default

Los temores de Correa


No hay que pedir permiso para ser libres. Los acontecimientos recientes, como históricos, en el Continente Americano, demuestran fehacientemente el intervencionismo de potencias interesadas en mantenernos como colonias en pleno Siglo XXI.

Los hechos y la lógica elemental determinan de quién (es) se trata. Los pueblos de Centro y Suramérica continúan siendo víctimas de esas políticas y actuaciones. Invasiones, sanciones, imposición de modelos económicos aberrantes, espionaje, sabotajes, desestabilización,chantajes, discriminaciones, agresiones mediáticas y penetración cultural continúan realizándose contra nuestros países con cinismo infame y cruel. Lo más detestable es que hacen aparecer a las víctimas como victimarios y haciendo ver que se trata de ayudarnos.

Hay una realidad que el Presidente de Ecuador ha denunciado sobre lo que sigue en lo que es catalogado como la continuación de una agenda contra los procesos sociales y políticos que vienen desarrollando los pueblos de esta parte de nuestro Continente. Esta agenda ya está siendo evaluada y denunciada por Chile, Brasil y Bolivia. Se quiere desestabilizar a los gobiernos del cono sur que desean ser libres del coloniaje y están demostrando que tienen esa necesidad y la capacidad para lograr, al fin, crecer y desarrollarse.

Existen factores determinantes para la intervención violenta y rápida en los asuntos internos de estos pueblos empobrecidos: La crisis financiera y ambiental, así como la pérdida del control que les garantiza el dominio gubernamental. Esto último les ha garantizado disponer de las riquezas de indoamérica (petróleo y materias primas).

Además, nuestras reservas en dólares y los intereses (servicio) de la deuda externa, así como el aumento de esta, ayudan a mantener a esta devaluada moneda. Por nada del mundo quieren perder los privilegios que se dieron en Bretton Woods. Ya el mundo está cansado de esta patraña y están realizando sus transacciones internacionales en sus propias monedas y se propone otro patrón internacional. Estados Unidos no tiene el control ni la capacidad para respaldar su dólar; son los demás países los que lo vienen sosteniendo. Además, el comercio mundial bien puede manejarse con trueque, salvo alguna excepción.

La equidad y el respeto se han convertido en un mito. No es aventurado decir que quieren exterminar el "fenómeno" latinoamericano. Empezaron contra Chávez que está allí por elección de su pueblo, no ha invadido ningún país, no tiene armas atómicas, no tiene campos de concentración en Guantánamo, Irak ni Afganistán, ni anda instalando misiles en otros países. Claro que tiene oposición, que gobierno no? Todos los que pierden privilegios o están fuera del poder son oposición. En todos los países. Luego trataron de involucrar a Colom - Guatemala- en un asesinato; continuaron con el golpe de los gorilas en Honduras. Por otro lado se "descubren" vídeos y grabaciones contra el Presidente Correa en unas super computadoras a prueba de bombardeos; trataron de dividir el territorio de Bolivia y de asesinar a Evo Morales. Amplían la intervención militar con varias bases y pertrechos de los que se desconoce su capacidad y alcance creando un clima de temores e intranquilidad en una región hasta ahora libre de guerras, salvo la de Colombia que data de mas de 50 años, que tiene sus causas y que puede terminarse en paz. El pretexto del narcotráfico, aducen, es la razón, pues, si están interviniendo en el problema interno de los colombianos, de que se trataría entonces?, otro Vietnam, Irak o Afganistán? No será esto peor para toda la región? Los temores de Correa pueden estar quedándose cortos. "Hay que estar muy desubicado" para no ver y entender lo que está sucediendo y lo grave de lo que estaría por venir. Dios quiera que así no sea.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América