default

Los mismos pecados del gobierno anterior


El gobierno de Pérez Balladares se caracterizó por destruir todo lo grande que Torrijos hizo en bien de la patria, y especialmente, de los más humildes. Pérez Balladares nos entregó en las fauces del capitalismo insaciable que no descansa ni de día ni de noche en absorber nuestras escuálidas economías.
Es notoria la falta de circulante. Nadie compra nada; por más baratillo que anuncien, los almacenes parecen cementerios. Esto no ha pasado en mucho tiempo. El pueblo está dejando hasta de comer para pagar el teléfono y la luz. Hasta 1996, se pagaba en teléfono unos 11 balboas, hoy 36 balboas, y el que pagaba 36 balboas ahora paga 60, y así sucesivamente.
Miren bien dónde nos están empujando los coimeros, los que rabiosamente apoyan las privatizaciones y la globalización. La Unión Europea está engullendo al tercer mundo, y su presa codiciada son los Estados Unidos.
Si los pueblos se arman y se van a las montañas, para desde allí bajar haciendo la revolución, no digan que son comunistas ni que son criminales. Los poderosos, la oligarquía y los jueces venales son el caldo de cultivo para los resentimientos sociales.
El INTEL y el IRHE fueron empresas de excelente calidad, no tenían nada que pedir a la tan cacareada tecnología inglesa y española. Al contrario, los servicios de estas empresas extranjeras son pésimos, con la agravante que nos han triplicado el costo. El pueblo no soporta pagar estos servicios a estos imperios que actúan en América como si fueran soberanos.
Yo me permití darle un buen consejo a la presidenta Mireya Moscoso, cuando fue electa presidenta: Que le devuelva a los ingleses y españoles lo que se pagó por esas empresas privatizadas. Así, el Estado recibiría 489 millones contra los míseros 33 millones 200 mil balboas que recibe actualmente por intereses del Fondo Fiduciario.
Pérez Balladares cometió el grave error de dejar en bancos europeos los 642 millones, ganando solamente un 5%. Estos son delitos contra la patria.
Nadie protesta por tantos atropellos que sufre Panamá. ¿Acaso no hay una ley que prohíbe ponerle nombres en idioma extranjero a empresas dentro del territorio nacional?. ¡Cómo vamos perdiendo identidad y soberanía!. La patria está herida, nuestro idioma insultado. Nuestro idioma es el español, el más bello del mundo, con el que se puede enamorar de mil maneras.
Los que hoy son gobierno se opusieron vigorosamente a que Pérez Balladares usara los Fondos Fiduciarios; ahora, se están gastando no sólo el Fondo Fiduciario, sino que quieren vender lo poco que queda del INTEL y del IRHE.
(Ahora que el PRD domina la Asamblea Legislativa, por qué no se le devuelve su legítimo nombre al Aeropuerto de Tocumen: Omar Torrijos Herrera). Panameño, ama tu patria como a tu madre y serás feliz.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América