Los otros programas de Gobierno: "Hacia una Nueva Nación" de Martín Torrijos
Por fin Martín Torrijos y Mireya Moscoso presentaron sus respectivos programas de gobierno, casi un mes después de que Alberto Vallarino presentó el suyo.
Analicemos en esta oportunidad el documento elaborado por el PRD para Martín Torrijos, intitulado "Hacia un Nueva Nación, Bases para transformar a Panamá en un País para Todos".
Lo primero que llama la atención de dicho documento es que no constituye un programa de gobierno, ni tan siquiera el esquema de un programa de gobierno. "Contiene, dice al comienzo, en diez puntos fundamentales, bases para un Plan de Gobierno que será el resultado de una amplia consulta nacional". Pero según los anuncios de televisión y de periódico, ya esta consulta se hizo. ¿Qué esperan entonces para presentar su plan? ¿Será que harán otra consulta y que sólo lo presentarán después del día de las elecciones?
Hay en esto un juego con la opinión pública y con el electorado. Para comprenderlo debemos recordar que ya el PRD publicó un presunto plan de gobierno, cuando Pérez Balladares pensaba ser el candidato, bajo el título "Nuevas Ideas para la Acción". Como perdió el referéndum de la reelección y la cúpula del PRD tuvo que improvisar la candidatura de Martín Torrijos, únicamente por ser el hijo de su papá, para impedir la eventual victoria de Alfredo Oranges, quien los retaba, se ha visto obligado a producir otro plan. Pero, además, cuando el candidato comenzó su campaña se presentaba como la continuación de Pérez Balladares, hasta que se dio cuenta que así no tenía ninguna oportunidad de ganar. Ahora, en el documento que presenta, adopta un lenguaje casi de oposición. Pero evidentemente el PRD está inseguro sobre la reacción de la opinión pública, la cual puede reaccionar negativamente ante esta incoherencia, y quiere dejarse la puerta abierta para cambiar otra vez de imagen. En todo esto hay un máximo de táctica electoral por parte del PRD y un mínimo de convicción profunda del candidato. No tenemos, por ello, ninguna garantía de que lo que allí dice es lo que cúpula del PRD le permitirá a Martín Torrijos hacer si llegara a Presidente, de la misma manera que las "Ideas para la Acción" que presentó Pérez Balladares en la campaña de 1994 no anunciaron la política de extremado neoliberalismo que ha adoptado como Presidente.
Lo segundo que llama la atención en el documento es que los del PRD y sus adláteres, a pesar de haber gobernado durante 25 de los últimos 30 años, a pesar de que desde 1994 Martín Torrijos fue Viceministro de Pérez Balladares, su candidato a Primer Vicepresidente fue Ministro de Pérez Balladares y su candidato a Segundo Vicepresidente fue Legislador oficialista que votó por todas las leyes propuestas por Pérez Balladares, a pesar de todo eso tienen la osadía de hablar como si fueran oposición a Pérez Balladares.
No invento en lo más mínimo. Dicen ahora que necesitamos una "Nueva Nación", como si ellos no fueran los principales responsables por el cúmulo de problemas que acosan actualmente a nuestra Nación. Denuncian el alto nivel de desempleo, sobre todo entre los jóvenes y las mujeres, y destacan que en Panamá los desocupados duran más tiempo sin empleo. Denuncian la pobreza en la que vive el 28% de las familias, el 60% en el sector rural y el 90% en el sector indígena. Denuncian la falta de oportunidades, el bajo poder adquisitivo, la deficiente calidad de la prestación de servicios públicos, la debilidad de nuestra educación, las limitaciones en la seguridad ciudadana, las dificultades del transporte, el pobre suministro de agua y, como resultado de todo ello, la baja calidad de vida de los grupos más pobres. Reconocen que durante las últimas décadas cuando ellos gobernaban- el crecimiento económico no ha sido ni alto ni sostenido, tampoco ha salvaguardado el entorno ecológico ni ha sido participativo.
Si todo esto es verdad y todo esto sí es verdad- ¿qué han estado haciendo durante los últimos cinco años a cargo de un gobierno democrático y qué estuvieron haciendo durante los otros veintiún años a cargo de un gobierno dictatorial? ¿Con qué cara pretenden ahora pedir que se les elija por cinco años más y que se les encargue de la tarea de rectificar esta situación? ¿Cómo podemos confiar de que van a generar miles de empleos adicionales cuando hasta ahora lo que han generado es desempleo, que van a reducir la pobreza cuando hasta ahora han aumentado la disparidad entre ricos y pobres, que van a mejorar los servicios públicos, la educación, la salud, el transporte, el suministro agua, cuando hasta ahora han dejado que se deterioren gravemente? En 25 años no han sabido suscitar el crecimiento alto, sostenido, ecológico y participativo que necesitamos. Y ahora por arte de magia, bajo la Presidencia de quien no ha tenido ninguna experiencia importante en la empresa privada ni ninguna ejecutoria destacada en el servicio público, la cúpula del PRD produciría este crecimiento. ¡Absurdo!
