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Los muertos hablan


La democracia es un concepto abstracto, difícil de comprender. Pero si atendemos a las voces del pasado, lograremos entender lo que cuesta a un pueblo cuando se viola el principio más básico en que se sustenta la democracia. Hoy hablan los muertos que yacen en los cementerios ocultos que cavó la dictadura militar y los que perecieron por la invasión. Conversan sobre las diferencias y similitudes entre las circunstancias que produjeron su deceso. Escuchemos...
Las víctimas de la invasión preguntan a los que fueron asesinados durante la dictadura militar: "¿Por qué murieron ustedes?" De algún lugar en Chiriquí, un muerto responde: "Fuimos perseguidos, torturados y asesinados por una causa. Por defender la democracia, escogimos deliberadamente el peligroso camino de oposición a la dictadura. Fuimos asesinados por los militares golpistas y sus esbirros".
Un señor a quien la muerte cogió de sorpresa la noche del 20 de diciembre de 1989, comenta: "Somos muchos más que ustedes y, sin embargo, nuestra muerte no fue producto de una decisión que tomamos. Nada hicimos para provocar nuestra muerte. Pero nos parecemos en que también morimos a manos de militares, no de Panamá, sino de las fuerzas armadas de Estados Unidos".
Desde el patio del antiguo cuartel de Los Pumas, un hombre contesta: "Ustedes fueron víctimas directas de Estados Unidos. Nosotros también fuimos sus víctimas, pero indirectamente. La Guardia Nacional pudo tomarse el poder porque Estados Unidos, para evitar un confrontamiento entre sus fuerzas armadas y el pueblo panameño como sucedió con la gesta del 9 de enero de 1964, aumentó las fuerzas y el poderío armado de los militares panameños, entrenándolos a dar un golpe de estado para el caso que llegara al poder un gobierno comunista. En 1968, cuando la Guardia Nacional dio el golpe contra el gobierno de Arnulfo Arias, Washington apoyó el golpe así como la dictadura de militares y socios civiles que nos asesinó".
Bajando la voz, el mismo hombre comenta: "Nuestras familias ignoran nuestro paradero. Los cuerpos de varios de nuestros compañeros fueron descuartizados. Nunca los encontrarán. A los que estamos aquí en Tocumen, nos enterraron a escondidas como si fuéramos animales".
Una mujer que pereció en la invasión responde: "A nosotros también nos enterraron a montones y muchas de nuestros familiares aún no saben dónde reposamos". Luego pregunta: "¿Creen ustedes que a nosotros, las víctimas de la invasión, se nos hará justicia?"
"Nunca," responde una voz desde Coiba. "Habría que llevar al gobierno de Estados Unidos a un tribunal internacional. Pero sería inútil. Los abogados de Washington alegarían que la invasión fue justificada, que Noriega declaró a Panamá en estado de guerra con Estados Unidos.
"Con los Tratados Torrijos-Carter en mano, defenderían la invasión argumentando que el Tratado de Neutralidad da a Estados Unidos el derecho de proteger al Canal de Panamá. Asegurarían que Noriega hacía peligrar el funcionamiento del mismo. Citarían su nombramiento de Fito Altamirano Duque como primer administrador panameño del Canal, nombramiento que fue rechazado por Washington el 5 de diciembre de 1989, días antes de la invasión. Además, dirían que la marcha que Noriega tenía programada para el 2 de enero de 1990 a la Zona del Canal con el objeto de presionar a los gringos a que aceptaran el nombramiento de Altamirano Duque, repetiría los disturbios del 9 de enero de 1964 y sembraría caos en la zona canalera".
La mujer que murió en la invasión, perpleja y angustiada, pregunta: "Todavía no entiendo por qué perdió la vida tanta gente inocente en este país. ¿Por qué fue que morimos?"
Una voz desde Coclé responde: "Ustedes y nosotros morimos por la misma razón. Esa razón es el desconocimiento de la voluntad popular expresada en las elecciones. En octubre de 1968, si los militares golpistas no hubieran desconocido el resultado de las elecciones, instalando una dictadura con sus socios civiles, a nosotros no nos hubieran asesinado. En diciembre de 1989, si Noriega y el PRD no hubieran desconocido el resultado de las elecciones de mayo del mismo año, Estados Unidos no hubiera invadido y ustedes no habrían muerto".

101 años de Panamá América

 
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