Los magister aspiramos a ser rectores
Con estupor he leído y escuchado algunos argumentos esgrimidos sobre el requisito indispensable para ser Rector de la Universidad de Panamá. Según los mismos, los aspirantes a Rector deberán poseer el título de Doctor juicio que, lamentablemente, no comparto, debido a que no debemos circunscribirnos sólo a los títulos académicos, sino que también el que ocupe esa posición deberá poseer otros requisitos, tales como: la excelencia académica, la capacidad de trabajar en equipo, ser equilibrado y con una mentalidad abierta al cambio.
Pareciera que con este planteamiento el título honraría al doctor y no el doctor al título. Sin embargo, cabe preguntarse, ¿cuántos malos doctores hay? y, sin embargo, ¿cuántos especialistas son buenísimos y no doctores, sino con estudios de posgrado y magister?.
Si esta reglamentación llegare a tomarse en cuenta, quiénes serían los rectores: sólo aquellos que posean el título de doctor, aun si no tienen el estado emocional ni académico para serlo, lo que daría, además, lugar para la aparición de una nueva casta privilegiada.
Sé que aunque no sea el mismo caso, también viene al tapete; pero es que no comprendo cómo puede aducirse algo tan maquiavélico si tenemos el caso de nuestra Presidenta de la República, que está llevando a cabo una labor titánica en este país y, por no tener un título universitario, ¿nunca hubiera podido llegar al solio presidencial, algún día?
Si es así, también se debiera cambiar la Ley Electoral y debiera aprobarse que para ser Legislador hay que ostentar, por lo menos, un título de Licenciado o algunos cursos de Derecho; para ser Ministerio de Educación, esa persona que rige los destinos educativos de este país debiera ser también Doctor en Educación; para ser Contralor, Economista; para ser Ministro de Economía y Finanzas, doctor en Economía; y para se Presidente de la Asamblea, Doctor en Leyes; y lo más importante, para ser Presidente de la República, Doctor de doctores en todas las especialidades.
Realmente nunca pensé que se pudiera discriminar así a los especialistas que ostentamos otros títulos académicos de posgrado que con tanto sacrificio hemos logrado obtener, entonces, ¿los mismos no sirven?, ¿nunca podría ser Rectora de la Universidad, inclusive si reúno todos los requisitos? Creo, que no es sólo injusto, sino también discriminatorio, contra la inteligencia y el saber.
Cuántos buenos docentes no son doctores y sin embargo son expertos en la materia, ya que hay doctores y "doctores"; sin embargo, hay magister que han estudiado dos y tres años para obtener el título y con mucha honra, además tienen una gran capacidad académica para dirigir los destinos de la Universidad ¿Cómo alcanzar ese grado académico si la Universidad no lo da? Realmente esa es la solución al problema.
Lo que sí considero es que el Rector de la Universidad debe reunir los siguientes requisitos: Tener título de posgrado, tener una trayectoria académica intachable, haber escrito, por lo menos, dos libros, haber publicado artículos en revistas nacionales e internacionales, tener, a su haber, investigaciones que beneficien a la comunidad, haber dictado charlas, conferencias en foros nacionales, tener equilibrio emocional.
Para concluir, como magister considero que esto no debe ser impedimento para llegar a ser Rector de nuestra Primera Casa de Estudios, debe tomar en cuenta lo mencionado con anterioridad. Realmente espero que este artículo de la Ley sea reconsiderado por la Comisión de Educación por lo discriminativo.
Pareciera que con este planteamiento el título honraría al doctor y no el doctor al título. Sin embargo, cabe preguntarse, ¿cuántos malos doctores hay? y, sin embargo, ¿cuántos especialistas son buenísimos y no doctores, sino con estudios de posgrado y magister?.
Si esta reglamentación llegare a tomarse en cuenta, quiénes serían los rectores: sólo aquellos que posean el título de doctor, aun si no tienen el estado emocional ni académico para serlo, lo que daría, además, lugar para la aparición de una nueva casta privilegiada.
Sé que aunque no sea el mismo caso, también viene al tapete; pero es que no comprendo cómo puede aducirse algo tan maquiavélico si tenemos el caso de nuestra Presidenta de la República, que está llevando a cabo una labor titánica en este país y, por no tener un título universitario, ¿nunca hubiera podido llegar al solio presidencial, algún día?
Si es así, también se debiera cambiar la Ley Electoral y debiera aprobarse que para ser Legislador hay que ostentar, por lo menos, un título de Licenciado o algunos cursos de Derecho; para ser Ministerio de Educación, esa persona que rige los destinos educativos de este país debiera ser también Doctor en Educación; para ser Contralor, Economista; para ser Ministro de Economía y Finanzas, doctor en Economía; y para se Presidente de la Asamblea, Doctor en Leyes; y lo más importante, para ser Presidente de la República, Doctor de doctores en todas las especialidades.
Realmente nunca pensé que se pudiera discriminar así a los especialistas que ostentamos otros títulos académicos de posgrado que con tanto sacrificio hemos logrado obtener, entonces, ¿los mismos no sirven?, ¿nunca podría ser Rectora de la Universidad, inclusive si reúno todos los requisitos? Creo, que no es sólo injusto, sino también discriminatorio, contra la inteligencia y el saber.
Cuántos buenos docentes no son doctores y sin embargo son expertos en la materia, ya que hay doctores y "doctores"; sin embargo, hay magister que han estudiado dos y tres años para obtener el título y con mucha honra, además tienen una gran capacidad académica para dirigir los destinos de la Universidad ¿Cómo alcanzar ese grado académico si la Universidad no lo da? Realmente esa es la solución al problema.
Lo que sí considero es que el Rector de la Universidad debe reunir los siguientes requisitos: Tener título de posgrado, tener una trayectoria académica intachable, haber escrito, por lo menos, dos libros, haber publicado artículos en revistas nacionales e internacionales, tener, a su haber, investigaciones que beneficien a la comunidad, haber dictado charlas, conferencias en foros nacionales, tener equilibrio emocional.
Para concluir, como magister considero que esto no debe ser impedimento para llegar a ser Rector de nuestra Primera Casa de Estudios, debe tomar en cuenta lo mencionado con anterioridad. Realmente espero que este artículo de la Ley sea reconsiderado por la Comisión de Educación por lo discriminativo.