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A los oídos de Samuel Lewis Galindo Democracia vacía


HAY QUIENES eternamente calificarán la politiquería como política, la mal llamada democracia, mediatizada y excluyente, como democracia; obviamente en función de que tanto la politiquería como la falta de democracia responden a sus intereses personales. Este es el caso de Samuel Lewis Galindo.
Con extrema ligereza, Lewis Galindo le otorga al sistema político imperante en el país la calificación de democrático. Cabe preguntarse, ¿es suficiente que existan partidos políticos y celebrar elecciones periódicamente para que exista democracia? La realidad panameña demuestra que NO.
¿Qué hay de democrático en los partidos políticos? Partidos políticos con dueños y que son financiados -en contra de nuestra voluntad gracias a la "partidocracia" imperante- con los impuestos que pagamos los ciudadanos honrados de este país. Los llamados partidos políticos en Panamá, se han constituido en una "democracia" llena de formas pero no de fondo; es decir, en una "democracia vacía". Imponen la dinámica del dedo en sus decisiones internas, donde no hay debate, donde se manipula la verdad y convierten las elecciones en esa especie de marketing publicitario, vulgar mercadeo electoral carente de propuestas de solución seria y real a los grandes problemas nacionales.
Sus propias encuestas, señor Lewis Galindo, indican que más del 50% de la población piensa que la democracia funcionaría mejor sin partidos políticos y sin Asamblea Nacional de diputados; el 84% considera que los partidos políticos sólo aparecen en el periodo electoral; el 75% opina que los partidos políticos jamás toman en cuenta los problemas de las comunidades.
¿Qué ha dicho y hecho su partido frente a las muertes por envenenamiento, contra los despidos y bajos salarios; contra el hambre y la miseria de 60 de cada 100 panameños; contra los proyectos que destruyen el ecosistema; contra el aumento del costo de la canasta básica familiar. ¿Dónde estaba usted, cuando en este país se asesinaron, torturaron y desaparecieron a cientos de panameños?
¿Qué tienen de democráticos los procesos electorales en nuestro país? Cada vez más los mismos se caracterizan por recurrir a campañas electorales multi millonarias (publicidad), discursos demagógicos, clientelismo político, acusaciones (incluso a lo interno de los partidos) de fraude electoral; Magistrados del Tribunal Electoral parcializados e incluso en algunos casos acusados de comprobados casos de nepotismo y corrupción y que logran mantenerse en esos puestos gracias al reino de impunidad que han impuesto en su propio beneficio los partidos políticos y la clase empresarial.
No puede haber democracia en un país donde más del 60% de la población vive en pobreza, donde niños mueren de hambre o por falta de medicamentos básicos en nuestros hospitales, donde más del 36% de la población que recibe salario no logra cubrir el costo de la canasta de necesidades materiales de vida, donde la población que acude a las instalaciones de salud muere envenenada. Todo ello frente al silencio de gobierno y partidos políticos.
¿Qué hay de democrático en la exoneración de impuestos a los grupos de poder económico?, tal es el escandaloso asalto a las arcas del Estado, conocida como Ley Banistmo, donde dicho sea de paso la familia Lewis Galindo se vio favorecida.
Según Lewis Galindo, en nuestro país "desde 1903, con sus aciertos y errores, ha imperado un sistema democrático". Es decir, Lewis Galindo reconoce las dictaduras militares (Golpe de Estados) como parte de esas democracias. Lo que explica como, periodo tras periodo electoral, pasa de tolda en tolda en función de los intereses económicos a los que sirve o se asegura que miembros de su entorno familiar puedan ocupar altos cargos públicos y a la vez otros estar al frente de una falsa oposición, prueba de ese juega vivo que ha identificado a la oligarquía desde 1903 hasta nuestros días.
Samuel Lewis Galindo resiente contra FRENADESO. Sabe que la organización popular, que la movilización social contra la injusticia, contra la corrupción, contra la impunidad, contra el nepotismo, contra la politiquería, contra el neoliberalismo, es un movimiento que va en ascenso en nuestro país, y en ello FRENADESO se ha ganado un lugar destacado en la sociedad panameña.
La movilización social es satanizada por empresarios, gobiernos y partidos burgueses, porque ponen al descubierto el enriquecimiento ilícito de aquellos que han levantado sus fortunas sobre la base de su ascenso al gobierno, tráfico de influencias, corrupción, y negocios turbios. Para nadie es un secreto, que el publicitado crecimiento de la economía queda concentrado en el gran capital extranjero y en no más de 100 familias, que son las que controlan el poder económico y político; mientras que las grandes mayorías del campo y la ciudad ni siquiera tienen acceso a ingresos y mueren de hambre.
FRENADESO no desmayará en su lucha por construir poder popular desde las bases, como mecanismo legítimo de las grandes mayorías a discutir y definir nuestro porvenir; a tomar decisiones sobre el uso de nuestro suelo y nuestros recursos; a hacer uso del poder constituyente, que reside en el pueblo como fuente legítima de derecho, para convocar a una Asamblea Constituyente Originaria como recurso democrático para acabar con el estado de corrupción y de injusticias que impera en el país. Como parte de este pueblo seguiremos trabajando porque estamos convencidos de que otro Panamá es Posible.
En la actualidad, el sector S de Curundú transmite tristeza. Asemeja un vertedero y está repleto de desperdicios y escombros. También se pueden observar grandes lagunas de agua.
A algunos como Yolanda, sólo verlo la sume en una profunda depresión.


Balbina Herrera, ministra de Vivienda, dijo que las casas serán edificadas sobre lotes de 350 metros cuadrados y les serán entregadas a los beneficiarios en un periodo de 3 a 4 meses, partiendo de la fecha de inicio de la construcción.
Treinta familias tendrán sus casas en Kuna Nega; otras 50 serán reubicadas en dos inmuebles ubicados en Curundú; 20 irán a Arraiján; seis tenían lotes propios, pero no los recursos para construir las viviendas.
Otras 47 familias más tendrán que esperar la segunda etapa de la construcción de viviendas en el sector de Kuna Nega

101 años de Panamá América

 
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