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Los trabajadores y la Administración del Canal


Me ha inducido a hilvanar esta crónica el rol protagónico que juegan los trabajadores del Canal ante los riesgos y amenazas contemplados en la nota de Juan O. Tamayo del "Miami Herald", destacada el viernes pasado en "El Nuevo Herald" bajo el título: "Una vía vulnerable el Canal de Panamá". En su artículo proyectado en el Internet con el encabezamiento: "Temen un ataque en el Canal de Panamá", Tamayo señala que en casi cualquier conversación con expertos en antiterrorismo, "siempre se pone el ejemplo de que la bomba atómica que devastó Baltimore en la película "The Sum of All Fears" fue introducida de contrabando en Estados Unidos en un contenedor similar al millón de ellos que pasa todos los años en barcos por el Canal".
Frente a los riesgos apuntados, no hay duda de que la probada lealtad, eficiencia, consagración y experiencia de nuestros trabajadores canaleros cobra día a día una importancia que está más allá de toda exageración; pero que, a la vez, demanda de la Administración del Canal un manejo fluido, armónico, justo y transparente de las relaciones obrero-patronales. La Constitución es clara y categórica. Dispone que la Autoridad del Canal cumpla con la obligación de mantener, como mínimo, las condiciones y derechos laborales similares a los existentes al 31 de diciembre de 1999, cuando se puso fin a la administración norteamericana, (Artículo 316, Constitución Política). Anteponiéndose a cualquier posible crisis de confianza y de credibilidad, como la que parece haberse incubado poniendo en entredicho a la Administración, en la misma disposición constitucional se estipuló que "Los conflictos laborales entre los trabajadores del Canal de Panamá y su Administración serán resueltos entre los trabajadores o los Sindicatos y la Administración, siguiendo los mecanismos de dirimencia que se establezcan en la Ley. ..." La Junta de Relaciones Laborales creada por el Artículo 111 de la Ley Orgánica de la Autoridad del Canal, no ha respondido a las expectativas derivadas de su creación.
En el curso de las negociaciones de los Tratados Torrijos-Carter y durante el proceso de la firma, aprobación y ratificación de dichos Tratados, invocamos la excelente imagen que tenía entonces y que aún tiene el Canal, por virtud de los méritos de su fuerza de trabajo, que en la década del "90 estuvo integrada por un 94% de panameños. Nuestra tesis, entonces y ahora, es la de que los panameños dentro y fuera del gobierno debemos preocuparnos porque la imagen de un canal manejado eficientemente se mantenga en un plano de concordia y optimismo. Sin embargo, la política que sigue la Administración pone el mayor énfasis en lograr, por una parte, el aumento de los ingresos que pudieran destinarse a la ampliación y modernización del Canal y, por la otra hacer ahorros que signifiquen el incremento de sus entradas, aunque ello dé lugar a la reducción de personal calificado y al desmejoramiento de las condiciones de trabajo y de la seguridad del personal.
En los veinte meses de la administración panameña del Canal, la ACP ha tomado medidas como las relativas al cierre de la Imprenta y a la eliminación de la Escuela de Aprendices, que se han interpretado como la negación de incentivos para los trabajadores.
El Consejo de Cooperación Obrero-Patronal creado en 1997, en los tiempos de la Comisión del Canal de Panamá bajo administración norteamericana, se tomó como precedente para crear en enero de 2000 el "Consejo Obrero-Patronal" con la participación conjunta de la Administración y de los Sindicatos para mejorar las relaciones laborales, identificar problemas y encontrar soluciones. El Estatuto del Consejo fue adoptado con la aprobación del Administrador de la Autoridad del Canal de Panamá y sus inmediatos colaboradores, por una parte, y por la otra, los representantes autorizados del Sindicato del Canal de Panamá y del Caribe, (AFL-CIO), la Asociación Internacional de Bomberos Local No.13 (AFL-CIO), la Asociación Beneficica de Ingenieros Marinos, Distrito No.1 (AFL-CIO), la National Maritime Union of America (AFL-CIO) y el Consejo de Oficios Metalúrgicos del Área de Panamá (AFL-CIO). No suscribió el Estatuto el Sindicato de Pilotos del Canal de Panamá ILA, AFL-CIO, pero cuyo representante asiste a las reuniones del Consejo.
