Los programas asistencialistas y los dos Panamá
La región latinoamericana, a pesar de que en esta última década expuso índices de crecimiento, en algunos casos moderados, y en otros marcadamente favorables, la realidad es que en materia de pobreza y extrema pobreza, la situación se mantiene estacionaria, en algunos casos se ha reducido en porcentajes muy pequeños y que decir de la informalidad, cuya media en la región sigue siendo alta.
En estos contextos, nos preguntamos si la estrategia que han diseñado algunas agencias internacionales de préstamos, para enfrentar la miseria y pobreza, que se centra en los programas de asistencias (asistencialismo) constituyen reales y efectivas soluciones o sencillamente medidas que no vienen cumplimiento la finalidad para la cual fueron creados y a pesar de ello se insisten en dichos programas. Sin negar, la efectividad que temporalmente puedan tener los mismos, me inclina a sostener que la estrategia tiene que ser otra. Lamentablemente el asistencialismo ha degenerado en un instrumento para revivir las prácticas populistas que mucho daños han causado en la vida de nuestros pueblos latinoamericanos. De lo que se trata es como se construyen políticas que apunten a generar nuevas fuentes de generación de empleos; promoción de la cultura emprendedora dirigida a crear una mayor conciencia de nuevos empresarios; la búsqueda de lo que Robert Castel denomina yacimientos o formas nuevas de actividad empresarial, todo lo anterior en marco de plena democracia participativa. Indudablemente, teniendo como eje el concepto de la educación para el desarrollo integral. Calidad educativa con políticas de justa retribución, constituyen la fórmula para romper las fronteras de la exclusión social.
En días pasados, realicé la operación matemática para ver que representaban la beca universal para un panameño que tiene que sobrevivir con un dólar diario, que suman a miles y para mi sorpresa, un aumento de 0.32 centésimos diarios. Repito, como un pequeño aliciente, no está malo, pero convencidos estoy que por ese camino, nunca saldremos de la pobreza, que afecta a estos hermanos panameños.
Expertos en materia de desarrollo y población, han concluido que mientras tengamos los niveles de pobreza y extrema pobreza, seguiremos contando con dos Panamá; el uno ostentoso, y el otro, parafraseando a Fran Fanon, el de los condenados de la tierra.