Los recuerdos de Hugo Chávez
EL ALTÍSIMO precio mundial del petróleo, que ha triplicado su valor en los últimos 5 años, ha sido un arma política muy conveniente para el presidente de Venezuela Hugo Chávez. Este ha utilizado su riqueza para proyectar con habilidad su figura mas allá de sus fronteras. Aplicando una retórica anti norteamericana y situándose como un dirigente de izquierda ha ido recogiendo a su favor los sentimientos de muchos nacionalistas radicales adversos a las políticas internacionales de los EE.UU.
Con sus vastos recursos está, según las acusaciones de muchos, impulsando con su ayuda económica las posiciones extremistas de varios grupos en el continente.
El empleo, por parte de Hugo Chávez, de su riqueza, unido a la torpeza política que han demostrado sus adversarios, le ha permitido asumir el control absoluto de su país.
Alguien lo calificó de ser un "Mussolini latinoamericano", es decir, un dictador más que un socialista revolucionario como a él le gusta definirse.
El desgaste político de sus opositores y el éxito, aunque temporal de acuerdo con la historia universal, de sus políticas paternalistas, le han logrado un respaldo mayoritario de la política venezolana que le han asegurado, sin ninguna duda, su próxima reelección presidencial; es decir, pareciera por el control que Chávez ejerce sobre la política, la economía y el dominio paulatino que va adquiriendo sobre los servicios informativos asegura que habrá Chávez por muchos años, a pesar de que cada vez más él se aparta de los sistemas democráticos que profesan la gran mayoría de las naciones del mundo.
Venezuela por intermedio de PVSA produce y vende diariamente 3, 500 millones de barriles de petróleo que representa un ingreso anual para su país de alrededor de $74, 000 millones. Algunos técnicos acusan al gobierno de Chávez de no estar destinando los recursos necesarios para darle el debido mantenimiento a los depósitos del crudo cuya capacidad de producción podría comenzar a disminuir en un 20% anual a partir del 2007.
Chávez está actuando como si los recursos de su país fueran inagotables y está destinando grandes sumas de dinero a fortalecer su política internacional olvidándose de las experiencias bíblicas que nos hablan de "las vacas gordas y las vacas flacas".
Venezuela es un país que solo depende de un producto: el petróleo. El turismo y las producciones cinematográficas que hasta hace poco ha sido un renglón importante de sus ingresos esta disminuyendo en forma alarmante en ambos aspectos.
A pesar de que Chávez ha logrado reducir en su país la inflación a alrededor de 1%, lo cual es positivo, no ha sido esto freno para la inmigración constante de millones de dólares, al sentir los capitalistas e inversionistas venezolanos el peligro que Chávez representa para la empresa privada en general.
Esto puede ser también una de las causas de la caída de los visitantes que se agrava cada vez más. Esto es muy lamentable porque Venezuela es un bello país con grandes atractivos que ofrece mucho a quienes lo visitan.
Con sus vastos recursos está, según las acusaciones de muchos, impulsando con su ayuda económica las posiciones extremistas de varios grupos en el continente.
El empleo, por parte de Hugo Chávez, de su riqueza, unido a la torpeza política que han demostrado sus adversarios, le ha permitido asumir el control absoluto de su país.
Alguien lo calificó de ser un "Mussolini latinoamericano", es decir, un dictador más que un socialista revolucionario como a él le gusta definirse.
El desgaste político de sus opositores y el éxito, aunque temporal de acuerdo con la historia universal, de sus políticas paternalistas, le han logrado un respaldo mayoritario de la política venezolana que le han asegurado, sin ninguna duda, su próxima reelección presidencial; es decir, pareciera por el control que Chávez ejerce sobre la política, la economía y el dominio paulatino que va adquiriendo sobre los servicios informativos asegura que habrá Chávez por muchos años, a pesar de que cada vez más él se aparta de los sistemas democráticos que profesan la gran mayoría de las naciones del mundo.
Venezuela por intermedio de PVSA produce y vende diariamente 3, 500 millones de barriles de petróleo que representa un ingreso anual para su país de alrededor de $74, 000 millones. Algunos técnicos acusan al gobierno de Chávez de no estar destinando los recursos necesarios para darle el debido mantenimiento a los depósitos del crudo cuya capacidad de producción podría comenzar a disminuir en un 20% anual a partir del 2007.
Chávez está actuando como si los recursos de su país fueran inagotables y está destinando grandes sumas de dinero a fortalecer su política internacional olvidándose de las experiencias bíblicas que nos hablan de "las vacas gordas y las vacas flacas".
Venezuela es un país que solo depende de un producto: el petróleo. El turismo y las producciones cinematográficas que hasta hace poco ha sido un renglón importante de sus ingresos esta disminuyendo en forma alarmante en ambos aspectos.
A pesar de que Chávez ha logrado reducir en su país la inflación a alrededor de 1%, lo cual es positivo, no ha sido esto freno para la inmigración constante de millones de dólares, al sentir los capitalistas e inversionistas venezolanos el peligro que Chávez representa para la empresa privada en general.
Esto puede ser también una de las causas de la caída de los visitantes que se agrava cada vez más. Esto es muy lamentable porque Venezuela es un bello país con grandes atractivos que ofrece mucho a quienes lo visitan.