurre con sus miembros inscritos, es más que evidente que a los otros electores, el otro 1,300.000 que no pertenecemos a esos partidos, los actuales candidatos nos motivan mucho menos.