Pero hay más. Al hablar de las finanzas públicas advierten de una "difícil situación," porque los ingresos corrientes no alcanzan para cubrir los gastos corrientes. ¿En qué quedó entonces la obligación constitucional de equilibrar el presupuesto? Y explican esta situación por el hecho de que un tercio de los fondos van a pagar los intereses de las deudas del pasado, es decir las deudas que ellos contrajeron y que incluso han aumentado durante los últimos cinco años, y por el hecho de que el otro tercio corresponde al salario de los empleados públicos. ¿Acaso, de manera contradictoria, no han aumentado los nombramientos y subido escandalosamente los más altos salarios, mientras al mismo tiempo privatizaban los servicios públicos y se despedían a cientos de sus empleados?
Como solución de esta situación se limitan a generalidades: a "ordenar las cuentas fiscales" (¿estarían entonces desordenadas?), a lograr más "justicia tributaria" y "mejor recaudación" (¿cómo harían más justos los impuestos y mejorarían la recaudación?) y a buscar "la racionalización" de los gastos (¿qué estuvo haciendo el ex Viceministro del MIPPE quien es ahora el jefe de campaña de Martín Torrijos en cuanto a la elaboración de presupuestos?). Ni tan siquiera mencionan el compromiso que adquirieron con las IFIs de revisar el sistema impositivo después de las elecciones.
Pero avancemos en la evaluación del documento. Llama la atención todo lo que el documento deja por fuera o trata de manera escueta e insuficiente. En lo político no desarrolla el tema de la revisión integral de la Constitución, ni el tema de la desconcentración y descentralización a favor de los municipios y sólo le dedica a la lucha contra la corrupción tres cortos párrafos muy generales, en vez de las cinco páginas llenas de propuestas específicas que le dedica el Ing. Vallarino en su plan de gobierno. En lo económico no hay proyecciones concretas de creación de empleos, ni discusión de la privatización y de la conveniencia de democratizar la propiedad de lo que se privatiza, ni consideración de la política aerocomercial, del sector transporte, del sector minero, del sector pesquero ni del cooperativismo. En lo social, no se ocupa de la mujer, la niñez y la familia, ni de la tercera edad, ni de la política laboral ni tampoco de la política indigenista. En lo referente a lo internacional no expone sus objetivos fundamentales, como lo hace ampliamente el Ing. Vallarino en su programa, ni se propone una nueva concepción del Ministerio de Relaciones Exteriores.
En el próximo período presidencial, el desempleo es el principal reto que se nos presenta a los panameños y panameñas. Evaluemos el documento de PRD desde este punto de vista.
El documento no contiene compromisos realistas y efectivos para superar el desempleo. Propone "en el plazo más corto" tres "puntos de apoyo a una estrategia laboral de mayor plazo". Primero, con referencia a la micro, pequeña y mediana empresa, propone "eliminar todos los impedimentos legales que atrasan la creación de estas empresas". Lo increíble es que esto no se haya hecho, porque todos los expertos nacionales e internacionales lo consideran como una prioridad. Pero por ningún lado se aborda la necesidad de que las personas que trabajan en estas empresas puedan cotizar al Seguro Social y gozar de sus beneficios, como sí lo hace el Ing. Vallarino en su programa.
Segundo, propone un programa masivo de aprendices. En ello le hace falta la amplitud que demuestra el Ing. Vallarino al proponer por su parte "un programa de capacitación rápida que cree o eleve la productividad, las condiciones de trabajo y el ingreso de los trabajadores", puesto que él incluye tanto a adultos como a jóvenes y específicamente a las mujeres, en esta capacitación para el trabajo y en el trabajo.
El documento del PRD, proclama que para "combatir la pobreza y el desempleo, el instrumento fundamental será la educación". No se da cuenta que la educación toma tiempo y que mientras una persona se educa, necesita un trabajo para ganarse la vida. La educación está condicionada por la realidad económica, social, política y cultural. Cuando se plantea la misma como método prácticamente exclusivo de solución de la actual situación económica, se la utiliza como subterfugio, porque no se sabe qué medidas proponer que sean efectivas a corto plazo.
