Los mosaicos de poder
Se encuentran en todos los países del mundo: responden a los intereses de los hijos menos favorecidos por la Diosa de la Fortuna. Descansan sobre las espaldas de aquéllos más avanzados, más maduros y con mayor dominio de los conocimientos técnicos, contables y administrativos. Surgen de las entrañas de cada país; en las grandes urbes, en los suburbios de la ciudad y en todos los barrios marginales. Estos son los pequeños mosaicos de poder. En nuestro medio las conocemos como las micro y pequeñas empresas.
En todos los países del mundo estas organizaciones empresariales son un soporte al Producto Interno Bruto (la producción que el país genera); asumen una cantidad importante de la mano de obra desempleda y son responsables, de la creación de productos, bienes o servicios en el espacio socio-económico en el cual actúan.
En Panamá por décadas los pequeños mosaicos de poder han venido creciendo y existen razones suficientes para que técnicos y profesionales y aún aquéllos que no tienen ninguna formación académica, se aventuren a emprender estos negocios. Para ellos sólo tienen como base, los deseos de superación, sus conocimientos y experiencias que bien aplican en sus pequeños mosaicos de poder. En un estudio realizado por mi persona sobre la proliferación de los pequeños negocios en los distritos de Panamá y San Miguelito, se contaron en más de cinco, las razones, por las cuales los connacionales se atrevían a la creación de nuevas y pequeñas empresas en sus regiones.
ESTAS RAZONES LAS REPRODUCIMOS A CONTINUACION:
Tenían suficiente confianza en las experiencias adquiridas en sus oficios anteriores.
Estaban buscando una mejor remuneración.
Querían trabajar de manera independiente.
Debido a deseos de superación.
Para implementar experiencias adquiridas y explotar el oficio aprendido.
Por quedarse sin trabajo.
Algunos desde la niñez gustaban de ese oficio.
En este estudio se observó que la mayoría de los empresarios eran jóvenes, (42 años de promedio) y que la mayoría había tenido la oportunidad de aprender estos oficios en sus colegios. Destacaron en su participación escuelas como Artes y Oficios "Melchor Lasso de la Vega", Escuela Profesional "Isabel Herrera Obaldía", el Instituto Técnico Don Bosco, el Instituto Comercial Panamá y la Universidad Tecnológica y otros centros educativos no menos importantes.
Es de destacar que en la mayoría de las micro y pequeñas empresas laboran personas que tienen un nivel de perestesco con el jefe de la organización. En razón, los hijos del jefe, su esposa, los primos y sobrinos y otros parientes, por lo cual otros autores han ponderado la importancia social de este hecho, en donde no hay lugar al nepotismo, donde la empresa funciona gracias a la autoridad de su máximo gobernante y en donde este es el mejor conocedor de las virtudes, flaquezas o debilidades de cada uno de los miembros de la familia. Este hecho depara una mayor lucidez al momento de tomar las decisiones más importantes de tipo técnico, administrativa y financieras.
Estas organizaciones en si son el futuro de muchos países. Claro que mientras estemos cultivando los antivalores como la avaricia, el egoísmo, la indiferencia y la bribonada, las mismas encontrarán serios obstáculos en emerger o salir del estado en que las tienen sumidos nuestros voceros más importantes.
Es obvio también que los empresarios ya más duchos en las empresas de mayor envergadura las pueden ver como peligrosas a sus intereses. Mas debe decirse: ¿la explotación de nuevos negocios, es un patrimonio exclusivo de unos cuantos?
Con mucho me atrevería a aseverar que el actual sistema educativo debe preparar jóvenes con iniciativa, voluntad y conocimientos para que ellos mismos sean los creadores de sus propios negocios, industrias y las pequeñas explotaciones porcinas, vacunas y caprinas en el campo y de todo cuanto Dios creó en esta tan favorecida como amada tierra interiorana. De paso con ello estamos suprimiendo, en parte, a una masa empobrecida de asalariados, el otro problema, de la gran desproporción en la distribución de los ingresos que todos generamos y problemas como los distantes puestos de trabajo, etc., etc. La forma en que esto se puede lograr está relacionada con las finanzas, la supervisión y fiscalización del crédito, las tasas de interés, etc. Esta estrategia hacia los mosaicos de poder, ya se ha desarrollado en otras latitudes con éxitos relativamente impresionantes. Cabe pensar entonces, si sinceramente estamos en capacidad de visualizar las oportunidades a futuro de los mosaicos de poder, de frente a nuestra propia indiferencia e intereses partidarios y de grupos.
