Los poderes especiales de Torrijos
De seguro que la Asamblea Nacional aprobará la solicitud para legislar por decretos solicitada por el Organo Ejecutivo y que incluye reformas a la legislación bancaria nacional. La triste historia de las normas que rigen la banca es que han sido hechas al margen del Poder Legislativo. Cómo que le tienen miedo a las pirañas que tenemos de diputados, o le temen a la ignorancia de algunos de éstos sobre temas tan especializados como lo es la banca.
Sin embargo, la realidad es esa: Nunca lo que regula la banca ha pasado el rigor de los tres debates legislativos, lo cual impide que personas y sectores interesados en el tema podamos dar nuestra opinión y expresar sugerencias sobre lo que se puede mejorar de dicha normativa.
En 1970, cuando se dio forma al Centro Bancario, la primera legislación bancaria del país se aprobó mediante Decreto de Gabinete 238, que creó la Comisión Bancaria Nacional; comenzaba la dictadura y no existía Asamblea Legislativa. Luego, en 1998, producto de algunos escándalos en el sector bancario, como el caso de la quiebra de BANAICO, y la necesidad de ajustarnos a las normas internacionales sobre la materia, se aprobó el Decreto Ley 9 que creó la Superintendencia Bancaria, tras dos intentos de hacerlo mediante poderes especiales otorgados por la Asamblea Legislativa.
Pérez Balladares ayer, al igual que Torrijos hoy, no confió en lo absoluto en los diputados para legislar sobre este tema.
Ojalá, sin embargo, que dentro de las reformas que se le harán al Decreto Ley 9 de 1998, se incluyan los siguientes temas:
1. En la Junta Directiva no debe estar presente ningún abogado cuyo bufete represente bancos. Aunque al director involucrado se le pide se retire de la reunión cuando haya algún conflicto, siempre el estar allí otorga ventajas innecesarias.
2. Se debe ser más estricto en la selección del Superintendente, para así evitar los contactos políticos que se dieron en el innecesario desastre del Banco Disa con miembros de un partido político.
3. Se deben otorgar más poderes al Superintendente. Recientes casos con bancos involucrados, pareciera que con la legislación actual es poco lo que puede hacer la Superintendencia.