Los temas ausentes del debate
Quizás lo más destacado del debate presidencial televisado del lunes pasado haya sido no tanto, los temas abordados como los que estuvieron ausentes del evento, lo cual mueve a reflexión. Las preguntas fueron hechas directamente por el público y seleccionadas por un panel de cuatro ciudadanos, dos pertenecientes a medios escritos, un tercero de la Conferencia Episcopal de Panamá y un cuarto del sector empresarial.
De las miles de preguntas, se seleccionaron 25, previa clasificación por diversidad de temas, atendiendo a la claridad como fueron formuladas, al grado de interés que despierta y a la variedad de aspectos de la problemática nacional.
Una vez hecha la selección se hizo un riguroso ejercicio para revisar entre todas las restantes algunas preguntas relativas a temas de interés nacional que quedaron excluidas. El esfuerzo no fue vano. Tres preguntas más se incluyeron en el estrecho listado, en reemplazo de otras previas que parecían redundantes o menos interesantes. Pero no se cerró aún la puerta.
Un agotador ejercicio final se hizo para rebuscar entre aquel universo de preguntas, algunos temas cuya ausencia fue advertida en las selecciones previas. Se repitió el proceso dos o tres veces más, pero no aparecieron. ¿Cuáles fueron los temas ausentes del interés del público?
Es asombroso, pero nada había sobre la suerte de la Caja de Seguro Social, nada sobre educación - salvo algunas muy puntuales relativas al nombramiento de docentes y la reparación de escuelas -, nada sobre el manejo de la deuda pública y política económica y, por último - y aquí casi morimos de pena - nada sobre el agro.
¿Significa la ausencia de los temas una falta de interés del público en ellos? Si la respuesta es sí, sería absurda. No puede ser, por ejemplo, que al común de los ciudadanos no le interese la crisis del Seguro Social y sus jubilaciones. Sobre todo tras meses y meses en que el tema ha estado en las primeras planas y ha sido objeto de intenso debate público, dramatizado todo con la salida de su director Juan Jované.
Pero el hecho objetivo es que los temas del Seguro Social, el agro, la educación y la economía nacional estuvieron ausentes. Y quisiéramos ensayar una explicación.
La cultura política del ciudadano común está por el suelo. La pobre asistencia de público estudiantil en la USMA, sus preguntas tontas y comentarios superficiales, igual que del resto de la gente y los comentaristas de cierre fueron ligeros y de muy bajo nivel. El país está muy enfermo y lleno de carencias desde sus cimientos hasta sus más altos niveles. ¡Tarea grande le toca al próximo presidente!
De las miles de preguntas, se seleccionaron 25, previa clasificación por diversidad de temas, atendiendo a la claridad como fueron formuladas, al grado de interés que despierta y a la variedad de aspectos de la problemática nacional.
Una vez hecha la selección se hizo un riguroso ejercicio para revisar entre todas las restantes algunas preguntas relativas a temas de interés nacional que quedaron excluidas. El esfuerzo no fue vano. Tres preguntas más se incluyeron en el estrecho listado, en reemplazo de otras previas que parecían redundantes o menos interesantes. Pero no se cerró aún la puerta.
Un agotador ejercicio final se hizo para rebuscar entre aquel universo de preguntas, algunos temas cuya ausencia fue advertida en las selecciones previas. Se repitió el proceso dos o tres veces más, pero no aparecieron. ¿Cuáles fueron los temas ausentes del interés del público?
Es asombroso, pero nada había sobre la suerte de la Caja de Seguro Social, nada sobre educación - salvo algunas muy puntuales relativas al nombramiento de docentes y la reparación de escuelas -, nada sobre el manejo de la deuda pública y política económica y, por último - y aquí casi morimos de pena - nada sobre el agro.
¿Significa la ausencia de los temas una falta de interés del público en ellos? Si la respuesta es sí, sería absurda. No puede ser, por ejemplo, que al común de los ciudadanos no le interese la crisis del Seguro Social y sus jubilaciones. Sobre todo tras meses y meses en que el tema ha estado en las primeras planas y ha sido objeto de intenso debate público, dramatizado todo con la salida de su director Juan Jované.
Pero el hecho objetivo es que los temas del Seguro Social, el agro, la educación y la economía nacional estuvieron ausentes. Y quisiéramos ensayar una explicación.
La cultura política del ciudadano común está por el suelo. La pobre asistencia de público estudiantil en la USMA, sus preguntas tontas y comentarios superficiales, igual que del resto de la gente y los comentaristas de cierre fueron ligeros y de muy bajo nivel. El país está muy enfermo y lleno de carencias desde sus cimientos hasta sus más altos niveles. ¡Tarea grande le toca al próximo presidente!