Los niños, eternos perdedores
Guerras en las que no tienen nada que ver, organizadas por sus mayores y desarrolladas por ellos. Abocados a sufrir por su lugar de nacimiento, en el que no tienen poder de decisión. Y si esto fuera poco, mueren a manos de agresores cobardes que se envalentonan ante la indefensión de la infancia. UNICEF (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia) denuncia este hecho en el informe que presentó el18 de septiembre.
UNICEF, con la presentación de este informe, ha querido romper el tan afianzado mito de que los malos tratos a los niños sólo se producen en los países pobres o en vías de desarrollo. Por ello, el estudio se ha centrado en los países desarrollados donde al año mueren más de 3.500 niños menores de 15 años. Unas cifras que denotan de todo, menos desarrollo.
A la cabeza de la lista de "países agresores" se encuentran Estados Unidos, México y Portugal. Sus índices de mortalidad infantil son los más elevados con cifras diez o quince veces mayores que en el resto de las naciones desarrolladas. México fue incluido a raíz de pertenecer a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que engloba a los treinta países más ricos del mundo.
A continuación se encuentran países con políticas teóricamente más amplias y liberales, como Francia o Bélgica. Pero esto no impide que los niños sufran la violencia de los que se llaman adultos. El maltrato infantil en estos países es entre cuatro y seis veces más alto que la media.
Según el informe, los padres biológicos son los principales causantes de estas muertes. Alrededor de un ochenta por ciento de los casos se debe a ellos, una cifra espeluznante. Muchos de ellos alegan como disculpa que sufren una tremenda pobreza, padecen de estrés, o tienen problemas de alcohol o drogas. Pero estos argumentos no son más que intentos de excusas que no convencen a nadie y que encolerizan a los que las leen.
En el caso de la diferencia entre padres y madres casi no existe. El porcentaje es muy similar. Pero hay un hecho que llama la atención: entre el treinta y el cuarenta por ciento de los hombres que maltratan a sus mujeres, también lo hace con sus hijos.
Las autoridades de UNICEF, en la presentación del informe, manifestaron que "los miles de niños que mueren cada año a causa de la violencia en sus hogares, escuelas o comunidades representan una prueba contundente de que el mundo ha fracasado sistemáticamente en protegerlos".
No se puede caer en el error de culpar a los países con mayor número de víctimas por maltratos. El maltrato a los niños, como los casos de violencia conyugal, deben desaparecer del todo. Estos casos muestran el fracaso que se provoca en la sociedad. Los gobiernos deben tomar cartas en el asunto y no sólo reducirlos, sino erradicarlos, ya que en muchas ocasiones los maltratadores son reincidentes y no se les ataja a tiempo.
UNICEF, con la presentación de este informe, ha querido romper el tan afianzado mito de que los malos tratos a los niños sólo se producen en los países pobres o en vías de desarrollo. Por ello, el estudio se ha centrado en los países desarrollados donde al año mueren más de 3.500 niños menores de 15 años. Unas cifras que denotan de todo, menos desarrollo.
A la cabeza de la lista de "países agresores" se encuentran Estados Unidos, México y Portugal. Sus índices de mortalidad infantil son los más elevados con cifras diez o quince veces mayores que en el resto de las naciones desarrolladas. México fue incluido a raíz de pertenecer a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que engloba a los treinta países más ricos del mundo.
A continuación se encuentran países con políticas teóricamente más amplias y liberales, como Francia o Bélgica. Pero esto no impide que los niños sufran la violencia de los que se llaman adultos. El maltrato infantil en estos países es entre cuatro y seis veces más alto que la media.
Según el informe, los padres biológicos son los principales causantes de estas muertes. Alrededor de un ochenta por ciento de los casos se debe a ellos, una cifra espeluznante. Muchos de ellos alegan como disculpa que sufren una tremenda pobreza, padecen de estrés, o tienen problemas de alcohol o drogas. Pero estos argumentos no son más que intentos de excusas que no convencen a nadie y que encolerizan a los que las leen.
En el caso de la diferencia entre padres y madres casi no existe. El porcentaje es muy similar. Pero hay un hecho que llama la atención: entre el treinta y el cuarenta por ciento de los hombres que maltratan a sus mujeres, también lo hace con sus hijos.
Las autoridades de UNICEF, en la presentación del informe, manifestaron que "los miles de niños que mueren cada año a causa de la violencia en sus hogares, escuelas o comunidades representan una prueba contundente de que el mundo ha fracasado sistemáticamente en protegerlos".
No se puede caer en el error de culpar a los países con mayor número de víctimas por maltratos. El maltrato a los niños, como los casos de violencia conyugal, deben desaparecer del todo. Estos casos muestran el fracaso que se provoca en la sociedad. Los gobiernos deben tomar cartas en el asunto y no sólo reducirlos, sino erradicarlos, ya que en muchas ocasiones los maltratadores son reincidentes y no se les ataja a tiempo.