Los jóvenes y la Palabra de Dios
(II Parte)
El Señor te envía hoy un mensaje fuerte a través de Jesús, quien te dice: "Muchacho, Yo te amo, di la vida por ti, derramé mi sangre por ti en la cruz. Tú vales mucho, no quiero que perezcas cayendo en pecado. Yo te amo y quiero lo mejor para ti. ¡Ven conmigo! ¡Sígueme!".
Dios te ha elegido y te ha llamado. Escucha Su llamado y acude a formar parte del gran ejército de Cristo, libertador de la juventud de este mundo. Jesús quiere que tú seas Su testigo para luchar contra las tinieblas, el pecado y la maldad. Sé testigo de Cristo en tu ambiente: tu familia, tu grupo juvenil, tu trabajo, la universidad o el colegio. Cristo quiere que seas testigo de Su Reino. No lo defraudes ni lo hagas llorar como lloró ante las murallas de Jerusalén. Cristo te ama; síguelo. Con Cristo tú podrás vencer cualquier situación difícil que se te presente en la vida. Con Cristo se puede vencer, porque con Él todo es posible.
Hoy quiero decirte que sí hay solución a tu problema. En la vida todo tiene solución si nos encontramos con el Señor. Cuando uno se siente nuevo en el Espíritu, comienza a experimentar la fuerza del poder de Dios en el corazón y reconoce que es el primero en la vida. Se adquiere un nuevo estilo de vida, se trabaja con más responsabilidad, se estudia con ahínco, se ama más a los semejantes, se contempla con más profundidad la belleza de la naturaleza y el triunfo es seguro. Comienza ahora mismo. Por la gracia de Dios, tú puedes despojarte de esa enfermedad de la adicción a la droga o el alcohol. Habrá momentos de desaliento y desilusión, pero si confías en Jesucristo tendrás éxito. Estás a tiempo, puedes cambiar y dejar atrás todo lo malo con el poder y la fuerza de Dios, porque con ÉL... ¡Tú eres INVENCIBLE!