Por último, el documento del PRD plantea el mejor uso del Seguro Educativo, pero no dice en qué consiste su propuesta de reestructuración completa del sistema de capacitación nacional financiado con estos fondos. Por lo demás, habla de que este seguro produce alrededor de B/80 millones al año, cuando la Contraloría General de la República indica que las deducciones del Seguro Educativo alcanzaron sólo B/28.6 millones en 1998.
Ninguna de estas tres propuestas incluye referencias a cuántos empleos se esperan crear de esta manera y en cuánto tiempo. Son propuestas abstractas o bien requieren un tiempo relativamente largo, durante el cual las personas involucradas tendrían que vivir del aire. No se encuentra nada parecido al compromiso del Ing. Vallarino de crear 250,000 nuevos puestos de trabajo en cinco años y a su plan de transición hacia el pleno empleo para crear los 28,100 primeros y más urgentes empleos, con indicación de las trece actividades en las cuales se crearían y cuántos se crearían en cada una.
Si lo que se sugiere por este silencio es que no se pueden crear 250,000 nuevos empleos en cinco años, ello significa que Martín Torrijos dejaría a la población con una alta tasa de desempleo y por ende de pobreza, puesto que los 250,000 empleos que el Ing. Vallarino se compromete a crear sólo lograrían reducir el desempleo a la mitad. Se necesitaría el doble para eliminar el desempleo o al menos acercarnos a esa meta.
No cabe la menor duda que hemos tenido durante los últimos tiempos bajo Gobiernos del PRD un tipo de crecimiento sin creación de empleo y por ello, adicionalmente, con muy bajos salarios para los que tienen empleo. Como resultado no sólo seguimos con una tasa de desempleo entre el 13% y el 14%, sino que más del 50% de los que tienen trabajo ganan menos de B/250 por mes. El único candidato presidencial que está enfocando este doble problema de frente y comprometiéndose a solucionarlo sustancialmente, es el Ing. Alberto Vallarino.
Decepciona profundamente, pero no sorprende, que el documento programático que el PRD le ha preparado a Martín Torrijos no contenga ningún planteamiento serio y efectivo para el principal problema socio-económico del país, un problema por el cual ellos tienen tanta responsabilidad.
Por ello dicho documento no goza de credibilidad. La transparencia que Martín Torrijos reclama en su cuñas de televisión se voltea contra su documento programático y por ello contra su candidatura.
Analicemos en esta oportunidad el documento elaborado por el PRD para Martín Torrijos, intitulado "Hacia un Nueva Nación, Bases para transformar a Panamá en un País para Todos".
Lo primero que llama la atención de dicho documento es que no constituye un programa de gobierno, ni tan siquiera el esquema de un programa de gobierno. "Contiene, dice al comienzo, en diez puntos fundamentales, bases para un Plan de Gobierno que será el resultado de una amplia consulta nacional". Pero según los anuncios de televisión y de periódico, ya esta consulta se hizo. ¿Qué esperan entonces para presentar su plan? ¿Será que harán otra consulta y que sólo lo presentarán después del día de las elecciones?
Hay en esto un juego con la opinión pública y con el electorado. Para comprenderlo debemos recordar que ya el PRD publicó un presunto plan de gobierno, cuando Pérez Balladares pensaba ser el candidato, bajo el título "Nuevas Ideas para la Acción". Como perdió el referéndum de la reelección y la cúpula del PRD tuvo que improvisar la candidatura de Martín Torrijos, únicamente por ser el hijo de su papá, para impedir la eventual victoria de Alfredo Oranges, quien los retaba, se ha visto obligado a producir otro plan. Pero, además, cuando el candidato comenzó su campaña se presentaba como la continuación de Pérez Balladares, hasta que se dio cuenta que así no tenía ninguna oportunidad de ganar. Ahora, en el documento que presenta, adopta un lenguaje casi de oposición. Pero evidentemente el PRD está inseguro sobre la reacción de la opinión pública, la cual puede reaccionar negativamente ante esta incoherencia, y quiere dejarse la puerta abierta para cambiar otra vez de imagen. En todo esto hay un máximo de táctica electoral por parte del PRD y un mínimo de convicción profunda del candidato. No tenemos, por ello, ninguna garantía de que lo que allí dice es lo que cúpula del PRD le permitirá a Martín Torrijos hacer si llegara a Presidente, de la misma manera que las "Ideas para la Acción" que presentó Pérez Balladares en la campaña de 1994 no anunciaron la política de extremado neoliberalismo que ha adoptado como Presidente.
