Los modelos físicos o hidráulicos
He señalado las abrumadoras ventajas que tendría para la navegación mundial y para nuestro desarrollo armónico nacional el Canal a Nivel con Ensenadas. El Administrador del Canal me invitó a dar una presentación sobre mi propuesta ante la Oficina de Proyectos de Capacidad del Canal y otros funcionarios de la Comisión, con exclusión de los miembros de la Junta Directiva.
He reiterado la necesidad de integrar un excelso núcleo de profesionales de superior idoneidad para preparar los modelos físicos o hidráulicos de los elementos conflictivos de las principales alternativas al Canal de Panamá.
Las aseveraciones de la Comisión Tripartita para los Estudios de las Alternativas al Canal de Panamá en cuanto a las velocidades de corrientes de mareas y su propagación serían contrapuestas a las mías en los modelos a escala reducida. En mi opúsculo "Los Modelos Físicos o Hidraúlicos y el Canal a Nivel con Ensenadas" explico los principios e indicó las áreas donde podrían realizarse los modelos.
En la década pasada se han realizado varios proyectos súper billonarios de interés universal: - "El Chunnel", a través del Canal de la Mancha entre Francia e Inglaterra. Costo, quince billones. El Aeropuerto Internacional de Kansai, en la bahía de Osaka, Japón, con un relleno marino de superficie igual al de la ciudad de Colón. Costo, quince billones de dólares. El Puerto y Aeropuerto Internacional de Hong Kong en un relleno de mil hectáreas. Costo, veinte billones de dólares.
En ninguno de esos magno proyectos era conveniente realizar modelos anticipados. Pero en el caso de nuestro futuro Canal, es preciso efectuar los modelos operativos que corroborarían sus ventajas. ¿Por qué los gobiernos sucesivos han tejido un velo de incomprensión ante los requerimientos de la ciencia y la experimentación? ¿Podemos alegremente echar por la borda las únicas promisorias ofertas que se nos presentan?
Si se hubiera celebrado un referéndum cuando se proclamó la alternativa panameña, el consenso popular hubiera respondido: ¡Sí! Hace dos años, una pléyade de profesionales panameños de la mayor notoriedad expuso en un extenso documento que debería celebrarse un referéndum popular para aprobar el Plan Maestro de la Comisión del Canal. El pueblo hubiera respondido: ¡Sí! ¿Si se pidiera un referéndum para que el pueblo apoyare el estudio científico y experimental de los modelos que habrían de dictaminar la bondad o fallas de las asombrosas propuestas canaleras, creen ustedes que el consenso popular fuera: ¡Sí!? Sería una locura pensar que fuera de otra manera. Pues, entonces, realicemos primero los modelos y mostremos al pueblo dónde está la verdad y dónde el interés nacional. ¡Esto es lo que convencerá!
He reiterado la necesidad de integrar un excelso núcleo de profesionales de superior idoneidad para preparar los modelos físicos o hidráulicos de los elementos conflictivos de las principales alternativas al Canal de Panamá.
Las aseveraciones de la Comisión Tripartita para los Estudios de las Alternativas al Canal de Panamá en cuanto a las velocidades de corrientes de mareas y su propagación serían contrapuestas a las mías en los modelos a escala reducida. En mi opúsculo "Los Modelos Físicos o Hidraúlicos y el Canal a Nivel con Ensenadas" explico los principios e indicó las áreas donde podrían realizarse los modelos.
En la década pasada se han realizado varios proyectos súper billonarios de interés universal: - "El Chunnel", a través del Canal de la Mancha entre Francia e Inglaterra. Costo, quince billones. El Aeropuerto Internacional de Kansai, en la bahía de Osaka, Japón, con un relleno marino de superficie igual al de la ciudad de Colón. Costo, quince billones de dólares. El Puerto y Aeropuerto Internacional de Hong Kong en un relleno de mil hectáreas. Costo, veinte billones de dólares.
En ninguno de esos magno proyectos era conveniente realizar modelos anticipados. Pero en el caso de nuestro futuro Canal, es preciso efectuar los modelos operativos que corroborarían sus ventajas. ¿Por qué los gobiernos sucesivos han tejido un velo de incomprensión ante los requerimientos de la ciencia y la experimentación? ¿Podemos alegremente echar por la borda las únicas promisorias ofertas que se nos presentan?
Si se hubiera celebrado un referéndum cuando se proclamó la alternativa panameña, el consenso popular hubiera respondido: ¡Sí! Hace dos años, una pléyade de profesionales panameños de la mayor notoriedad expuso en un extenso documento que debería celebrarse un referéndum popular para aprobar el Plan Maestro de la Comisión del Canal. El pueblo hubiera respondido: ¡Sí! ¿Si se pidiera un referéndum para que el pueblo apoyare el estudio científico y experimental de los modelos que habrían de dictaminar la bondad o fallas de las asombrosas propuestas canaleras, creen ustedes que el consenso popular fuera: ¡Sí!? Sería una locura pensar que fuera de otra manera. Pues, entonces, realicemos primero los modelos y mostremos al pueblo dónde está la verdad y dónde el interés nacional. ¡Esto es lo que convencerá!