En todos los países del mundo estas organizaciones empresariales son un soporte al Producto Interno Bruto (la producción que el país genera); asumen una cantidad importante de la mano de obra desempleda y son responsables, de la creación de productos, bienes o servicios en el espacio socio-económico en el cual actúan.
En Panamá por décadas los pequeños mosaicos de poder han venido creciendo y existen razones suficientes para que técnicos y profesionales y aún aquéllos que no tienen ninguna formación académica, se aventuren a emprender estos negocios. Para ellos sólo tienen como base, los deseos de superación, sus conocimientos y experiencias que bien aplican en sus pequeños mosaicos de poder. En un estudio realizado por mi persona sobre la proliferación de los pequeños negocios en los distritos de Panamá y San Miguelito, se contaron en más de cinco, las razones, por las cuales los connacionales se atrevían a la creación de nuevas y pequeñas empresas en sus regiones.
ESTAS RAZONES LAS REPRODUCIMOS A CONTINUACION:
Tenían suficiente confianza en las experiencias adquiridas en sus oficios anteriores.
Estaban buscando una mejor remuneración.
Querían trabajar de manera independiente.
Debido a deseos de superación.
Para implementar experiencias adquiridas y explotar el oficio aprendido.
Por quedarse sin trabajo.
Algunos desde la niñez gustaban de ese oficio.
En este estudio se observó que la mayoría de los empresarios eran jóvenes, (42 años de promedio) y que la mayoría había tenido la oportunidad de aprender estos oficios en sus colegios. Destacaron en su participación escuelas como Artes y Oficios "Melchor Lasso de la Vega", Escuela Profesional "Isabel Herrera Obaldía", el Instituto Técnico Don Bosco, el Instituto Comercial Panamá y la Universidad Tecnológica y otros centros educativos no menos importantes.
Es de destacar que en la mayoría de las micro y pequeñas empresas laboran personas que tienen un nivel de perestesco con el jefe de la organización. En razón, los hijos del jefe, su esposa, los primos y sobrinos y otros parientes, por lo cual otros autores han ponderado la importancia social de este hecho, en donde no hay lugar al nepotismo, donde la empresa funciona gracias a la autoridad de su máximo gobernante y en donde este es el mejor conocedor de las virtudes, flaquezas o debilidades de cada uno de los miembros de la familia. Este hecho depara una mayor lucidez al momento de tomar las decisiones más importantes de tipo técnico, administrativa y financieras.
Estas organizaciones en si son el futuro de muchos países. Claro que mientras estemos cultivando los antivalores como la avaricia, el egoísmo, la indiferencia y la bribonada, las mismas encontrarán serios obstáculos en emerger o salir del estado en que las tienen sumidos nuestros voceros más importantes.
Es obvio también que los empresarios ya más duchos en las empresas de mayor envergadura las pueden ver como peligrosas a sus intereses. Mas debe decirse: ¿la explotación de nuevos negocios, es un patrimonio exclusivo de unos cuantos?
Con mucho me atrevería a aseverar que el actual sistema educativo debe preparar jóvenes con iniciativa, voluntad y conocimientos para que ellos mismos sean los creadores de sus propios negocios, industrias y las pequeñas explotaciones porcinas, vacunas y caprinas en el campo y de todo cuanto Dios creó en esta tan favorecida como amada tierra interiorana. De paso con ello estamos suprimiendo, en parte, a una masa empobrecida de asalariados, el otro problema, de la gran desproporción en la distribución de los ingresos que todos generamos y problemas como los distantes puestos de trabajo, etc., etc. La forma en que esto se puede lograr está relacionada con las finanzas, la supervisión y fiscalización del crédito, las tasas de interés, etc. Esta estrategia hacia los mosaicos de poder, ya se ha desarrollado en otras latitudes con éxitos relativamente impresionantes. Cabe pensar entonces, si sinceramente estamos en capacidad de visualizar las oportunidades a futuro de los mosaicos de poder, de frente a nuestra propia indiferencia e intereses partidarios y de grupos.