Lo segundo que llama la atención en el documento es que los del PRD y sus adláteres, a pesar de haber gobernado durante 25 de los últimos 30 años, a pesar de que desde 1994 Martín Torrijos fue Viceministro de Pérez Balladares, su candidato a Primer Vicepresidente fue Ministro de Pérez Balladares y su candidato a Segundo Vicepresidente fue Legislador oficialista que votó por todas las leyes propuestas por Pérez Balladares, a pesar de todo eso tienen la osadía de hablar como si fueran oposición a Pérez Balladares.
No invento en lo más mínimo. Dicen ahora que necesitamos una "Nueva Nación", como si ellos no fueran los principales responsables por el cúmulo de problemas que acosan actualmente a nuestra Nación. Denuncian el alto nivel de desempleo, sobre todo entre los jóvenes y las mujeres, y destacan que en Panamá los desocupados duran más tiempo sin empleo. Denuncian la pobreza en la que vive el 28% de las familias, el 60% en el sector rural y el 90% en el sector indígena. Denuncian la falta de oportunidades, el bajo poder adquisitivo, la deficiente calidad de la prestación de servicios públicos, la debilidad de nuestra educación, las limitaciones en la seguridad ciudadana, las dificultades del transporte, el pobre suministro de agua y, como resultado de todo ello, la baja calidad de vida de los grupos más pobres. Reconocen que durante las últimas décadas cuando ellos gobernaban- el crecimiento económico no ha sido ni alto ni sostenido, tampoco ha salvaguardado el entorno ecológico ni ha sido participativo.
Si todo esto es verdad y todo esto sí es verdad- ¿qué han estado haciendo durante los últimos cinco años a cargo de un gobierno democrático y qué estuvieron haciendo durante los otros veintiún años a cargo de un gobierno dictatorial? ¿Con qué cara pretenden ahora pedir que se les elija por cinco años más y que se les encargue de la tarea de rectificar esta situación? ¿Cómo podemos confiar de que van a generar miles de empleos adicionales cuando hasta ahora lo que han generado es desempleo, que van a reducir la pobreza cuando hasta ahora han aumentado la disparidad entre ricos y pobres, que van a mejorar los servicios públicos, la educación, la salud, el transporte, el suministro agua, cuando hasta ahora han dejado que se deterioren gravemente? En 25 años no han sabido suscitar el crecimiento alto, sostenido, ecológico y participativo que necesitamos. Y ahora por arte de magia, bajo la Presidencia de quien no ha tenido ninguna experiencia importante en la empresa privada ni ninguna ejecutoria destacada en el servicio público, la cúpula del PRD produciría este crecimiento. ¡Absurdo!
Pero hay más. Al hablar de las finanzas públicas advierten de una "difícil situación," porque los ingresos corrientes no alcanzan para cubrir los gastos corrientes. ¿En qué quedó entonces la obligación constitucional de equilibrar el presupuesto? Y explican esta situación por el hecho de que un tercio de los fondos van a pagar los intereses de las deudas del pasado, es decir las deudas que ellos contrajeron y que incluso han aumentado durante los últimos cinco años, y por el hecho de que el otro tercio corresponde al salario de los empleados públicos. ¿Acaso, de manera contradictoria, no han aumentado los nombramientos y subido escandalosamente los más altos salarios, mientras al mismo tiempo privatizaban los servicios públicos y se despedían a cientos de sus empleados?
Como solución de esta situación se limitan a generalidades: a "ordenar las cuentas fiscales" (¿estarían entonces desordenadas?), a lograr más "justicia tributaria" y "mejor recaudación" (¿cómo harían más justos los impuestos y mejorarían la recaudación?) y a buscar "la racionalización" de los gastos (¿qué estuvo haciendo el ex Viceministro del MIPPE quien es ahora el jefe de campaña de Martín Torrijos en cuanto a la elaboración de presupuestos?). Ni tan siquiera mencionan el compromiso que adquirieron con las IFIs de revisar el sistema impositivo después de las elecciones.
Pero avancemos en la evaluación del documento. Llama la atención todo lo que el documento deja por fuera o trata de manera escueta e insuficiente. En lo político no desarrolla el tema de la revisión integral de la Constitución, ni el tema de la desconcentración y descentralización a favor de los municipios y sólo le dedica a la lucha contra la corrupción tres cortos párrafos muy generales, en vez de las cinco páginas llenas de propuestas específicas que le dedica el Ing. Vallarino en su plan de gobierno. En lo económico no hay proyecciones concretas de creación de empleos, ni discusión de la privatización y de la conveniencia de democratizar la propiedad de lo que se privatiza, ni consideración de la política aerocomercial, del sector transporte, del sector minero, del sector pesquero ni del cooperativismo. En lo social, no se ocupa de la mujer, la niñez y la familia, ni de la tercera edad, ni de la política laboral ni tampoco de la política indigenista. En lo referente a lo internacional no expone sus objetivos fundamentales, como lo hace ampliamente el Ing. Vallarino en su programa, ni se propone una nueva concepción del Ministerio de Relaciones Exteriores.