Hace unos días se dio a conocer por la "Coalición de Sindicatos de los Trabajadores del Canal de Panamá" la decisión de cuatro organizaciones sindicales coaligadas de retirarse del Consejo Obrero-Patronal de la Autoridad del Canal de Panamá. Cada uno de estos sindicatos, que están amparados por sus respectivas convenciones colectivas, ha dado a conocer los motivos de su retiro. Entre estos se mencionan los siguientes: El Sindicato del Canal de Panamá y del Caribe, entre otros agravios, adujó: "que la Administración ha creado situaciones y aplicado políticas que han afectado negativamente las condiciones laborales en desmedro de los trabajadores, así como de las ya deterioradas relaciones laborales". Entre "los asuntos que la Administración no ha tenido la voluntad, ni predisposición de resolver favorablemente para los trabajadores" menciona: "1. Seguridad e Higiene Industrial; 2. Salud Ocupacional; 3. Pago de Diferenciales por Riesgos de Trabajo; 4. Ajuste Anual Salarial; 5. Promociones Temporales y Pagos por Relevo a trabajadores no idóneos; 6. Equidad en la distribución de las promociones temporales y en los sobre tiempos; 7. El desconocimiento total de los laudos arbitrales; 8. El irrespeto a los derechos y la injerencia en los asuntos internos del Sindicato, de nombrar sus representantes ante los diferentes foros externos de la Autoridad del Canal de Panamá." Dejó constancia, además, de que su retiro lo hacía por considerar que el Consejo Obrero-Patronal resultaba ser un foro estéril y condicionó su retorno hasta que la Administración diera señales firmes y certeras de querer solucionar de manera efectiva y justa los asuntos y reclamos planteados.
La Asociación Benéfica de Ingenieros Marinos le expresó al Administrador su decisión de retirarse del Consejo por haberse éste alejado del espíritu por el cual fue creado y no estar cumpliendo sus propósitos y objetivos.
La Asociación Internacional de Bomberos Local No.13 justificó su retiro, entre otras razones, en el hecho de que la ACP "con el lema de que debemos ser rentables, se ha perdido la sensibilidad hacia el empleado, quien es el fundamento principal de esa imagen de eficiencia que a su vez, hace que la empresa sea rentable." El Consejo de Oficios Metalúrgicos del Área de Panamá (Panama Area Metal Trades Council) fundó su retiro aduciendo que la ACP desvirtúa los propósitos de la Ley Orgánica diseñada para proteger los mejores intereses del Canal y de sus trabajadores "y aleja a los trabajadores de sus mejores intereses, pretendiendo desconocerlos, atropellando a sus dirigentes y desconociendo y reduciendo sus derechos..."
El pliego de agravios de los Sindicatos de Trabajadores del Canal de Panamá, hasta donde llega nuestro conocimiento, ha tenido de parte de la Autoridad del Canal de Panamá y de su Administrador, la reacción representada por una nota periodística aparecida el 20 de septiembre de 2002, en la página 5 de "El Faro", publicación oficial quincenal de la ACP, con el título: "ACLARACIÓN SOBRE EL CONSEJO OBRERO-PATRONAL" y los subtítulos "La gestión del Consejo Obrero Patronal es positiva", "No es cierto que existe una política de terror y represalias" "ACP se mantiene fiel a declaración de principios obrero-patronal". Dicha nota concluye con esta declaración: "La ACP considera valioso el foro del Consejo Obrero Patronal y por ello reitera su interés de trabajar de forma asociada y conjunta con los representantes sindicales, con el propósito de tratar asuntos de interés para ambas partes. La ACP lamenta el retiro de los representantes sindicales del Consejo Obrero Patronal, ya que este tipo de acciones son, de hecho, contrarias a principios acordados, tales como la comunicación oportuna, veraz y completa y el fomentar un ambiente laboral positivo para afrontar el futuro con éxito."
Los fundados reclamos que hacen las organizaciones sindicales de los trabajadores del Canal de Panamá, a mi juicio, merecen ser atendidos y resueltos en forma conciliadora y positiva.
La Administración del Canal de Panamá no debe aferrarse a desconocer la regla de oro para mantener la paz laboral que es la que representa el diálogo, el respeto a los derechos de los trabajadores del Canal y la sensatez de no proceder a cambiar inconsultamente la estructura laboral que ha dado óptimos resultados en el funcionamiento de la vía interoceánica.
Estos aspirantes serán oficialmente juramentados por el Embajador de los Estados Unidos el próximo 6 de diciembre de 2002. Los voluntarios de Panamá están ubicados en las provincias de Herrera, Los Santos, Chiriquí, Veraguas, Coclé, Panamá Este y Oeste, Darién, Bocas del Toro, Comarca Ngöbe Buglé, Comarca Kuna Yala y los Wounaán.
Cuerpo de Paz inició sus trabajos en Panamá desde 1963 y salió de Panamá por petición del gobierno panameño en 1971 y regresó en 1990. Desde ese año, más de 400 voluntarios han trabajo en los Programas de Desarrollo Económico Comunitario, Educación Ambiental Comunitaria y Agroforestería (actualmente llamado Permacultura).

101 años de Panamá América

 
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