Los modelos de nuestros jóvenes
Y después nos preguntamos por qué nuestra juventud está tan descarriada, por qué tanta violencia, por qué tanta homosexualidad y lesbianismo. Como diría mi querida madre, "con tantas aberraciones, pareciera que el mundo se estuviera acabando."
En las últimas semanas, un obispo logró la aprobación de la iglesia episcopal para casarse con su novio; Sharon Stone se besa con otra mujer por 40 mil balboas; y para cerrar con broche de oro, Madonna le da un beso de lengua a Cristina Aguilera y Britney Spears.
Todo lo anterior lo hemos visto en vivo y a todo color a través de los medios de comunicación social, a los que tienen acceso nuestros hijos, sobrinos y nietos, sin ningún tipo de restricción. En la entrega de los premios de música MTV, quién iba a pensar que Madonna besaría en la boca a sus dos principales rivales artísticas, pero así ocurrió.
Lo peor de todo es que son escenas que, de tanto repetirse, pueden ser aceptadas y adoptadas como normales por nuestros jóvenes, hasta convertirse en el último grito de la moda, porque lo hacen las grandes estrellas, precisamente los ídolos de una juventud ávida de buenos líderes, que imita lo que hacen los famosos sin importar las consecuencias. Ello lo vemos a diario en su forma de vestir, en el corte de cabello, los aretes, ya no sólo en las orejas; en fin, son copias de cantantes, actores y hasta deportistas.
Porqué si ellos toman tal o cual refresco, ése tenemos que tomar; si utilizan esta marca, ésa tenemos comprar. Entonces, si observan hombres con hombres y mujeres con mujeres besándose, ¿quién nos asegura que no harán lo mismo?
Después nos preguntamos por qué nuestra juventud está tan descarriada, por qué tanta violencia, por qué tanta homosexualidad y lesbianismo. Todavía no hemos conocido algún estudio o estadística sobre esta epidemia, pero basta con salir a la calle y contar la cantidad de jóvenes con este tipo de inclinaciones.
Imagínese hasta dónde penetran estas influencias foráneas, que ya una organización gay en Panamá presenta un anteproyecto de ley ante la Asamblea Legislativa para que se les permita el matrimonio.
La ironía en todo esto es que la susodicha organización se denomina Asociación Hombres y Mujeres "Nuevos" de Panamá. En nuestro país existen leyes que prohíben libar licor o fumar un cigarrillo a través de los medios televisivos; esto nos parece perfecto, aunque se cumpla solamente a medias.
Unicamente esperamos que la propuesta de los gays no encuentre aliados en el Organo Legislativo, porque sin una ley andan como locas, no quiero ni saber cuántas plumas más saldrán a relucir si legalizan el matrimonio entre personas de un mismo sexo. Ante esta realidad, qué nos queda a los padres de familia, sino seguir siendo los guardametas de nuestros hijos ante los medios de comunicación y ante la conducta de quienes les importa poco o no se imaginan que millones de jóvenes en el mundo los observan para seguir sus pasos y su ejemplo.
Y si por sus obligaciones laborales no ha podido evitar que sus hijos hayan visto las imágenes de Madonna besando a Aguilera y a Spears, vaya preparándose para la respuesta que tiene que darle cuando le pregunten, si ella o él también puede besar a sus amiguitas o amiguitos en la boca. Cuidemos a nuestros hijos de estas malas influencias, porque Dios sólo creó dos sexos, no tres.
En las últimas semanas, un obispo logró la aprobación de la iglesia episcopal para casarse con su novio; Sharon Stone se besa con otra mujer por 40 mil balboas; y para cerrar con broche de oro, Madonna le da un beso de lengua a Cristina Aguilera y Britney Spears.
Todo lo anterior lo hemos visto en vivo y a todo color a través de los medios de comunicación social, a los que tienen acceso nuestros hijos, sobrinos y nietos, sin ningún tipo de restricción. En la entrega de los premios de música MTV, quién iba a pensar que Madonna besaría en la boca a sus dos principales rivales artísticas, pero así ocurrió.
Lo peor de todo es que son escenas que, de tanto repetirse, pueden ser aceptadas y adoptadas como normales por nuestros jóvenes, hasta convertirse en el último grito de la moda, porque lo hacen las grandes estrellas, precisamente los ídolos de una juventud ávida de buenos líderes, que imita lo que hacen los famosos sin importar las consecuencias. Ello lo vemos a diario en su forma de vestir, en el corte de cabello, los aretes, ya no sólo en las orejas; en fin, son copias de cantantes, actores y hasta deportistas.
Porqué si ellos toman tal o cual refresco, ése tenemos que tomar; si utilizan esta marca, ésa tenemos comprar. Entonces, si observan hombres con hombres y mujeres con mujeres besándose, ¿quién nos asegura que no harán lo mismo?
Después nos preguntamos por qué nuestra juventud está tan descarriada, por qué tanta violencia, por qué tanta homosexualidad y lesbianismo. Todavía no hemos conocido algún estudio o estadística sobre esta epidemia, pero basta con salir a la calle y contar la cantidad de jóvenes con este tipo de inclinaciones.
Imagínese hasta dónde penetran estas influencias foráneas, que ya una organización gay en Panamá presenta un anteproyecto de ley ante la Asamblea Legislativa para que se les permita el matrimonio.
La ironía en todo esto es que la susodicha organización se denomina Asociación Hombres y Mujeres "Nuevos" de Panamá. En nuestro país existen leyes que prohíben libar licor o fumar un cigarrillo a través de los medios televisivos; esto nos parece perfecto, aunque se cumpla solamente a medias.
Unicamente esperamos que la propuesta de los gays no encuentre aliados en el Organo Legislativo, porque sin una ley andan como locas, no quiero ni saber cuántas plumas más saldrán a relucir si legalizan el matrimonio entre personas de un mismo sexo. Ante esta realidad, qué nos queda a los padres de familia, sino seguir siendo los guardametas de nuestros hijos ante los medios de comunicación y ante la conducta de quienes les importa poco o no se imaginan que millones de jóvenes en el mundo los observan para seguir sus pasos y su ejemplo.
Y si por sus obligaciones laborales no ha podido evitar que sus hijos hayan visto las imágenes de Madonna besando a Aguilera y a Spears, vaya preparándose para la respuesta que tiene que darle cuando le pregunten, si ella o él también puede besar a sus amiguitas o amiguitos en la boca. Cuidemos a nuestros hijos de estas malas influencias, porque Dios sólo creó dos sexos, no tres.