En el próximo período presidencial, el desempleo es el principal reto que se nos presenta a los panameños y panameñas. Evaluemos el documento de PRD desde este punto de vista.
El documento no contiene compromisos realistas y efectivos para superar el desempleo. Propone "en el plazo más corto" tres "puntos de apoyo a una estrategia laboral de mayor plazo". Primero, con referencia a la micro, pequeña y mediana empresa, propone "eliminar todos los impedimentos legales que atrasan la creación de estas empresas". Lo increíble es que esto no se haya hecho, porque todos los expertos nacionales e internacionales lo consideran como una prioridad. Pero por ningún lado se aborda la necesidad de que las personas que trabajan en estas empresas puedan cotizar al Seguro Social y gozar de sus beneficios, como sí lo hace el Ing. Vallarino en su programa.
Segundo, propone un programa masivo de aprendices. En ello le hace falta la amplitud que demuestra el Ing. Vallarino al proponer por su parte "un programa de capacitación rápida que cree o eleve la productividad, las condiciones de trabajo y el ingreso de los trabajadores", puesto que él incluye tanto a adultos como a jóvenes y específicamente a las mujeres, en esta capacitación para el trabajo y en el trabajo.
El documento del PRD, proclama que para "combatir la pobreza y el desempleo, el instrumento fundamental será la educación". No se da cuenta que la educación toma tiempo y que mientras una persona se educa, necesita un trabajo para ganarse la vida. La educación está condicionada por la realidad económica, social, política y cultural. Cuando se plantea la misma como método prácticamente exclusivo de solución de la actual situación económica, se la utiliza como subterfugio, porque no se sabe qué medidas proponer que sean efectivas a corto plazo.
Por último, el documento del PRD plantea el mejor uso del Seguro Educativo, pero no dice en qué consiste su propuesta de reestructuración completa del sistema de capacitación nacional financiado con estos fondos. Por lo demás, habla de que este seguro produce alrededor de B/80 millones al año, cuando la Contraloría General de la República indica que las deducciones del Seguro Educativo alcanzaron sólo B/28.6 millones en 1998.
Ninguna de estas tres propuestas incluye referencias a cuántos empleos se esperan crear de esta manera y en cuánto tiempo. Son propuestas abstractas o bien requieren un tiempo relativamente largo, durante el cual las personas involucradas tendrían que vivir del aire. No se encuentra nada parecido al compromiso del Ing. Vallarino de crear 250,000 nuevos puestos de trabajo en cinco años y a su plan de transición hacia el pleno empleo para crear los 28,100 primeros y más urgentes empleos, con indicación de las trece actividades en las cuales se crearían y cuántos se crearían en cada una.
Si lo que se sugiere por este silencio es que no se pueden crear 250,000 nuevos empleos en cinco años, ello significa que Martín Torrijos dejaría a la población con una alta tasa de desempleo y por ende de pobreza, puesto que los 250,000 empleos que el Ing. Vallarino se compromete a crear sólo lograrían reducir el desempleo a la mitad. Se necesitaría el doble para eliminar el desempleo o al menos acercarnos a esa meta.
No cabe la menor duda que hemos tenido durante los últimos tiempos bajo Gobiernos del PRD un tipo de crecimiento sin creación de empleo y por ello, adicionalmente, con muy bajos salarios para los que tienen empleo. Como resultado no sólo seguimos con una tasa de desempleo entre el 13% y el 14%, sino que más del 50% de los que tienen trabajo ganan menos de B/250 por mes. El único candidato presidencial que está enfocando este doble problema de frente y comprometiéndose a solucionarlo sustancialmente, es el Ing. Alberto Vallarino.
Decepciona profundamente, pero no sorprende, que el documento programático que el PRD le ha preparado a Martín Torrijos no contenga ningún planteamiento serio y efectivo para el principal problema socio-económico del país, un problema por el cual ellos tienen tanta responsabilidad.
Por ello dicho documento no goza de credibilidad. La transparencia que Martín Torrijos reclama en su cuñas de televisión se voltea contra su documento programático y por ello contra su candidatura.